Mostrando entradas con la etiqueta viajes cortos por Europa: norte de Francia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta viajes cortos por Europa: norte de Francia. Mostrar todas las entradas

25 abr 2016

Monpanzier un pueblo anclado en el tiempo.

Monpazier situado en la región administrativa de Aquitania y perteneciente a la región de la Dordoña, es de esos pueblos que  parecen anclados en el tiempo.En este caso en el medievo en el siglo XIII, antigua bastida (forma de ordenamiento urbanístico con una finalidad defensiva y de comercio), esta también dentro de Les plus beaux villages  de France. Así lo vimos y lo disfrutamos.

15 abr 2011

Diario de nuestro Viaje al Norte de Francia, oct. 08

En este post, queremos recopilar toda la información referente a nuestro viaje al Norte de Francia que realizamos en otoño del 2008. Esperamos que os sirva!

- Parte 1ª: Bruselas (Bélgica)
- Parte 2ª: Amiens - Rouen (Francia)
- Parte 3ª: Rouen - Caen (Francia)
- Parte 4ª: Moint St. Michel (Francia)
- Parte 5ª: Troyes (Francia)
- Parte 6ª: Reims (Francia) - Dinart (Bélgica)

Links útiles para el viaje:
- Ryannair, compañía de bajo coste.
- Europcar, para alquiler de coches.
- Booking, para reservar habitaciones en diferentes países y con ofertas.

Nuestros hoteles:
- Hoteles Etap.
- Hoteles Fórmula 1.

Sitios de turismo:
- sitio oficial de turismo en Bélgica
- Bélgica turismo
- sitio oficial de turismo en Francia
- Bruselas
- Amiens
- Rouen (en francés)
- Caen
- Sant Malo (en inglés o francés)
- Troyes (en francés, alemán e italiano)

Otros sitos interesantes:
- bombones Godiva.
- el Atomium de Bruselas.
- el Parque Mini Europa (Bruselas).
- información sobre la arquitectura gótica francesa.
- información sobre Monet y la catedral de Rouen.
- Rouen, los cien campanarios de Juana de Arco.
- Sobre el Moint St. Michel y su folleto en español

10 abr 2011

Diario de nuestro viaje al Norte de Francia VI

Viene de las partes , , , y 5ª.

DIA 7:

Qué bien! Desde la radial ya se ven las torres de la Catedral de Reims! Dejamos el coche en el parking que hay al lado de la catedral, es el mejor parking que hemos visto nunca, con mucha luz, nada tétrico como suelen ser...

Cuando salimos del parking, no encontramos la Catedral, cómo podía ser si estaba justo enfrente? Al final, dimos con el lateral de la misma, al que se accede a través de una puerta conservada que da a un patio totalmente moderno.

Lo que más impacta de esta catedral son sus esculturas, son enormes, del tamaño humano... es como si quisieran que se vieran desde todos los sitios. La rodeamos para admirar su impotente fachada principal con sus dos torres, rosetón y tres puertas de acceso.

Qué mala suerte! Justo la parte donde se encuentra el famoso "ángel sonriente" estaban restaurándola, pero bueno, la verdad es que le hacía falta. Y es que Reims se vio muy afectada por los bombardeos de la 1ª Guerra Mundial, y justo cuando estaban restaurando la Catedral con donaciones entre otros de Rockefeller, llegó la 2ª Guerra Mundial...

Esta Catedral gótica también es famosa, porque desde que se bautizó en ella a Clodoveo, ha sido aquí donde se han bautizado todos los Reyes de Francia.



Una vez que entras, lo que más impacta y sobresale de este edificio excepcional, es darse la vuelta hacia la entrada... increíble el rosetón, con las vidrieras laterales, el mini rosetón de abajo y toda la pared cubierta de esculturas como si fuera en parte, similar a la fachada exterior... sin palabras!

El interior, no es demasiado llamativo después de las otras catedrales que hemos visto, quizás porque ha sido muy modificada a lo largo de su historia. Pero aún así, su grandiosidad impacta.















Angel similar al sonriente de la fachada, aunque esta sonrisa no es tan plena como en el otro... lástima, tendremos que volver a verle...

Justo al lado, se encuentra el Palais di Tau que es el palacio arzobispal y que ahora es un museo. Desde allí, fuimos a ver el Crypto portique que son unos restos romanos de lo que parecía un granero, por fuera la verdad es que no decía nada, y al ser más de las 12.30h ya estaba cerrado!

Seguimos con nuestra visita hacia la Porte de Mars, de época romana también, que tampoco es que diga mucho...

Decidimos volver hacia la zona de la Catedral. Pasamos al lado del Ayuntamiento y de varios edificios bonitos. Lo que más nos gustó de Reims es que tiene muchos edificios tipo París. Comimos en un McDonald, donde el menú big mac nos costó 6,20€ (es algo que intentaremos hacer en nuestros viajes para comparar un poco en base a ello el nivel de vida...).

