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29 ago 2015

Visitando Le Lot.

Visitando el valle de Lot, llegamos a Rocamadur uno de sus pueblos más representativos.Gracias a la gran belleza de su situación  y sobre todo al santuario de la Virgen Negra que lo han hecho ser durante siglos uno de los mayores  centros de peregrinación.
Esta población también da nombre a un afamado queso de cabra.
Preciosos paisajes, que albergan 5 de los denominados pueblos más bellos de Francia, Saint-Cirq-Lapopie, Loubressac, Autoire, Cardaillac y Carennac.
Rocamadour

16 ene 2011

Diario de nuestro Viaje al Valle del Lot (Francia), oct. 07

En este post, queremos recoger toda la información detallada sobre el viaje que hicimos a la zona del Valle del Lot en otoño del 2007, para que sea más útil para todos vosotros.

- Parte 1ª: Cahors
- Parte 2ª: Cabrerets - Saint Cirq Lapopie - Cajarc - Figueac - Gramat
- Parte 3ª: Rocamadour - Grutas de Padirac - Carennac - Loubressac - Castelnou - Autoire
- Parte 4ª: Moissac y Cordes sur Ciel.
- Parte 5ª: Sarlat (aún pendiente de publicar)


Además otra información que os puede resultar útil ahora de planificar nuestro viaje a esta zona:
- página oficial de turismo de Francia
- sitio de turismo de la zona de Midi Pirineos
- sitio ofical del Valle del Lot y de la zona de Quercy.
- oficina de turismo de Cahors
- información sobre Cahors
- cuevas de Pech Merle (en inglés)
- oficina de turismo de Saint Cirq Lapopie
- oficina de turismo de Figeac e info de Figeac.
- información sobre el Museo Champollion de Figeac
- sitio oficial de Gramat
- sitio oficial de Rocamadour.
- sitio de las Grutas de Padirac.
- sitio oficial de Carennac e info sobre el pueblo.
- sitio oficial de Loubressac.
- información sobre el castillo de Castelnou (en inglés).
- información sobre Autoire
- información sobre Cardillac
- sitio oficial de Moissac (en francés)
- sitio oficial de Cordes sur Ciel (en francés)
- sitio oficial de Sarlat.
- información sobre la portada del Monasterio de Moissac
- los pueblos más bonitos de Francia.
- hoteles Formúla 1.


10 feb 2010

Diario de nuestro Viaje al Valle del Lot (Francia) IV

Viene de la Parte , y .

DIA 4:
Nos levantamos temprano y nos preparamos unos sandwichs para así ir más tranquilos con la comida a cuestas, y listos ya para empezar la ruta!
Ese día fuimos a ver Moissac que está un poco más lejos y es famoso por su claustro y su fachada que son Patrimonio de la Humanidad.

Tuvimos que ir como hacia Cahors, hasta ahí el paisaje era precioso pero luego cambio bastante y ya no era tan bucólico, aunque también era curioso.

Llegamos a Moissac sobre las 11.30h. La primera impresión del Monasterio no fue muy buena, es como si estuviese mal hecho, una parte de ladrillo y otra de piedra.
La fachada no es gran cosa y el pórtico estaba bastante deteriorado, aunque es una pasada. Las esculturas y los gestos tan logrados que tienen son increíbles.

Entramos a la Iglesia que es bastante sencilla y que tiene muchas tallas del siglo XII que son muy graciosas, porque son muy pequeñitas. Las paredes están pintadas como se cree que lo estaban en la Edad Media.
Curioseando, nos enteramos que para entrar al claustro hay que hacerlo a través de la Oficina de Turismo, así que para allá nos fuimos. Pero como ya eran las 12.15h nos dijeron que o nos esperábamos a las dos o lo veíamos en 15 minutos, así que nos toco esperar. Ojo con los horarios en Francia!

Para hacer tiempo, dimos una vuelta por Moissac que no es muy bonito que digamos. Se nota que lo único importante que tiene es el Monasterio. Después de pasear un rato, decidimos ir al coche a comer.

Ya con la tripa llena, fuimos dando un rodeo al Monasterio y gracias a las placas que hay entendimos un montón de cosas! Resulta que las partes que están hechas en piedra son románicas y las de ladrillo góticas. Sin duda, si váis a Moissac hacer este recorrido, os ayudará a entender muchas cosas y es muy interesante!

