8 nov. 2007

Molina de Aragón, Sigüenza y Medinaceli

Este apartado pretende dar ideas para posibles excursiones, tanto partiendo de Luzón, como pudiendo ir desde cualquier otro lugar, de hecho animamos a todos aquellos que no conozcan la zona a que empiecen a descubrir esta bella zona de la geografía española tan desconocida para casi todos.... Y aquellos, que sean de la zona o que puedan conocerla, estaremos encantados en recibir vuestras opiniones y comentarios, gracias de antemano!

Para empezar, hablaremos de los tres pueblos principales que más cerca y que han podido influir de un modo u otro en la historia de Luzón: Molina de Aragón, Sigüenza (ambos de Guadalajara) y Medinaceli (Soria).

MOLINA DE ARAGÓN:

Molina cuenta con una importante historia, vaya aquí un breve resumen para aquellos que quieran acercarse a conocerla y adentrarse un poco más en un conocimiento más de esta ciudad.
HISTORIA:
Molina es la capital natural de un extenso señorío, que mantuvo durante siglos su independencia y sus peculiaridades frente al poder de los reinos de Castilla y de Aragón. La villa alcanzó el rango de ciudad por su heroico comportamiento durante la guerra de Independencia.

Asentamiento celtibérico, del que existió un castro en el lugar que hoy ocupa el castillo, Molina fue ya independiente en tiempos del dominio árabe. Dividido el califato en reinos taifas, en esta villa reinaron descendientes de los Beni-Hud, procedentes de Zaragoza y Calatayud.

Tras la ofensiva de Alfonso VI en 1085, en la que toma Toledo, Guadalajara y todo el valle del Henares, Molina permanece aún cuatro décadas en poder musulmán, aunque sus reyes pagan tributo a Castilla. Hacia 1129, el rey de Aragón, Alfonso I El Batallador, conquista definitivamente los territorios del alto Jalón, con Medinaceli y Sigüenza, y el enclave de Molina.

No permanece mucho tiempo esta tierra bajo dominio aragonés, pues lo cede el Rey a su esposa, doña Urraca de Castilla, y de ella pasa a su hijo, Alfonso VII, quien lo otorga a su vez a uno de sus nobles, don Manrique de Lara.

Bajo dominio de don Manrique, el señorío de Molina adquiere enorme importancia y llega a convertirse durante dos largos siglos en un pequeño estado propio, que sólo nominalmente rinde vasallaje a Castilla. También reconstruyó el antiguo castillo árabe, fortificó la villa y mando edificar numerosas iglesias.

Modélico es el fuero que, en 1154, otorga don Manrique a la villa; y gracias a él, las antiguas tierras despobladas registran una enorme afluencia de gentes llegadas de muy diversos lugares, que convierten el señorío, ahora con un liberal gobierno comunero, en uno de los más prósperos de la región. Algunas peculiaridades de aquel Común de Villa y Tierra han llegado, como tradición, hasta nuestros días, como es el caso de la Comunidad del Real Señorío de Molina y su Tierra y también la Cofradía Orden Militar de Nuestra Señora del Carmen.

La independencia del señorío llegó a su fin a finales del siglo XIII, cuando la última señora, doña María de Molina, casó con Sancho IV de Castilla.

La transición de los siglos XVII y XIX golpea a Molina como a otros lugares guadalajareños. Primero con los desastres de la guerra de Sucesión, que enfrenta a las Casas Reales de Austria y Francia y más tarde, con la guerra de Independencia.

En 1809, Molina padece un duro saqueo de las tropas napoleónicas al mando del general Suchet. Pero es un año más tarde cuando se provoca el gran incendio que destruyó buena parte de la ciudad y en el que ardieron más de seiscientos edificios. Finalmente, el brigadier Juan Martín El Empecinado logra expulsar a los franceses de la zona, aunque aún volverían a dominar Molina en 1812. Por el heroísmo de la villa y de sus habitantes, las Cortes de Cádiz concedieron el título de Ciudad a Molina.