Y ya con energías renovadas, nos fuimos andando hasta la Basílica de Sant Remi. Es patrimonio de la Unesco, y está un tanto lejos de la Catedral, pero merece con creces el paseo... es preciosa! Formaba parte de una abadía benedictina construida en honor del obispo San Remigio que bautizó en la catedral a Clodoveo.

La fachada y parte del interior es románica, las partes más altas ya son de estilo gótico inicial. La verdad es que por fuera, no llama mucho la atención, pero según entras es increíble! Es preciosa, súper serena y transmite mucha espiritualidad.

En el altar, se halla una tumba muy labrada, los restos de San Remi. Encima hay un enorme candelabro con 96 velas, símbolo de los 96 años que vivió el santo.

Tiene unas vidrieras preciosas, es muy sencilla pero eso le da una belleza especial. A la salida hay fotos de cómo se fue ampliando el edificio y de cómo quedó tras los bombardeos de la 1ª Guerra Mundial... demasiado bien está para cómo la dejaron!



Y de camino al coche. De nuevo en marcha, dejamos atrás Reims para poner rumbo ya hacia Charleroi. Todo el tramo es autopista, se notaba que cerca de la frontera con Bélgica ya había algo más de tráfico.

Fuimos directos al Etap que había. Todo es autovía, pero para llegar al hotel vaya lío... está todo lleno de rotondas y la señalización del aeropuerto, es de risa, casi ni se veía! Pero bueno, al final llegamos al Etap que era más pijo y para nuestra alegría, si tenían habitación.

Dejamos las cosas en la habitación y fuimos a dar una vuelta por Charleroi y cenar... pero vaya triste y gris que es esa ciudad! Es bastante fea, pero lo peor es que no tiene nada de vida ni color. Por suerte, vimos un supermercado donde poder comprar algo para cenar, pues no se veía nada más, y para el hotel.

Y a descansar... era nuestra última noche lejos de casita....


DIA 8:

Tras recoger todo y dejar atrás el Etap, decidimos para aprovechar el día antes de coger el avión, visitar Dinant que es otra ciudad belga y que por las fotos de un folleto parecía bonita.

Todo el tramo fue por autovía, pero vaya día gris! Las zonas que vimos rurales eran muy chulas, sobre todo las casitas que eran súper cucas. Llegamos pronto. Dinant es muy bonita, el río divide el pueblo en dos, si bien por lo que entendimos, antiguamente cada orilla debía ser un pueblo distinto. Justo debajo de la roca, está la iglesia que es muy alta, y en lo alto de la roca, la ciudadela o fortaleza.

Primero fuimos a ver la iglesia que es una Colegiata. Antes hubo una iglesia románica, pero un desprendimiento la destruyó. Después el paso de Carlos el Temerario también supuso destrozos en las bóvedas, pero después la arreglaron. Lo que más destaca del exterior es el campanario en forma de bulbo, y por dentro sus vidrieras que son de las más altas de Europa.

Dimos una vueltecilla por sus calles, y decidimos subir a la Ciudadela para ello pagamos 6,80€ cada uno y subimos en teleférico (qué miedo!). Para nuestra sorpresa, para verla tenemos que ir con guía, así que nos toca esperar hasta que empiece la visita. El guía es un señor mayor y lo explica en francés y flamenco, así que no nos enteramos de casi nada, pero bueno.

Gracias a esta Ciudadela, la ciudad ha combatido contra enemigos, si bien se ha visto destruida y conquistada en varias ocasiones. Bajamos un poco antes de que acabará la visita, y es que si no, no nos daba tiempo a comer antes de irnos a coger el avión.


Comimos en un kebap, y tras la comida de nuevo al coche hacia el aeropuerto. Dejamos el coche en la zona del parking para coches de alquiler y directos para adentro! Como era pronto para facturar nos tomamos algo antes.

A la hora de facturar nos pasábamos de peso y por cada kilo de más nos pedían 15€, así que lo sacamos a una bolsa y listo. El mundo desde luego es un pañuelo, pues allí María se encontró con una chica de su trabajo... cosas de la vida!

A la hora de embarcar, a María la cachearon, la escanearon los pies, se tuvo que quitar hasta las zapatillas... la psicosis actual de la seguridad! Pero bueno, el viaje fue bien y llegamos al aeropuerto de Villanubla sin problemas, por fin en casa!!!

9 abr 2011

Diario de nuestro viaje al Norte de Francia V

Viene de las partes , , y .

DIA 6:

Nos levantamos no muy descansados, pero tras los nervios de la noche anterior era un poco normal. Tras una ducha reparadora, desayunamos y en marcha para ver Troyes. Dejamos todo en el coche, y lo dejamos en el parking del Etap que parecía estar cerca del centro.