Durante la época de Cluny, este monasterio fue igual de importante, pero luego durante muchos siglos estuvó medio abandonado. Hasta tal punto, que hubó una época en la que se plantearon convertir el claustro en un mercado! Y después, cuando llegó el tren, no vieron ningún problema en que se derrribará la cocina y la sala capitular para el paso del tren. Por eso, en la actualidad las vías del tren siguen dividiendo el Monasterio... increíble pero cierto.

Aprovechamos la espera, para ir a una cafetería a tomarnos un café con leche, que si que estaba bueno pero vaya pasta que costaron los dos cafés!

Y listos para ver el valioso claustro de Moissac que es románico y al que accedes y pagas la entrada desde la oficina de turismo. Nada más entrar, hay una sala con una maqueta de cómo era todo el Monasterio, una reproducción del pórtico, así como información sobre el monasterio en francés e inglés.
Este enclave, forma parte del Camino de Santiago francés, y de hecho, es un punto muy importante, si que vimos algún que otro peregrino por sus calles.

El Claustro la verdad es que es una pasada. Todos los capiteles son verdaderas obras de arte. Se van alternando, uno alude a temas biblícos y otro son motivos vegetales. Luego en cada esquina, en la parte baja, están en bajorrelieve los apóstoles y en una columna del centro, está en bajorrelieve el abad Durand, que fue bajo su mandato cuando el Monasterio tuvó más auge.











Lo que es una lástima es que estaba bastante deteriorado, pero teniendo en cuenta la historia del Monasterio, demasiado bien estaba!

Y tras disfrutar de tan bellos capiteles, decidimos dejar Moissac para ponernos rumbo a Cordes Sur Ciel que también está considerado como uno de los pueblos más bonitos de Francia.
Desde Moissac, salimos en dirección Montauban, esta ciudad (al menos por lo poco que vimos de ella) nos pareció como muy anclada en el pasado y un tanto desfasada. Al salir de esta ciudad, creíamos que tenía que salir un desvío que nos llevase hasta Cordes pero o no lo vimos o no estaba... Nos hicimos un lío y dimos bastante vuelta, pero al final, más o menos nos situamos. Aunque la verdad, es que encontramos casi de casualidad el cartel que señalaba a Cordes. La carretera que nos llevó hasta allí, pasa por un paisaje muy chulo y se veían unos pueblos preciosos.
Cordes sur Ciel está en lo alto de la montaña y la vista del pueblo segun se sube la carretera es impresionante! Aparcamos cerca de las calles que suben hacia arriba, ya que la parte histórica está en lo alto y está casi cerrada al tráfico.

Según íbamos subiendo, se iba notando que este pueblo tuvó unas casas impresionantes pero que estuvieron un poco abandonadas y que en esos momentos estaban recuperándolas, sobre todo por la presencia de artesanos y bohemios.
Lo primero que se ve al subir, es la Puerta de Ormeaux del siglo XIII, que es una de las que hay en la muralla para poder entrar en la ciudad.


Lo que más nos sorprendió, es la altura de los edificios, sobre todo porque muchos de ellos son bastante antiguos. De hecho camino del centro, pasamos por varios edificios del siglo XIII que estaban ahora rehabilitando y cuya planta baja suele ser para tiendas de alimentación o de cosas artesanales.









Antes de llegar a la Plaza del Ayuntamiento, pasamos por la Iglesia de Saint Michel que es súper alta. En la plaza hay varios restaurantes y unos edificios nobles muy bonitos.


Bajamos por la Grand rue Raimond VII por donde vimos varias casas nobles que estaban restaurando, por las pintas para hacer hoteles de lujo. Hay una casa que es impresionante... la fachada llena de figuras alegóricas de diferentes oficios medievales y las ventanas son muy elaboradas.


Este pueblo tuvó que ser impresionante en su época. Lo mejor es que la restauración que están haciendo es muy respetuosa, y aún te sientes como paseando por el medievo.


Llegamos hasta la Puerta del Horloge que aún conserva su encanto medieval y donde han puesto una puerta medieval como de los cuentos...