UN DIA EN MOLINA:

Lo primero sería visitar el Castillo Alcázar que se levanta en la parte alta de la villa. Se puede intentar aparcar cerca de allí, debajo del mismo castillo. Fue edificado sobre un antiguo castro celtibérico utilizado por los árabes en su dominación. Tiene dos recintos, el exterior o albacara es de enormes proporciones y está defendido por numerosas torres cuadradas. En su interior se alza el castillo propiamente dicho con seis altas torres, de las que se conservan cuatro en perfecto estado.

La Torre de Aragón, pentagonal y rodeada de recinto rectangular, hacía las veces de vigía y se unía a la fortaleza por un camino cubierto o coracha. Una muralla más con siete puertas rodeaba la ciudad y la unía al castillo. De ella quedan escasos restos. Todo el recinto amurallado recibe el nombre de cinto . Es un gran conjunto medieval, en piedra de sillería, con arenisca roja en las esquinas de las torres, que fue declarado CONJUNTO HISTÓRICO en 1.965.

El Castillo está edificado sobre una Alcazaba islámica de finales del Siglo X y fue reconstruido en el Siglo XII por D. Manrique de Lara. S erá Dª Blanca la que amplíe los recintos amurallados en el s. XIII y termine la construcción.

Tras la visita del castillo, nuestro consejo sería aparcar en el Paseo de los Adarves y desde ahí ir paseando hasta el Convento de la Orden de San Francisco que estaría hacia en el mismo paseo, hacia el centro de Molina. Antes se podría comprar si se tiene hambre el dulce típico de Molina "las patas de vaca" que venden en una pastelería muy pequeñita cerca de una esquina más o menos enfrente del Bar Madrid en el Paseo de los Adarves, merece la pena!

De camino al Convento, se verán el Palacio de los Garcés de Marcilla que es el actual casino o el Palacio de los Arias, en cuyo escudo nobiliario destacan las calderas y las ruedas de molino, símbolo de los fundadores de Molina. También se encontrarán con el Puente Viejo que es de estilo románico y que es donde en las Fiestas Patronales celebran el famoso Toro.

El Convento de la Orden de San Francisco fue fundado en el s. XII por Doña Blanca , Señora de Molina, y ha sufrido varias reformas que le aportan distintos estilos. La torre, en sillería, es barroca, con dos cuerpos y coronada con una veleta, conocida popularmente como El Giraldo . La capilla de la Orden presenta al exterior un ábside semicircular y una pequeíia portada con rica decoración y molduras barrocas. Actualmente es la Casa de Cultura.

Volviendo por el Paseo de los Adarves, nada más cruzar el río Gallo, coger la c/C.Arenas para ver el Palacio del Marqués de Villel del Siglo XVI, con galería de arquillos de estilo aragonés. Al lado la Antigua Iglesia de San Miguel , y el Palacio de los Montesoro también con escudo nobiliario.

Yendo por la c/ Quemadales llegaremos a la Iglesia de San Gil que es la parroquia principal. De origen Románico del cual no quedan restos, ya que sufrió numerosas reformas y un incendio en 1915. Fue reconstruida en 1924. Desde ahí, ir hacia la Iglesia Covento de San Pedro que está en una plaza, es de origen románico y fue rehecha totalmente en 1.523. La cabecera y el crucero son Góticos (s. XVI) y el cuerpo de la iglesia es de la segunda mitad del s. XVII. El interior es de tres naves con cuatro tramos. El crucero es de bóveda de crucería gótica. En el presbíterio se muestra un retablo barroco del s. XVI.

Y de ahí a la Plaza de España, donde se halla la Iglesia de Santa María del Conde, junto al Ayuntamiento. Fundada en el s. XI es la más antigua de las fundadas por D. Manrique de Lara , primer señor y conde castellano de Molina. Su estructura es románica. Fue completamente reedificada en los siglos XVI y siguientes. Su planta es de cruz latina y en la portada de poniente tiene una severa decoración clásica de pilastras y frisos. Su interior, fuera de culto, está destinado a salón de exposiciones y actos públicos.