Troyes es una ciudad muy tranquila, parece que esté ideada para pasear relajadamente. Conserva varias calles con casas de tipo medieval con entramado de madera, sobre todo por el centro, aunque lo cierto es que esperábamos que hubiera más.

Fuimos hacia la Catedral que está un poco alejada. La zona cercana, tiene casitas preciosas, pero por las pintas no debía ser buena zona para los negocios, pues estaban todos cerrados. La fachada de la catedral es un poco extraña, es como si no estuviese acabada del todo. Desde que vimos Amiens, nos hemos vuelto más exigentes... Aunque cuando entras, es como entrar en otro mundo... vaya espectáculo de luz y color con sus increíbles vidrieras. Es preciosa a pesar de que por fuera no lo pareciera!




















Fuimos dando una vuelta alrededor la catedral. Cerquita de allí, había una iglesia tipo a las alemanas, el tejado es igual al de la catedral de Bolzano (Italia).

Camino del centro, vimos el Museo de la Farmacia, que conserva en su interior una farmacia antigua, pero no lo vimos por dentro. Cerca del Ayuntamiento, nos compramos un quiche lorraine que nos comimos sentados en un banco de la plaza viendo el ir y venir de la gente... qué paz al lado de las grandes ciudades!

Cerca de ahí, está la Iglesia de St. Urbain, construida por el Papá Urbano IV que nació en Troyes. La levantó justo donde estaba la zapatería de su padre. Es también de estilo gótico y tiene unas vidrieras bastante bonitas. Lo que nos resultó curioso, es la historia de este Papá, llegó al Pontificado con 71 años y se murió a los 74.


Fuimos en busca de la Ruelle des chats ("el callejón de los gatos"), que según la guía que llevábamos era como volver a la Edad Media... la verdad es que es bonita, pero no es un callejón enano como esperábamos.

Llegamos justo a tiempo para ver brevemente la iglesia de Ste. Madeleine, estaban ya medio cerrando. Lo más bonito es que tiene un coro como cerrado por una reja de piedra súper bonita.

Pasamos justo al lado del restaurante "La Miguardise" que sale en la guía Michelín. Como ya era la hora de comer y no quedaba ni un alma por las calles, buscamos un sitio más económico para comer. Había dos locales vascos, qué gracia.

Fuimos a comer a un restaurante donde nos pedimos el menú: de primero una ensalada (aunque ninguno de los dos pensamos que sería una ensalada), de segundo andovillettes y de postre, tarta de manzana. Las "andovillettes" son unas salchichas típicas de la ciudad, que están rellenas de tripas, la verdad es que no nos gustaron mucho, tenían un olor y un sabor muy fuerte para nuestro gusto. Lo que nos sorprendió en muchos sitios, es el frío que hacía en los restaurantes, normal que mucha gente comiese con el abrigo puesto.


Antes de ir a por el coche, fuimos a ver la iglesia de St. Pantaleón, que tiene todas las esculturas en piedra. Justo enfrente está el Hotel de Vauluisant, que es un palacete renacentista que da un tanto miedo y que ahora es un museo

Cogimos el coche para ir a visitar otra de las cosas por las que es famosa Troyes: sus almacenes de ropa y menaje outlet. Había varios, nosotros fuimos a los de St. Julien les Villes que están camino de Dijón. Había tiendas de diversas marcas, dimos una vuelta por ellas y al final si que compramos algo, aunque no todas las cosas eran tan baratas para ser de outlet.

Y tras nuestras compras, pusimos rumbo a Reims. Es todo el rato por autopista, así que no tardamos mucho. Eso sí, no vimos ni una sola vid... de dónde sacan entonces para hacer el famoso champagne?

Fuimos directos a un Etap donde tenían sitio, menos mal! Dejamos nuestras cosas en la habitación y bajamos a comer algo en un Quick, está como en una zona comercial pero totalmente pensada para ir en coche!

Y para la habitación a descansar... al día siguiente nos esperaba Reims!!!

CONTINUARÁ....

1 abr 2011

Diario de nuestro viaje al Norte de Francia IV

Tras mucho tiempo, retomamos las cositas que dejamos a medias... en este caso, continuamos con el viaje que realizamos al Norte de Francia y del que ya hemos contado varios capítulos (, y ).

DIA 5:

Tras desayunar ya estábamos listos para ponernos en ruta hacia el Moint St. Michel, uno de los lugares más turísticos de Francia. Se trata de un monte en el que se levantó una abadía benedictina en honor del arcángel San Miguel, quien se apareció al obispo de Auranches (Aubert) y le encomendó su construcción. De hecho en Auranches se conserva en una iglesia el cráneo de Aubert, que tiene un agujero que hizó el dedo del arcángel.

Según nos íbamos acercando, ya veíamos la silueta majestuosa del monte... impresionante! Qué tendrían que sentir los peregrinos medievales que allí acudían?

En parte, según lo ves, te sientes un poco así... Además te imaginas cuanta cultura tenía que haber allí... impresiona.