De vuelta al centro, volvimos callejeando sin rumbo aparente. Tiene muchísimo encanto, si bien según sales de las calles principales se ve que hay muchos edificios abandonados... sería genial ver todo el pueblo restaurado, pero es muy complicado que la gente particular pueda restaurar casonas tan grandes...
Queríamos tomarnos algo en una de las cafeterías que había en la plaza, pero para variar, allí también cerraban todo prontísimo... así que para el coche. Aunque antes nos compramos en una tienda unos mini quichés y unos pastelitos buenísmos!
Y ya para el coche, que nos esperaba un largo camino hasta nuestra cabaña. Se nos hizó bastante tarde, creemos que cogimos una ruta que daba mucho rodeo... y lo peor es que apenas nos quedaba gasolina, y por esos pueblecitos ni gasolinera ni nada. Encontramos una, pero sólo admitía pago con tarjetas pero los franceses para eso son muy suyos, y no valen las tarjetas convencionales sino sólo unas que usarán ellos... así que nada, medieo rezando para no quedarnos tirados en medio de la nada...
Cuando por fin llegamos a Gramat, qué alegría! Y ya en nuestra cabaña a descansar y cenar, y a la cama que estábamos matados!

CONTINUARÁ...

25 ene 2010

Diario de nuestro Viaje al Valle del Lot (Francia) III

Viene de la Parte 1ª y Parte 2ª.

DIA 3:

Nos levantamos prontito y tras desayunar para coger fuerzas, empezamos nuestro día de visitas. Como la noche anterior habíamos estado viendo ya un poco la zona, decidimos que lo mejor sería aparcar el coche en la parte de arriba del pueblo y descender por el Camino de la Cruz, así que para allá que nos fuimos... hacia Rocamadour!Tras aparcar, bajamos por el Vía Crucis desde la Basílica que tiene forma de castillo palaciego, se podía entrar pagando 2€, aunque sólo es para subir a una almena y ver las vistas... nosotros preferimos bajar.

El Vía Crucis está en la ladera de Rocamadour y el camino es tendido y con barandillas, mirando cada una de las XIV estaciones que hay. El camino es bueno y fuimos muy entretenidos mirando las figuras y la gente que había. Y así llegamos a la entrada donde finaliza el Vía Crucis, si bien hay que decir que nosotros lo hicimos de atrás hacia delante. Allí hay vistas muy buenas.

Y es que durante siglos Rocamadour fue uno de los lugares de peregrinación más famoso del occidente cristiano. Y hoy en día, es una de las principales atracciones turísticas de Francia, con más de un millón y medio de visitantes anuales. Se compone de siete santuarios, un castillo y una escalera monumental de 250 peldaños, que muchos peregrinos suben de rodillas, como penitencia. También es una parada obligatoria de los peregrinos que vienen de Europa central, siguiendo el Camino de Santiago.

Nosotros entramos a la plaza principal a través de un pasadizo, que nos dio la impresión de estar un poco descuidado. Y así llegamos a la plaza de los Santuarios, allí es donde está la Capilla de la Virgen Negra que nos parecióque tenía mucha espiritualidad. Se trata de una talla del siglo XII, de color negro de la Virgen con el Niño. Su fama se debe al extenderse por la Cristiandad, el hallazgo en 1166 del cuerpo incorrupto de un ermitaño (Sant Amadour), que se mantuvo intacto durante más de cuatrocientos años

De hecho, en la puerta se encuentra el hueco en la pared de roca donde se encontró el cuerpo incorrupto de San Amadour, conocido como el Amante de las Rocas y del que toma nombre el pueblo.

En la plaza, también está el Museo de la Diócesis y otras Capillas que estaban cerradas. La plaza fue restaurada en el siglo XIX y quizás les quedó un pelín artificial, como muy de cuentos de princesas...

Por una escalinata, bajamos hacia el pueblo pasando por la puerta de entrada por la que llegaban los peregrinos tras subir la Gran Escalinata, muchos de ellos de rodillas, nosotros la bajamos.

