22 mar. 2009

Monasterio de Santa María de Huerta

Siguiendo con los lugares que nos maravillan y que se hallan cerca de Luzón, hoy os queremos hablar del impresionante Monasterio cisterciense de Santa María de Huerta. Este Monasterio se encuentra en la provincia de Soria y para nosotros es un sitio de los que más paz y espiritualidad transmite.

Quizás no sea un Monasterio de los más llamativos que haya, pero su magia reside en la belleza de lo simple, en la elegancia de sus formas sencillas y en el sentirte fenomenalmente acogido en su visita. Desde aquí, os animamos a visitarlo, estamos seguros de que no os dejará indiferentes!

El monasterio de Sta Mª de Huerta se asienta en la vega del Jalón, al sur de la provincia de Soria, haciendo frontera entre los antiguos reinos de Castilla y Aragón. Monasterio cisterciense, surge cuando unos monjes de un monasterio francés se instalan hacia el año 1150 en la villa de Cántavos, término del actual pueblo de Fuentelmonge, a unos 15 km de Huerta. Aquí los monjes poseían una granja y decidieron establecerse en ella definitivamente hacia 1162, dadas sus mejores condiciones de vida. Desde entonces el monasterio se fue construyendo y ampliando a lo largo del tiempo, residiendo siempre una comunidad de monjes hasta su expulsión en 1835 por la exclaustración y desamortización promovida por Mendizábal. Finalmente vuelven los monjes en 1930, esta vez desde monasterio cántabro de Viaceli. Son seguidores de la espiritualidad que San Benito dejó plasmada en su Regla escrita en el siglo VI y asumida por los primeros cistercienses desde la fundación de Císter en 1098.

Al visitar el monasterio nos encontramos dos etapas constructivas principalmente: los siglos XII y XIII y los siglos XVI y XVII. En la primera se construye la planta típicamente cisterciense alrededor del claustro gótico. A la segunda etapa pertenecen el claustro herreriano, el claustro plateresco -sobre el gótico- y el coro alto entre otros locales, manifestación del nuevo impulso que toma el monasterio en su andadura dentro de la Congregación de Castilla.

1. Claustro gótico
2. Iglesia
3. Panda del capítulo
4. Refectorio de monjes
5. Cocina
6. Comedor de conversos
7. Cilla
8. Claustro herreriano






Claustro Gótico
Con toda su fuerza simbólica, en él confluyen las tres dimensiones humanas: cuerpo, alma y espíritu, junto con su vertiente social, aspectos reflejados en cada uno de sus lados y las dependencias que en ellos se encuentran. Su cuadratura recuerda a la Jerusalén celeste, también ella cuadrada, queriendo ver en la vida monástica una encarnación en la historia humana de la utopía escatológica. La piedra cuadrada -signo de Cristo- con la que se construye el claustro, moldeada de diversas formas, manifiesta la unidad y diversidad de sus miembros y el deseo del monje de vivir sin separar lo corporal y lo espiritual, lo terreno y lo celeste, lo interior y lo exterior, lo personal y lo social. Encima se construyó en el s. XVI otro claustro, éste plateresco, con una sensibilidad muy distinta a los orígenes.

Iglesia
Se encuentra en el lado sur. Conserva pinturas del siglo XVI y un espléndido retablo barroco del XVIII. En su entrada existe una verja, también de ese siglo, sobre la cual se halla el coro del siglo XVI, acompañado del órgano barroco.

Panda del capítulo
En la "panda" -o lado- oriental del claustro se debiera encontrar la sala capitular bajo el dormitorio de los monjes, pero sólo se conservan su entrada y los ventanales, al construirse en su lugar una amplia sacristía en el siglo XVII. A continuación encontramos la capilla De profundis, ocupando parte de lo que fue el scriptorium y lugar donde actualmente se proyecta un audiovisual multimedia que ayuda al visitante a comprender mejor la historia, el arte y la espiritualidad de Císter. Es de lo más interesante y divulgativo.

Refectorio de monjes
Comenzado a construirse en 1215 y con una interesante bóveda sexpartita, es único en su género. Empotrado en uno de sus muros se encuentra un púlpito con escalera para el lector, es uno de los sitios que más nos impacta siempre que vamos... es como si de un momento a otro, fuesen a surgir monjes medievales comiendo allí en silencio, mientras el lector lee en voz alta trozos de la Biblia en latín... impresionante!









Cocina gotica
Cocina cuadrada con una gran chimenea central y rodeada de ocho tramos de bóveda de crucería. Muy curioso de ver, sobre todo si consigues meterte en situación e imaginar allí a los monjes de antaño cocinando.

Refectorio de conversos
Es la pieza más antigua. Con gruesos muros, ventanas abocinadas y ménsulas empotradas terminadas en modillones. Los capiteles de las columnas centrales mantienen la tradición de sobriedad ornamental. Es increíble la belleza y la perfección con la que están tallados los capitales y la precisión de las piñas que ahí se representan. Sobre este refectorio se hallaba el dormitorio de los hermanos, hoy convertido en la biblioteca del cenobio.

Cilla o bodega
Se encuentra también en la zona de los conversos. Destacan en ella sus cinco arcos diafragmas y un alfarje o artesonado de madera. Es donde se almacenaban los productos agrícolas del monasterio. Hay que reconocer que lo tienen muy bien escenificado y que te imaginas de lleno como sería ese lugar antiguamente.

Claustro Herreriano
Levantado en el s. XVII, es la zona que habitan actualmente los monjes.
Pasear por este Monasterio es como vivir dentro del Nombre de la Rosa... toda una experiencia inolvidable! Al igual que las ricas mermeladas y membrillos que elaboran los monjes y que venden en la tienda de la entrada... riquísimos!
Por último decir, que ahí aun se realizan misas con cantos gregorianos y que si lo deseas puedes pasar allí unos días en la Hospedería que tienen los monjes, seguro que te encuentras a ti mismo!

Dirección del Monasterio:
Monasterio Cisterciense. 42260 Sta. Mª de Huerta (Soria)
Telefonos:
monasterio 975.32.70.02 (llamar de 10,00 a 13,15 y de 16,00 a 18,15)
hospedería 620.13.22.23 (llamar de 10,30 a 12,00 y de 17,00 a 18,30)
huerta@planalfa.es

1 comentario:

Luzonero78 dijo...

Lo conozco y es chulísimo. Recomiendo la visita... no deja indiferente.