Se halla rodeado por arenas, tipo marismas, y según esté la marea puede quedar más o menos cubierta. De hecho, para acceder al Monte hay un puente que lo une con la tierra.

Dejamos el coche en el parking, y daba un poco de cosa porque había un cartel que ponía que para ese día no había previsión de que se inundase... menos mal! Y directos a visitarlo.

Es increíble lo que han hecho allí a lo largo de los siglos. Algo que empezó siendo una iglesia, pasó a monasterio benedictino siendo referente cultural de la época, luego fue cuartel militar durante la Guerra de los Cien Años (fue de los pocos sitios de Francia no conquistados), después guerra y ahora de nuevo es monasterio y centro turístico.

Según entras, está la Oficina de Turismo y luego la Rue Central que está plagada de tiendas de souvenirs y comida. Aún no había muchos turistas cuando llegamos, mejor. Así que fuimos hacia arriba, hacia la Abadía para verla por dentro... qué de escaleritas!

Cuando estábamos sacando las entradas y cogiendo las audioguías, empezó a llover de lo lindo, así que nos sentamos tranquilamente a escuchar la historia del Monte y sus peripecias históricas. Cuando llovía un poco menos, empezamos nuestra visita.

Subimos por la Gran Escalinata camino de la terraza oeste. Desde ahí se ven islotes y toda la zona de las marismas, increíble. Justo a sus espaldas, se encuentra la Iglesia que fue gravemente dañada, de hecho la fachada no es la original y ha perdido sus dos torres. Lo que si que se percibe en su interior es como cierto halo de espiritualidad... o al menos así lo sentimos nosotros.

De ahí se pasa a "la Merveille", una obra maestra del gótico, es un monasterio de tres plantas. De hecho, los tres niveles de la abadía reflejan la jerarquía monástica:

- los frailes vivían en el nivel más alto, en un mundo cerrado entre la iglesia, el claustro y el refectorio.

- en el nivel medio, el abad recibía a sus nobles invitados.

- en el nivel inferior, era donde eran recibidos los soldados y los peregrinos.

Al primer sitio que accedimos, fue el Claustro que es una preciosidad, sobre todo por el lateral abierto a la costa. Está comunicado con el sencillo Refectorio que eran donde comían en completo silencio, según la Regla de San Benito.

Bajamos al segundo nivel, donde vimos la Sala de Caballeros que era donde comían los nobles visitantes. Hay una sala con unas columnas enormes, no tenía en si ningún uso, sino que servía para sustentar el peso de la iglesia de arriba. Y ya abajo del todo es donde están los jardínes.

Hay muchas más estancias y recovecos pero no los dejaban ver. Al final de la visita, vemos los imperfectos que supusó el ser una cárcel... demasiado bien está para como estaba!

Antes de dejar el Moint St Michel, nos compramos unos bocadillos como tentempié. Al final no subió del todo la marea, pero a esa hora había más sol y era todo mucho más bonito aún.

Alberto se empeñó en que como estábamos cerca, fueramos a ver Sant Malo, así que para allá fuimos. Esta zona es la Bretaña, las casas son de piedra y el tejado de pizarra, muy bonitas.

Sant Malo durante la Primera Guerra Mundial, se vió muy afectada por lo que ha tenido que ser reconstruido casi entero. Era un puerto para piratas. Fuimos a la zona de intramuros, que es el casco antiguo y está todo rodeado por la muralla. Dejamos el coche aparcado en el parking de al lado del puerto, y para adentro.

Como ya era casi la una del mediodía, vimos un sitio que nos pareció cuco y nos metimos a comer. Se llamaba "Coulier Safran" y es un sitio súper acogedor, casi como el comedor de tu casa. El señor era súper majete y nos explicó la comida. Nos pedimos un vaso de sidra con un trozo de tarta salada con ensalada, buenísimo! De postre nos pedimos una tarta de chocolate y un crepé de chocolate... muy buena elección.

Desde ahí dimos una vuelta por el centro, es chulo, todas las casas son iguales. Entramos en una tienda de postales muy bonitas, donde compramos un par de cosillas y ya para el coche.

Teníamos una buena tirada... desde Sant Malo hasta Troyes! Y fue una verdadera pesadilla. Primero llevó María el coche, eran nacionales por lo que tardamos un montón en hacer unos cuantos kilómetros. Cuando ya estaba oscureciendo, cogió Alberto el coche, ya empezábamos a estar cansados... Aunque lo peor fue cruzar París... una pesadilla! Como ya se nos había hecho tarde, decidimos parar en París a hacer noche, pero tras preguntar en varios sitios... no había sitio en ningún lado! Y lo peor era que no sabíamos ni dónde estábamos! Nos veíamos durmiendo en el coche... Pero cuando ya estábamos al borde de la desesperación, vimos una señal para Troyes, así que para allá nos fuimos...