El pueblecito tiene mucho encanto, nos fijamos en la casa del párroco que es enorme y está pegada a la roca. Las casitas y el trazado medieval ahí si que se aprecian mejor. Paseamos por las callejuelas y por la calle principal, que tiene tiendas de recuerdos y de productos regionales. Nosotros paseamos disfrutando de la tranquilidad que reinaba por esas callejuelas, y que imaginamos que en verano estarán atestadas de gente, de hecho al ser temporada baja muchas tiendas estaban cerradas.















Y así, dimos por visto este lugar tan especial. Decidimos volver a comer a nuestra cabaña y hacer un poco de tiempo, para por la tarde ir a ver las Grutas de Padirac.

Teníamos pensado subir por el ascensor que hay en el pueblo, pero sólo te lleva hasta la zona de las iglesias, así que decidimos subir a pie... por lo que al final también subimos la escalinata como verdaderos peregrinos, jadeantes... aunque la peor parte es la escalinata final que ya te lleva a la plaza de las iglesias. Salimos por la misma puerta por la que habíamos entrado en este bello paraje, y allí si que cogimos ya el ascensor hasta el parking donde habíamos dejado el coche.

Ya de camino a la cabaña, paramos en un súpermercado a comprar pan, y de paso curioseamos un rato... la verdad es que siempre que viajamos fuera nos gusta cotillear un poco los súper para conocer más el cómo vive la gente allí y para comparar... Para comer nos hicimos unas salchichas con queso fundido que compramos y también una tostada con el queso típico de la zona, el Rocamadour, que tiene un sabor un tanto fuerte pero estaba muy bueno. Y rumbo a las Grutas de Padirac.

Lo primero que vimos al llegar a la entrada, es una sima grandiosa por la que a través de una súper escalera de hierro o ascensores se baja hasta el fondo. Sacamos la entrada y para abajo... bajamos la escalera con cuidado por la humedad, y ya desde abajo se ven las paredes de roca y el círculo parece más perfecto. Continuamos bajando y nos internamos en la cueva, la gruta es descomunal, muy alta y grandiosa... Caminamos hasta llegar a un embarcadero donde en grupo y con guía tomamos una barquita para seguir recorriendo la gruta por el río subterráneo. Hay estalactitas gigantescas de más de 49 metros!Gracias a una hoja explicativa en español que nos dieron en la entrada, nos enteramos de las dimensiones y de la casuística geológica que ha formado esta gruta. Bajamos de la barca para continuar nuestro recorrido. El guía va explicando todo, pero en francés, por lo que no nos enteramos mucho... Subimos, bajamos, vimos lagunillas, cascadas, estalactitas... el techo es altísimo, de hecho nos explicaron que en una zona cabría la cúpula de Notre Damé... Las gotas de agua al caer, forman pequeños platos o tortitas. Volvimos de nuevo a la barca que nos llevó de regreso. Nos encantó la cueva, muy muy recomendable! Antes de irnos, compramos unas postales porque dentro no dejaban hacer fotos.


Desde allí, nos fuimos a Carennac, otro pueblo que pertenece a la ruta de los pueblos más hermosos de Francia. Este pequeño pueblo a orillas del Dordoña es un burgo monástico, que se desarrollo alrededor de un priorato monástico. Dejamos el coche a la entrada del pueblo, y bueno, al principio nos liamos un poco porque no encontrábamos la parte más bonita del pueblo...

Es un pueblo muy pequeño y no tardamos mucho en visitarlo, lo que más nos llamó la atención fue una torre que por las pintas estaba habitada, tiene que ser curioso vivir en un sitio así, no? Y con las mismas, nos fuimos al pueblo cercano de Loubressac





Loubressac es otro pueblo de la ruta de los pueblos más hermosos de Francia. Aparcamos en una plazaleta con mucho encanto, y salimos a dar una vuelta cuando estaban cerrando ya las tiendas... eran las 18.00h. El pueblo estaba muy cuidado. Está situado en un espolón rocoso dominado por los valles del Dordoña y de la Brave. Tiene una puerta fortificada, casas medievales y lo que queda de un castillo, que por lo visto es propiedad privada.

Desde allí hay unas vistas increíbles del Castillo de Castelnou (antes de llegar al pueblo, habíamos ido hasta su falda para fotografiarlo). Es encantador este pueblo, muy limpio y cuidado.