Para terminar la visita, nuestra recomendación es pasear por un rincón que han dejado con mucho encanto, a ser posible cuando esté anocheciendo ya que tiene especial magia. Sería el Paseo de los Tilos, reformado en el año 2.005, bordea el Río Gallo con acceso desde el Puente Viejo se extiende hasta la Calle Abajo. Con este paseo, esperamos y deseamos haberos despertado la curiosidad y las ganas de querer conocer este bello rincón del Alto Tajo!


GASTRONOMIA:
Nuestro sitio recomendado para comer sin lugar a dudas es la Marisquería Rafa. Comas lo que comas está buenísimo, y el marisco, rico rico.
c/ Rondalla Sta Cecilia 5. Molina de Aragón. Guadalajara


RINCONES CERCANOS:
1. El Barranco de la Hoz. (desarrollado en el apartado II)
2. El Alto Tajo. (desarrollado en el apartado II)



SIGÜENZA:
VISITA POR SIGÜENZA:
Sigüenza es una ciudad que ha sabido conservar en gran medida su aire medieval y que tiene bastantes cosas que ver y callejuelas por donde perderse.

Os recomendamos si queréis conocer bien la ciudad que participéis en la visita guiada que se hace por la ciudad. Para ello debéis apuntaros en la Oficina de Turismo y es a las 11.30h.

Para aquellos que no dispongan de tanto tiempo o prefieran hacerlo por libre, os citamos los puntos de la ciudad que no deberéis dejar sin ver:
- La Plaza Mayor, con el Ayuntamiento.
- La Catedral, sin olvidar ver el famoso Doncel (está en una capilla lateral)
- El Castillo, o actual Parador.

Tomando de punto de partida la Avenida de Juan Carlos I, subiríamos por la calle Villaviciosa podríamos observar el Palacio Episcopal o Antigua Universidad. Hay que tener en cuenta, que Sigüenza fue y es un importante núcleo religioso (es donde reside el Obispo de Guadalajara).

Subiendo la cuesta, seguiríamos por la calle Cardenal Mendoza (es la calle más comercial y con varias tiendas de recuerdos y regalos) llegando a la Plaza del Obispo don Bernardo. Ahí nos encontraríamos con la Catedral. Antes de entrar en la Catedral para visitarla, podríamos tomarnos un bizcocho borracho o unas yemas del Doncel en la Cafetería de la izquierda (la mejor de todas).

La Catedral se empezó a levantar en el s. XII como fortaleza defensiva en estilo románico, su construcción y decoración se prolongará varios siglos dando lugar a la ejecución de varios estilos arquitectónicos. En su interior destaca además del Altar Mayor y su Coro, la Sacristía de las Cabezas (única en España y joya del Renacimiento). En la Capilla de Sta Catalina se encuentra el símbolo de Sigüenza: el Doncel, estatua funeraria de alabastro.










Tras visitar la Catedral, girar a la izquierda camino dela Plaza Mayor, que fue obra del Cardenal Mendoza que a fines del s XV mandó derruir el lienzo de la muralla y crear un espacio diáfano donde celebrar el mercado semanal, convirtiéndose en el eje de la vida municipal. Aquí se celebraban las festividades taurinas y se administraba justicia. Frente al Ayuntamiento, se sitúa la Catedral, entre ambos, una galería de soportales con las viviendas de los canónigos, al otro lado la Casa de la Contaduría y otra conocida como la Casa del Mirador que durante algunos años fue el ayuntamiento.

Aunque tiene una pendiente pronunciada y puede que aún esté en obras, merece la pena subir por la Calle Mayor en dirección al Castillo. Es una de las calles que mejor guarda el carácter medieval y donde están situadas casi todas las tiendas de artesanos de la localidad, ánimo!