Vaya viaje, con niebla, casi sin gasolina... cuando por fin entramos en nuestra habitación del Etap, respiramos por fin tranquilos... vaya pesadilla para olvidar!!!

CONTINUARÁ...

16 mar 2010

Diario de nuestro Viaje al Norte de Francia III

Viene de la Parte y .

DIA 4:

Tras desayunar tan ricamente en nuestra habitación, nos ponemos en marcha para ver Rouen. Vaya! Estaba lloviendo... pero bueno, al mal tiempo buena cara.

Dimos unas cuantas vueltas en busca de donde dejar el coche, al final lo dejamos en un parking y con paraguas en mano, a visitar la ciudad... aunque uno de los paraguas que llevábamos se nos rompió ya del todo...
Rouen está dividida por la mitad por el Sena, si bien lo bueno es que todo el casco histórico está en el mismo lado. Durante la Segunda Guerra Mundial, se vió muy afectada, lo que se percibe claramente en sus edificios.

Empezamos nuestra visita desde la Catedral. Para llegar hasta ella, caminamos por calles con casas de aire medieval con sus entramados de madera, preciosas! Pasamos por el llamado "Patio de los Libreros" que está pegado a la Catedral y que tiene un puerta bellamente labrada.

Y así paseando por rue St. Romain, llegamos a la célebremente conocida catedral por las diversas pinturas realizadas por Monet.La fachada es bastante curiosa, está flanqueada por dos torres. Una de estilo románico y la otra llamada "Tour du Beurre" (mantequilla), que se cree que es de ese color porque fue pagada con el dinero que daban los fieles por el privilegio de poder comer mantequilla en Cuaresma. Si bien la torre que más impacta es la torre del Crucero, que tiene una elevadísima torre de hierro fundido.

El interior no tiene obras demasiado relevantes, si bien las columnas son bastante increíbles con su grosor y está como hecha en tres alturas, suponemos que para poder llevar mejor tanto peso de las torres... Es bonita, pero no tiene la misma armonía que la de Amiens ni mucho menos. Lo que resulta curiosa es la Escalera de la Librería en estilo gótico flamígero.
Desde allí, paseamos por diversas calles con bonitas casas medievales. Está genial que casi todo es peatonal!

La siguiente parada era la iglesia de St. Maclou de estilo gótico flamígero. Es una pena que estuviera tan sucia y poco cuidada, además estaba cerrada. Eso sí, el marco donde se halla es inmejorable con la placita tan cuidada y con sus preciosas casas.

Cerca de allí, en la rue Martainville, está el Aitre St. Maclou que es un patio decorado con motivos un tanto lúgubres, pero es que era un cementario creado especialmente en los tiempos de la peste. Una experiencia un tanto extraña...

Y caminando, llegamos hasta el Ayuntamiento, si bien antes paseamos por unas preciosas callecitas. Justo al lado del Ayuntamiento, está la Iglesia de St. Oven que también es gótico flamígera. Es una pena que estuviera tan estropeada, si bien la estaban restaurando y de hecho estaba cerrada.

Seguimos con nuestro paseo, y así llegamos al Palais de Justice que es un edificio civil increíble del gótico flamígero, si bien se notaban bastante los daños de la guerra, lo que es una pena porque es una pasada!

Decidimos parar nuestra visita para comer. Por la mañana habíamos visto en rue St. Romain un restaurante que nos pareció muy cuco, así que para allá fuimos. Se llama "Le Saint Romain", es un local acogedor y parecían súper pendientes de todo. Nos pedimos un menú compuesto de un aperitivo sin alcohol (parecía como de lima), un vaso de sidra, una galette con pato y queso acompañada de ensalada y de postre un crepé con puré de manzana y caramelo... todo buenísimo!


Y de nuevo en marcha. Fuimos a ver la Gros-Horloge que es un reloj precioso y que aún funciona a pesar de su antigüedad. Muy cerquita está la Place du Vieux- Marché, donde Juana de Arco fue quemada. En esta plaza han hecho una iglesia moderna pero con muy buen gusto. Entramos a verla y vaya vidrieras más bonitas.
Y así, antes de decir adiós a esta preciosa ciudad, entramos por curiosidad en un C&A, vaya diferencia de precios! Ahí las cosas eran mucho más baratas que en sus tiendas de España.

Y tan contentos, nos vamos al coche con rumbo hacia el Moint St. Michel!!! En el viaje, nos llovió a ratos, pero era todo autovía, así que bien.
Decidimos hacer una parada en Caen, para echarle un vistazo y sobre todo estirar un poco las piernas. Esta ciudad si que fue muy tocada durante la Segunda Guerra Mundial, más del 70% de la ciudad quedó destruida por lo que es de elogiar la reconstrucción que han hecho.

Aparcamos al lado del Castillo que hoy acoge un museo. Subimos a echar un vistazo, que de iglesias tiene la ciudad!