Y de allí, fuimos a ver el último pueblo que visitaríamos ese día, Autoire. El pueblo está situado en un sitio precioso, al fondo de un valle rodeado de unos acantilados impresionantes.

Leímos en la guía que llevábamos, que en las cercanías hay una cascada, y decidimos ir a verla. Cuando llegamos, vimos que el camino se adentraba en el bosque, como era tarde y no sabíamos la distancia exacta, decidimos al final no ir...

Paseamos por el pueblo, viendo su iglesia románica. Daba cosa pasear por las calles, porque estaban totalmente desiertas y parecía que interrumpiéramos su paz... Nos gustó mucho este pueblo, tenía unas casas preciosas. Algunas parecían abandonadas, pero eran chulísimas! Sobre todo nos gustó una que tenía como torrecitas... ay! si nos tocará el euromillón!




Ya había oscurecido, así que nos fuimos para Gramat. Llegamos sobre las 19h con intención de tomar algo en la plaza que parecía que tenía más vida, pero al llegar nos dimos cuenta que no había nadie... por lo que nos fuimos para la cabaña. Jugamos al trivial que nos habíamos llevado, y tras cenar, a la cama que estábamos rendidos del día...

CONTINUARÁ...

22 ene 2010

Diario de nuestro Viaje al Valle del Lot (Francia) II

Viene de la Parte 1ª.


DIA 2:


Nos levantamos pronto y tras recoger todo, salimos ya del hotel. Lo primero que hicimos ese día fue echar gasolina en el súper de al lado, y es que en Francia hay mucha diferencia de precio entre echar gasolina en un supermercado o una gasolinera... y listos ya para empezar nuestra visión de esta zona tan bucólica.


Según salimos de Cahors, cogimos la carretera que va al lado del río Lot en dirección a Saint Cirq Lapopie. El camino es una pasada, mires donde mires todo es precioso... La carretera bordeada por árboles, el río al lado, las casas de cuento pegadas a la roca... buff, precioso! Si nuestra intención era ir a un sitio romántico, desde luego que lo habíamos conseguido más que de sobra! Encima, era temporada baja por lo que todo estaba muy tranquilo.


Antes de llegar a Saint Cirq Lapopie, paramos a ver el pueblo de Cabrerets que está en el valle que riega el río Cele. Es un pueblecito muy pequeño pero que tiene mucho encanto, con sus casitas pegadas a la misma montaña. Lo más curioso son las ruinas del Castillo troglodítico del Diablo que están colgadas del acantilado y se creen son del siglo VIII.


Cerca de este pueblecito hay unas cuevas, Pech - Merle, fuimos a verlas pero como era temporada baja nos dijeron que tendríamos que esperar 45 minutos a que hubiese un grupo, así que nos fuimos porque además estaba todo en francés, así que fijo que no entenderíamos nada...


Y ya camino de Saint Cirq Lapopie que está declarado monumento histórico y dicen que es el pueblo más bonito de Francia. No sabemos si será el más bonito, pero de los más bonitos seguro, porque es increíble! Está en una montaña y la primera vista que tuvimos fue justo desde enfrente, no podía ser mejor forma para abrirnos la curiosidad.
Después de aparcar el coche en la carretera, nos metimos por la calle principal del pueblo. Y es que se nota que este pueblecito medieval era de una sola calle, que tenía dos puertas: una abajo de la montaña y otra arriba al lado de las ruinas del castillo.
Las casas son todas preciosas, aunque se nota que muchas eran de artistas y gente bohemia que las había arreglado y reconstruido el pueblo, según los criterios medievales aunque aún había casas por arreglar.

La Iglesia sólo conserva de antiguo su armazón (con torreta incluida) porque el interior está prácticamente vacío, y lo que hay es moderno. Y del Castillo sólo quedan ruinas, si bien desde lo alto hay unas vistas muy bonitas del Valle del Lot.

Y callejeando, buscamos una panadería para poder hacernos unos bocatas pero nada. Entramos en una tienda de foie y nos dejó alucinados la dependienta cuando nos dijó que nos iba a dar a degustar foie una vez que pagaramos! Pues vaya degustación! En cuanto se dió la vuelta, salimos por patas...