En el camino nos encontraremos con la Puerta del Sol, la iglesia de Santiago (románica), la Casa del Doncel (gótica y actual Archivo Hco Municipal) y la iglesia de San Vicente (románica y con el patrón de Sigüenza).

Así llegaréis hasta el Castillo o actual Parador de Sigüenza desde 1976. En su interior podréis observar en el hall las fotos del antes y después de la restauración, el cambio es notable. Las zonas que pueden verse son la recepción, el patio y la cafetería. Aunque tomarse algo sale un poco más caro que en cualquier otro sitio, la terraza que tienen en el patio hace que se saboree diferente.

Para la vuelta, podremos bajar por cualquiera de las callejuelas que salen de la plaza. Bajar por ejemplo por la calle de Vigiles hará que veáis la Puerta del Hierro y el Portal Mayor. Pasando por el Portal Mayor y bajando por su calle, podréis continuar por la Bajada de San Jerónimo, donde se encuentra la Iglesia de Sta María.

Para los que queráis ir de tapas o comer, coger la Avda de Juan Carlos I y después la de Pío XII, así llegaréis a la calle de San Roque donde hay varios bares y restaurantes. Esperamos que hayáis disfrutado de la visita!!!

COMER:
La cocina seguntina destaca por su gran calidad, tradición y buenas manos. Basada en productos de la zona, constituye un foco de atracción para aquellos que quieran conocer nuestra gastronomía. Son destacables el asado de cordero o cabrito; las migas acompañadas con chorizo, torrezno y huevo frito; la sopa castellana; los productos de caza o matanza; la trucha escabechada o con jamón y, como postres, no dejar pasar las yemas del Doncel, los bizcochos borrachos y los elaborados con miel. Es de gran interés “el tapeo”, que complacerá al paladar más exigente por su gran variedad.

Nuestros recomendados serían:
- Bares de tapeo: Restaurante el Doncel: Ofrece dos tipos de cocina: la castellana y la creativa. La unión de ambas da como resultado platos como las migas castellanas con huevo y uvas, judías estofadas con chorizo y panceta o los asados de cordero lechal seguntino.
- Para comer: Mesón castilla: Asados en horno de leña de cordero y cabrito, migas castellanas, berenjenas rellenas y pimientos del piquillo.

Si se quiere, se puede ir fuera también de Sigüenza a comer, hay dos muy buenas posibilidades comiendo fuera:

- La Cabaña: está en la carretera que va en dirección a Atienza, no demasiado lejos, y allí por un precio no muy alto se come muy bien y variado, pero conviene ir pronto que suele estar siempre bastante lleno.

- El otro está un poco más lejos, no sabemos el nombre. En Luzón muchos le llamamos cariñosamente el "colesterol" y está en el pueblo de Saúca (carretera dirección Madrid). Está dentro del pueblo, justo al lado de la iglesia románica, es el típico bar de pueblo, donde se come en plan de matanza: chorizo, morcilla, torreznos, lomo... todo muy bueno y de muy buena calidad! Sólo funciona los fines de semana.

Qué aproveche!!!


COMPRAR
La artesanía seguntina se distingue por su tradición familiar y por su gran variedad de productos, destacando las alfombras, botas de vino, cerámica y espejos, así como cincelados, forja y objetos en bronce. En alimentación, la miel con denominación de origen envasada directamente por el apicultor y la repostería conventual.
BOTERIA JESÚS BLASCO
Artesanía de botas de vino en piel de cabra. Taller artesano de tradición familiar desde 1899 en Sigüenza.
Travesía del Puente del Tinte, nave 3. Tel y Fax. 949 391 497
ESPEJOS DOMINGO CAFRAN DIAZ
Espejos de Sigüenza realizados en latón envejecido y enmarcación en general de todo tipo de molduras. Mueble auxiliar.Camino de los Jardines, s/n Tel y Fax. 949 391 510
EL COLMENAR
Productor y envasador de miel de la Alcarria y derivados de la miel: jalea real, polen, cosmética y aguardiente con miel. A la venta en comercios de alimentación de Sigüenza.Ctra. de Soria, s/n
CHURRERIA PASTELERIA IRENE
Especialidad en churros, porras, rosquillas y mantecados caseros y bizcochos borrachosPío XII, s/n Tel. 949 391 717