Desde allí, fuimos paseando hasta la Catedral de St. Pierre que es de estilo normando, mucho más mazacote y compacta por fuera que las otras que habíamos visto.



Paseando por sus calles, llegamos hasta el actual Ayuntamiento que está justo al lado de la "Abbaye aux Hommes" que es una abadía benedictina de la que apenas queda nada. Curioseando, llegamos a dar con la puerta de su iglesia, St. Etienne. Es de estilo normando, muy austera, pero llena de sencillez y buen gusto. Ahí estaba la tumba de Guillermo el Conquistador.

Y de camino hacia el coche, aprovechamos para comprarnos una bagette para hacernos unos bocatas para cenar. Y de nuevo en ruta hacia nuestro destino, Auranches. Está muy cerca de St. Michel y ahí es donde teníamos la reserva en un Fórmula 1. Desde lejos ya se veía la silueta del Monte, qué ilusión!!!

Estábamos cansados, además el hecho de que la gente se recoja tan pronto en casa hace que parezca aún mucho más tarde. Así que tras cenar, a dormir que al día siguiente nos esperaba el idílico Moint Saint Michel!!!

CONTINUARÁ...

15 mar 2010

Diario de nuestro viaje al Norte de Francia II


Viene de la Parte 1ª.

DIA 3:

Ese día tras una ducha para espabilarnos, bajamos a desayunar al buffet del hotel. Vaya desayuno nos metimos para el cuerpo! Y listos... dejamos el hotel, camino de la Estación Central para buscar el coche de alquiler que ya habíamos reservado desde España. Vaya lío! Pero tras unas vueltas, dimos con Europcar. El del mostrador era bastante majo, y nos explicó en español todo, hasta cómo coger la carretera en dirección Lille. Allá íbamos!!!


El coche estaba fenomenal y más o menos logramos hacer todo tal y como nos lo había explicado el de la agencia, así logramos salir de Bruselas sin muchos problemas... la France nos esperaba!!!

Nuestro primer destino era Amiens, no se tarda mucho en llegar y además todo el tiempo es autovía. Nos hacía tanta ilusión ver su Catedral... sobre todo a María.

Las casas de la entrada son bajitas y de piedra o ladrillo, muy cucas. Lo primero, buscar donde dejar el coche. Dimos unas cuantas vueltas, pero al final optamos por dejarlo en una zona de hora con el ticket para evitar líos.

Lo dejamos muy cerca del Ayuntamiento, así que nos acercamos a verlo. Es muy curiosa esa zona, convive lo antiguo con lo moderno y había un montón de gente en las terrazas tomando el sol...

De camino a la Catedral, vimos el Reloj del Milenio que es como de hierro forjado, bastante chulo.












Vaya pasada! Según ves la Catedral, te impresiona... vaya belleza, armonía, elegancia... no hay palabras para describirla! Creemos que es una obra maestra con mayúsculas! Para ser la segunda catedral más grande de Francia y la altura que tiene, no parece tan enorme... Vaya control de las dimensiones y vaya elegancia en la decoración y las formas. Además la estaban restaurando, lo que hace que las partes ya restauradas brillen con todo su esplendor.


Las esculturas son muy expresivas y es increíble la elaboración y el detalle en toda la fachada.















Pero cuando piensas que ya te has sorprendido del todo, te das cuentas que no... El interior es la sublemación del gótico!

Sus columnas se elevan a lo alto, totalmente bañadas en la luz de sus enormes ventanales y sus increíbles vidrieras. Con tanta belleza, el corazón se embarga y sientes ganas hasta de llorar


Lo que sorprende es el laberinto que hay en el suelo. Antiguamente, los peregrinos lo recorrían de rodillas, lo que equivalía a las indulgencias de hacer el Camino de Santiago. Aunque su significado no es tan claro, y se ha especulado mucho sobre él.

Las capillas de los laterales no son gran cosa, pero la sillería del coro es otra joya maestra! En ella hay labradas más de 4.000 figuras en madera. Y en las paredes que la rodean, el relieve narra la vida de San Fermín (primer obispo de Amiens).

En el deambulatorio, se encuentra la figura del Ángel llorando que fue muy famosa durante la Primera Guerra Mundial. Y en un lateral, se encuentra la cabeza de San Juan Bautista, patrón de la ciudad.


Y con el corazón sobrecogido de tanta belleza, rodeamos la catedral por fuera, apreciando todos los nervios, arcobotantes y demás ingenierías diseñadas por los maestros-constructores. Por mucho que digan, de verdad estamos ahora más avanzados? Nosotros no lo tenemos tan claro, porque donde estén estos edificios, que se quiten los modernos.










Desde la Catedral, vimos el barrio de St Leu, que es una zona muy pintoresca y llena de encanto con sus casas antiguas llenas de flores y al lado de canales, la mini Venecia cómo la llaman.