Y desde ese pueblo tan bonito, fuimos hacia Cajarc que también está a orillas del Lot. Llevábamos un folleto de la zona del Lot que nos habían enviado desde la oficina de turismo de Francia, así que hicimos lo que indicaba el folleto, y tras cruzar el pueblo, hicimos un "giro" raro y fuimos hacia un paraje que llaman la Mounine y que es muy bonito porque desde allí se ve estupendamente el alcantilado sobre el río y todas las vistas del valle. Nosotros aprovechamos la pausa, para tomar un tentempié mientas contemplábamos tan maravilloso paisaje... y para el coche.





















Nuestra siguiente parada era Figueac, que era una etapa importante en el Camino de Santiago. Dejamos el coche aparcado justo al otro lado del puente que lleva al centro, y a visitarlo! Nos sorprendió mucho, porque ya era una cuidad grande y los edificios también eran de tipo medieval, lo cual impresiona y es digno de admirar que hayan sabido conservar su patrimonio.

Lo primero que visitamos fue la Iglesia de St Sauveur, que era la antigua iglesia de la Abadía benedictina que había, y que sólo conserva la planta y la sala capitular del claustro, que la han convertido en una capilla y lo cierto es que es muy cuca.

En este lugar, nació el egiptólogo J.F. Champollion que fue quien leyó la piedra Rosetta. Fuimos en busca de su casa, porque en ella han hecho un Museo con sus cosas de Egipto. La fachada es muy original. Y por detrás, está la Plaza des Escritures donde han puesto en el suelo una copia gigante de la piedra de Rosetta, muy chulo.
Es muy curioso este pueblo, y tiene unos edificios señoriales muy bonitos y como una especie de ruta guiada por sus calles. En una de ellas, vimos una panadería así que compramos pan y de paso compramos dos quichés pequeños y un pastel de manzana, buenísimos!

Y desde allí, fuimos ya para el coche. Tratamos de ir a un sitio que venía en la guía y que se llamaba algo de las Aguilas y que ponía que eran unas columnas del siglo XII, que no se sabía muy bien para qué estaban, pero no dimos con ellas... Y encima nos hicimos un lío para salir de Figeac con destino a Gramat... lo cual era lógico, porque había que ir hacia Brive que está lejísimos!
De camino a Gramat, paramos a ver Cardillac que también está dentro de los pueblos más bonitos de Francia. Se notaba que ya se estaba haciendo "tarde" para la gente de allí, porque ya no había nadie por la calle y estaba todo cerrado. Este pueblo, nos dió la impresión que estuvó abandonado hasta hace poco, lo que es la parte más antigua, y que lo estaban tratando de recuperar. No estaba mal, pero nos pareció un tanto artificial.


Y de ahí a Gramat, donde habíamos reservado una cabaña. Estaba a unos 3km en dirección al Parc Animalier. Después de pasar por recepción a recoger la llave, fuimos a nuestra cabaña. Era muy chula, de madera, con su porche, su salón-cocina, una habitación de matrimonio y otra con dos camitas, el wc y la ducha. Estaba genial!

Tras acomodarnos y dejar nuestras cosas, fuimos a ver Gramat. Es un pueblo tranquilo, cuando nosotros llegamos era la hora de cierre de las tiendas, así que paseamos un poco por sus vacías calles. Y antes de volver a la cabaña, decidimos ir a ver Rocamadour de noche... la vista era espectacular! Ver ese lugar de peregrinaje, suspendido de la montaña desde el L´Hospitalet con las luces, fue mágico... era como volver a la Edad Media y ser un peregrino en pos de un milagro de la Virgen...

Y nos fuimos a la cabaña, donde nos preparamos la cenita, descansamos y a la cama que estábamos muertos...
CONTINUARÁ...

8 ene 2010

Diario de nuestro Viaje al Valle del Lot (Francia)


Hoy queremos empezar a narrar, el viaje que en otoño del 2007 realizamos por el Sur de Francia, en concreto por el Valle del Lot y sus alrededores. Un viaje que nos acerco a paisajes donde la palabra "bucólico" se hace presente, y donde la gastronomía y los pueblecitos con encanto conquistaron nuestro corazón y paladar... Un viaje a una zona no tan conocida de Francia (aunque el turismo nacional allí en verano, debe ser brutal), pero que es digna de ser conocida y que tampoco está tan lejos como para visitarla... Esperamos que disfrutéis de nuestro viaje!