RINCONES CERCANOS:
1. Atienza.
2. Parque Natural del Río Dulce. (desarrollado en el apartado II)


MEDINACELI:

Asomando a la cuenca del río Jalón desde el río Henares, por cerca de la sierra Ministra, última altura notable de la cordillera Central hacia el Este. Parece una ciudad imaginaria plantada sobre la cima horizontal allá en una altura terrible. Es Medinaceli, la patria del cantor de Mío Cid. La vemos desde tres o cuatro leguas, con su magnífica iglesia en medio, en luminosa y radiante silueta recortando el firmamento.

Por la forma del cerro donde se asienta la Villa, con una altura sobre el nivel del mar de más de 1.200 metros, forma un triángulo con la última estribación de la cordillera Central, y de ese triángulo, se desgajan tres ríos, afluentes respectivamente del Tajo, Duero y Ebro. Por la cara Este del cerro, hay una profunda hendidura por donde discurre el río Jalón, y a lo largo de élla, están trazados la carretera nacional y el ferrocarril de Madrid a Zaragoza; de esta carretera, y al pie del cerro, justo en el barrio de la Estación, arranca la carretera nacional de Medinaceli a Pamplona. La Villa está situada casi a mitad del camino entre Madrid y Zaragoza.

Por su situación estratégica, la villa de Medinaceli, construida al lado de la calzada romana que iba de Zaragoza a Toledo, fue en época romana, una ciudad importante, rodeada de murallas que aún se conservan. Posteriormente los árabes hicieron de ella el cuartel general de sus correrías por el Duero. Su caudillo, Almanzor, herido en la batalla de Calatañazor, murió en Medinaceli, y la tradición señala, que está enterrado en el cerrillo cuarto.

Pudiera ser que este orden se cuente en dirección Sur, hacia el nacimiento del Jalón, pues los puestos árabes de vigilancia existentes en Fuencaliente y Benamira señalan la dirección de los campamentos árabes más importantes, al sur de esta comarca. La Villa fue tomada a los árabes en la Reconquista, por Alfonso VI el Batallador, y un sucesor suyo, Alfonso VIII, creó el Condado de Medinaceli y lo otorgó al Conde de Foix casado con doña Isabel de la Cerda. Este Condado fue cambiado a Ducado por los Reyes Católicos.

Según se desprende del contenido histórico de la Villa, apenas se hurga en su suelo aparecen objetos usados por sus moradores, y así, se han descubierto recientemente, casi a flor de tierra, unos magníficos mosaicos romanos que se conservan en la Villa.

Se asciende a Medinaceli desde el barrio de la Estación por una carretera pintoresca, y al llegar al collado que separa la villa de Medinaceli de otro cerro más amplio (la Villa Vieja), se encuentra la ermita del Humilladero, de gran belleza. En ese punto nace otra carretera que se dirige por el Oeste hasta Barahona. A unos pocos kilómetros de esta carretera y a la izquierda, se halla situado el museo paleontológico de Ambrona.

Se sube a la Villa desde el collado, y al entrar en ella, a la izquierda, nos encontramos con el Arco Romano, de triple arcada, único en España. A la derecha de éste está la Hostería, antiguo Albergue de Turismo y uno de los primeros construidos en nuestro país. Desde el puntal donde se asienta la Hostería, se observa un paisaje impresionante. Por el Este el valle de Arbujuelo, tan nombrado en el poema del Mío Cid, por el Norte el valle del Jalón, y hacia el Oeste el valle de Saincona; todos ellos a más de 200 metros de profundidad bajo la cumbre del cerro de la Villa.