Miramos un sitio donde comer, pero no nos gustó mucho ninguno. Decidimos volver mejor hacia el centro y finalmente optamos por comer en "Mezzo di Pasta", donde nos pedimos dos cubos de pasta que no estaba demasiado mala.

Fuimos a buscar el coche, para ir a ver las Hortillonnages que son unas huertas que nos llamaron la atención por lo que decía la guía, pero no se veía nada... por lo visto, o coges una barquita o nada.

Así que antes que dejar Amiens, paramos a comprar algo para cenar y desayunar, y tan contentos para Rouen.

Íbamos a dormir en un Etap, que no está en la misma ciudad de Rouen, sino en un pueblo de cerca. Así que nada, dejamos las cosas en el hotel, y como aún era pronto nos fuimos a Rouen a dar una vuelta.

Según llegamos, dejamos el coche cerca de una iglesia muy bonita y en el lateral de la Catedral. Es muy bonita esta ciudad! Hay un montón de casas antiguas con el entramado de madera, muy cucas.

Paseamos un rato por el centro, sin rumbo fijo. Hay varias iglesias muy chulas, la Catedral es un poco rara pero bonita. Lo que más nos gustó de Rouen, es que tiene un montón de rincones con mucho encanto y bastante vida para ser Francia.

Y corriendo al coche que se pusó a llover... directos al hotel, a relajarnos, cenar y descansar. Qué precioso es todo lo que habíamos visto ese día... y al día siguiente, más!


CONTINUARÁ...

1 mar 2010

Diario de nuestro Viaje al Norte de Francia

Hoy empezamos a narrar el viaje que octubre del 2008 hicimos al Norte de Francia, haciendo un poco un recorrido por las principales catedrales de la zona... y es que desde hace un tiempo, teníamos mucha curiosidad por seguir la ruta de las catedrales que tanto nos había seducido leyendo diversos libros, en especial los de Javier Sierra. Ibamos llenos de expectativas y de misterios, y lo cierto es que no nos defraudó en absoluto!

Un viaje totalmente recomendable y mucho más, si antes te lees un par de libros que te metan en situación. A nosotros nos engancharon "Las puertas templarias" y "La ruta prohibida" de Javier Sierra, y luego diveros que hablan del tiempo de las catedrales, como "Los pilares de la tierra" de Ken Follet o "Las sombras de la catedral" de Frank Schätzing.

Esperamos que con nuestro relato, alguno se anime a recorrer este camino o al menos disfrute de nuestras aventuras...


DIA 1:
Después de comer en casa, nos preparamos para recoger las cosas y listos. Un buen amigo nos llevó hasta el aeropuerto de Villanubla (Valladolid) desde donde tomamos un vuelo de Ryannair hacia Bruselas. Ese vuelo lo habíamos sacado con mucho tiempo y es que cuanto antes saques el billete con esta compañía de bajo coste, más barato te puede salir el vuelo.

El vuelo tuvó unas cuantas turbulencias y el aterrizaje fue un poco brusco, pero bueno, unos niños pequeños que llevábamos delante nos hicieron reír mucho durante el vuelo, así que se paso rápido. De hecho, aterrizamos diez minutos antes de lo previsto en Charleroi.

Y ya con las maletas, fuimos a buscar el bus que nos llevase a Bruselas. Saliendo a la derecha del aeropuerto ya está el bus, así que para arriba y en una horita llegamos al lado de la estación central de Bruselas.

Al bajar, nos ubicamos para llegar a nuestro hotel que ya llevábamos reservado por internet. Nos tocó atravesar la estación, pero llegamos pronto. El hotel al que fuimos se llama "Eurocapital Brussels" y lo cierto es que nos sorprendió muy gratamente, porque estaba fenomenal. Nos salió por 80€/noche por sacarlo por la web de booking, pero según el listado de precios, entre semana costaba casi 120€!!! Menos mal, que nosotros fuimos en fin de semana...

Cenamos en el hotel la empanada que llevábamos en la maleta y para la camita, que era tarde.


DIA 2:
A las 8.30h ya estábamos en pie. Bajamos a desayunar pues el desayuno de tipo buffet libre estaba dentro del precio, y todo muy bueno. Y tan contentos, nos fuimos a patear Bruselas!

Lo primero que vimos, fue la Halleport que es como un torreón, es bastante chulo. Se notaba que era domingo y que no había nadie por la calle

Camino del centro, vimos un mega edificio enorme, que debe ser el Palacio de Justicia. No nos gustó nada, pero bueno, en un lateral tiene como un mirador para ver un buen conjunto de la ciudad.

Y de camino de nuevo hacia el centro. Fuimos a ver una iglesia de estilo gótico que nos pareció preciosa y eso que estaba casi toda en obras para restaurar las vidrieras. Se llama Sablon y tiene justo delante una plaza, donde había un mercadillo de antigüedades. Cerquita está Capelle, que es una de las iglesias más importantes de la ciudad. No es demasiado bonita que digamos, lo más chulo de hecho es la torre del reloj. Lo que si que nos sorprendió es que había mucha gente en misa.