DIA 1:

Nos levantamos prontito, estábamos en Luzón donde habíamos ido a pasar unos días con los padres de María. Y con el fresco mañanero del pueblo, nos vestimos en un periquete y rápidamente a desayunar. La madre de María, preocupada como siempre por nosotros, nos tenía preparadas unas viandas para que no pasaramos hambre estos días... cómo nos cuidan, así da gusto!

Y tras los besos de despedida y deseos de precaución, ya partíamos a la búsqueda de nuevas aventuras. El día se levantó fresquito, pero nos hizó muy buena mañana y avanzamos sin problemas por la A2 camino de Zaragoza. Pasamos Zaragoza sin problemas y desde allí, llegar a Huesca fue un paseo (70km y todo por autovía). Al llegar a la zona de Jaca, paramos a visitar el servicio y tomarnos un cafecito, y cambiar de conductor (es lo bueno que tiene poder turnarnos!).

A partir de ahí la carretera fue un poco peor... íbamos pensando en comprar pan y repostar gasolina pues en Francia sería más cara, pero como no conocíamos la carretera, pensamos que en Canfranc podríamos hacerlo... y nada más lejos de la realidad, es un pueblo muy pequeño y sin darte ni cuenta, te metes ya en el túnel de Somport y cuando sales, ya estás en Francia! Vaya túnel más largo, encima hay que ir a 80km/h con lo que aún se hace más interminable...

El paisaje es súper bonito y ya se notaba que estabas en otro país. Decidimos parar en Pau a comer en el socorrido McDonald`s, y con los estómagos llenos, seguimos nuestro viaje. Por la autopista, fuimos camino de Tolousse y luego a Cahors, nuestro destino.

Enclavada en un recodo del Lot, con sus piedras bronceadas, sus estrechas callejuelas y sus floridas plazoletas, Cahors fue una importante ciudad romana (prueba de ello son las antiguas termas galorromanas), para convertirse ya en el siglo XIII en una de las mayores plazas financieras de Europa. Esta ciudad, tan agradable hoy día conserva magníficas reminiscencias de su edad de oro, como también de los difíciles años de la guerra de los Cien Años y las guerras religiosas.


Se nos dió bien el viaje, y a las 18h estábamos ya en Cahors. Habíamos reservado por internet antes habitación en el hotel Fórmula 1 de Cahors. que estaba como en una especie de polígono industrial a las afueras de la ciudad. Justo cruzando la carretera, había un super de los Mosqueteros donde compramos pan para hacernos un bocata con las viandas que nos habían dado esa mañana.

Y ya con todo, subimos a nuestra habitación a dejar las cosas. Esta cadena de hoteles tienen habitaciones muy muy básicas, de hecho la ducha y los servicios están en los pasillos, pero la verdad es que estaba todo muy limpio y era muy tranquilo. Nosotros sólo lo queríamos para dormir una noche, así que genial.


Decidimos salir antes de que nos diera pereza, para ver el famoso Puente medieval de Valentré. Lo encontramos sin problemas, así que lo recorrimos e hicimos fotos desde el río... precioso! Sin duda es uno de los monumentos más fotografiados de Francia. Este puente está declarado de interés artístico al patrimonio mundial de la UNESCO, con sus seis arcos y sus tres torres de defensa de 40m de alto sobre el río. Es el palmo de río fortificado más magnífico que ha sobrevivido en Europa y fue comenzado en 1308. La leyenda cuenta que el trabajo de construcción estuvo plagado de problemas y el puente todavía seguía siendo inacabado después de 50 años. Entonces uno de los arquitectos hizo un pacto con el diablo y el puente fue acabado sin ninguna otra complicación. Una figura pequeña del diablo sigue siendo visible en la torre central.



Y se nota que estábamos en Francia, eran las 20h y ya no había nadie por la calle... así que nos fuimos para el hotel, a refrescarnos, cenar unos bocatas de salchichón de la abuela (la perdición de María) y a dormir... al día siguiente, nos esperaban muchas cosas por ver!
CONTINUARA...