Otro punto importante de visitar es la Plaza Mayor, de unos cinco mil metros de extensión y de forma casi rectangular. En uno de sus lados está situada la antigua Alhóndiga con típica galería y dos series de arcos; los del piso bajo sirven de pórticos y los del piso superior forman un mirador cubierto y están apoyados sobre esbeltas columnas. Otro lado de la plaza lo ocupa totalmente la fachada del palacio de los Duques, obra del siglo XVI con simétricos balcones y ventanas. En época no lejana tuvo el edificio dos torres gemelas en sus lados.

De interés para el visitante es la Colegiata, con esbelta torre cuadrangular de casi cuarenta metros de altura. Es de estilo gótico con una nave central y dos laterales. En una de las naves laterales hay una reproducción del Cristo de Medinaceli. El Altar Mayor es de estilo barroco y merecen especial mención la sillería del Coro, y las verjas que cierran el Coro y la Capilla Mayor.

También es notable en la Villa, el convento franciscano de Santa Isabel que se construyó a expensas de los Duques de Medinaceli, en el que la puerta, sobre todo, es magnífica, adornada con el cordón franciscano. En él tienen su residencia las monjas Clarisas que realizan artesanalmente alfombras de nudo español.
Otros monumentos dignos de mención son, el Arco Árabe, junto a la -ermita del beato Julián de San Agustín, franciscano hijo de Medinaceli, y el Castillo, bajo el cual están las caballerizas árabes, no visitables todavía para el turismo.

Tienen un especial encanto sus plazas, calles y callejas, y merece la pena visitar las tres galerías de arte que hay en la Villa, que son, Arco Romano, Plaza de la Iglesia y Plaza Mayor.

AULA ARQUEOLÓGICA - TALLER DE LA CULTURA
El Taller de la Cultura, o el Aula Arqueológica de Medinaceli se encuentra en la Plaza Mayor y propone acercar el mundo de la arqueología y la historia a todas aquellas personas que deseen conocer de forma sencilla la evolución de nuestros antepasados. Se pretende facilitar una nueva forma de ver y comprender el arte y la historia en base a los yacimientos de la zona. Para ello, en este Aula se ha trazado un recorrido muy concreto que nos guía desde las primeras manifestaciones arqueológicas del valle de Ambrona hasta la Medinaceli del medievo. De ahí que sea un lugar que aconsejamos visitar para tener una idea certera sobre lo que ofrece la villa y su comarca, a fin de poder aprovechar mejor la visita turística a esta zona del sur soriano.
Tfnos: 635 647 666 / 635 647 669
mailto:669medinaceli@aulademedinaceli.com

RINCONES CERCANOS:
1. Ruta Paleontológica: TORRALBA Y AMBRONA
El yacimiento arqueopaleontológico de Ambrona es una de las localidades del Paleolítico Inferior más importantes de Europa, tanto por la calidad de la información que ha aportado, como por la espectacular concentración de restos que ofrece al visitante.

Muy cerca, dos kilómetros al Sur, en Torralba, se conoce otro sitio arqueológico, algo posterior, pero comparable en muchos aspectos con el de Ambrona. La investigación de ambos ha jugado un papel capital en el conocimiento de las primeras etapas de la Prehistoria y en el progreso de estos estudios en España.

YACIMIENTO – MUSEO DE AMBRONA (ANEXO AL MUSEO NUMANTINO)
-DIRECCIÓN: 42230 AMBRONA (SORIA)
-TFNO INFORMACIÓN: 975/ 22. 13. 97

2 comentarios:

Angelmo dijo...

Magnífico Blog, enhorabuena.
Estoy buscando información de Sigüenza para un documental. Si te apetece ayudarme puedes localizarme en angel.garrido@grupozzj.com
Gracias y felicidades de nuevo por tu blog.

Angel

ciudadanos del mundo dijo...

Angelmo, gracias por tus palabras. la verdad es que hoy por hoy, nos es imposible hacer nada... pero seguro que si acudes a la oficina de turismo de Sigüenza te echarán una mano... Un abrazo y suerte! Ya nos contarás qué tal te va el documental