De ahí, fuimos hacia el Manneken Pis. De camino hacia este símbolo de Bruselas, pasamos por el resto de una torre que suponemos que sería parte de las murallas de la ciudad. Según llegas al "niño méon", lo vas notando porque está lleno de gente. Está en una esquinita y protegido por una verja, muy gracioso!

Justo al lado nos compramos un imán de un "niño meón" para nuestra colección. Y madre mía... costaba mucho, pero resistimos! Y es que está todo lleno de tiendas de chocolate, con unos bombones flipantes! Los mejores sin duda son los de Godiva y Nahaus. Cuidado los golosos!!!

Andando y rodeados de casas muy bonitas, tipo Brujas, llegamos a la espectacular Grand Place... simplemente impresionante! En un lado está el actual ayuntamiento (tiene pinta de haber sido antes un edificio de algo religioso) que está todo lleno de figuras y con una torre afilada... parece hecho de encaje! El edifcio de enfrente, parece más un ayuntamiento, y el resto de los edificios que rodean la plaza son de estilo gótico flamígero, muy chulas.
Lo más gracioso, es que estaba toda la plaza llena de scouts, en plena gymkana, de hecho unas niñas nos pidieron ayudan y gracias a nosotros ganaron una de sus pruebas.

En un lateral nos tomamos un gofre de chocolate... qué rico! Aunque nos pringamos un montón, pero bueno, mereció la pena!
Desde ahí, fuimos a las Galerías Saint - Hurbert, que aunque no son muy bonitas, están muy cuidadas y son muy elegantes. Las tiendas son muchas de chocolate, alguna de encajes (vaya trabajo de bolillos) y luego algunas pijas de moda.









De un lateral sale un calle que está llena de restaurantes, luego para comer, miraríamos ahí a ver qué tal... Desde las Galerías, fuimos a la Catedral. Vimos un sitio con unos quiches con muy buena pinta y caseras, tomamos nota.

La Catedral es de estilo gótico, es chula pero por dentro no tiene tampoco mucho que digamos. De ahí a la Plaza Albertini, que tiene arriba un edificio o más bien un complejo de edificios que son diversos museos.

En la plaza de arriba, hay un edificio grande que parece un palacio pero se trata de una iglesia. Debía haber algún homenaje a militares o caídos o algo, por la gente allí congregada... Al lado está el Palacio Real, tipo al Palacio de Oriente de Madrid pero un poco más feo y sucio la verdad.

Desde ahí volvimos hacia la calle cercana a las Galerías a ver dónde comíamos... Fuimos a "La colette" que tenía buena pinta y es bastante chulo por dentro, con una lumbre de pega. Nos pedimos cada uno un menú de 12€ que estaba bastante bueno (jamón ahumado, mejillones con patatas fritas y flan). Lo que nos dejó perplejos fue la clavada en las bebidas: por una cerveza 5€ y por un agua 3€... pero bueno, comimos muy bien y nos vinó fenomenal descansar un rato.

Tras comer, fuimos al metro para ir al famoso Átomo que está bastante alejado del centro. Hay bastantes estaciones, algunas son exteriores, pero iban súper rápido... vaya mareo!

El Átomo está como en una especie de parque, donde hay más edificios de la Expo. Muy chulo. En el átomo de arriba hay un restaurante y una exposición y se puede subir (12€), pero entre la cola y el precio, pasamos de subir.
Al lado de la estación del metro, hay un centro comercial donde está la Mini Europa. Fuimos a echarle un vistazo. Es bastante curioso, porque son como casas típicas independientes donde cada una es un bar, tienda... Al final no entramos en el Mini Europa (7,50€) porque por lo que ponía, hemos visto la mayoría de los edificios al natural... Y de nuevo al metro para volver al centro.

Callejeamos un poco, compramos bombones para la familia en el "Chocopolis" y como el cansancio se iba ya notando, fuimos a una plaza donde nos sentamos en una terraza aunque no hacía muy bueno que digamos. Nos tomamos un chocolate con nata y una cerveza, y disfrutamos viendo pasar a la gente, vaya interculturalidad y mezcla!

Tras pasear un poco, decidimos ir a cenar pronto al sitio de los quiches que habíamos visto por la mañana, y menos mal porque estaba ya casi lleno! Se notaba que era un sitio muy familiar. Nos pedimos un quiche lorraine y otro más vegetal, qué buenos! Y de postre un quiche de queso para los dos... ummm qué bueno!

Y tan contentos, volvimos para el hotel. Pasamos cerca del "nene meón", esa tarde después de comer vimos la "Juana meona" que está de cuclillas y apenas si se ve.

Se notaba que ya nos sonaban las calles, porque llegamos muy rápido al hotel. Donde descansamos un rato y a la camita, a soñar con los angelitos, quiches y mejillones!!!

CONTINUARÁ...