29 abr. 2008

Escapada a Alcañiz, Teruel

El motivo de nuestra visita a Alcañiz, fue básicamente el visitar a uno de nuestros mejores amigos del pueblo de María (gracias por todo, Rubén). Ya que le debíamos esta visita desde que se fue allí a montar su negocio, así que un fin de semana que teníamos libre desde el viernes por la tarde, cogimos el coche... y a recorrer casi media España!

Quien no sepa donde está exactamente Alcañiz, le diremos que se halla en la provincia de Teruel, esa gran olvidada, y que es la segunda ciudad en importancia de la provincia. La primera vez que por curiosidad nos planteamos el ir, nos quedamos totalmente alucinados al ver el vacío de carreteras que existe en esa zona... comprobarlo, es impresionante! Apenas si hay carreteras para ir de una zona a otra, y evidentemente ninguna autovía que llegué hasta allí.

Así que ya saliamos mentalizados desde Valladolid que el llegar hasta allí, iba a ser largo y por carreteras no muy buenas. Lo cual fue cierto. Un tramo del camino, ya cerca de nuestro destino, pensamos que estábamos perdidos, pero lo peor era que estábamos en medio de ninguna parte, sin ningún pueblo cerca y sin señales que indicasen nada... pero al final llegamos hasta esta localidad que forma parte de la interesante Ruta de los Tambores.

El sábado mientras nuestro amigo trabajaba, visitamos por la mañana el centro de Alcañiz. Esta localidad ceñida por el río Guadalope, es una de las principales urbes del reino aragonés. Su fascinante acervo histórico-artístico comienza en la plaza de España, bello conjunto medieval donde se localizan la lonja y el edificio del ayuntamiento, obra maestra de la arquitectura renacentista.


Al lado se encuentra la ex colegiata de Santa María la Mayor, que es un templo de grandes dimensiones que combina trazos barrocos con influencias mudéjares. De la antigua parroquia de Santa María la Mayor se conserva su torre-campanario, de la primera mitad del siglo XIV, adosada al brazo izquierdo del crucero de la actual iglesia barroca, que es de poderosas proporciones, con planta cuadrada ochavada y cuatro plantas superpuestas.

Sin duda tuvo, además un función militar, signo del poder del concejo alcañizano frente a la orden de Calatrava. Destruido el edificio gótico, la nueva edificación se inicia el 20 de mayo de 1736, festividad de Pentecostés, según planos de Domingo de Yarza. Este había trabajado en el Pilar, lo que se reflejará precisamente en la similitud de sus plantas: iglesia de tres naves de igual altura, crucero y capillas laterales. El resto de la iglesia gótica, atendiendo a La Tesorera de Pedro Juan Zapater y al grafito encontrado en su torre con la posible planta de su cabecera, sería una iglesia de tres naves - la central más ancha y alta - girola y capillas absidiales poligonales.


Y tras comer y descansr un rato, fuimos a ver una de las construcciones militares que aún se conversan en la localidad como es el castillo de los Calatravos, en la loma de Pui Pinos, transformado en la actualidad en Parador de Turismo. Destaca en él su Torre del Homenaje gótica. Dado que queríamos aprovechar las horas de luz de la tarde, decidimos no visitarla, si bien la persona de la puerta, fue muy amable de dejarnos asomarnos dentro de la Torre para que Alberto pudiera ver una pintura al fresco que se conserva de un demonio muy pintoresco. Eso si, antes de poner rumbo a ningun sitio, nos tomamos un café en la cafetería del Parador, la cual tienen muy bien ambientada con banderas, tapices y mobiliario que te acerca un poco a la etapa medieval del edificio.

Y tras montarnos en el coche, pusimos rumbo los tres hacia Belchite. Este pueblo tiene el Pueblo nuevo y el Pueblo viejo, el que nosotros visitamos fue el viejo. Ahí sólo quedan las ruinas de un pueblo que sufrió la destrucción total durante la Guerra Civil, en cuya batalla hubó 6000 muertes civiles. Y el único recuerdo que ha quedado de todo ello, han sido las ruinas.


Para María toda esta historia era nueva, pero si bien Alberto conocía los hechos, ambos quedamos alucinados ante lo que teníamos delante. Rubén nos comentó un poco sobre la historia de este pueblo, si bien, el recorrer sus calles, ver sus iglesias... hacía que sintieras todo el dolor que tuvó que vivirse en él, y la impotencia y destrucción que provocan las guerras.













Entre tanta destrucción, aún quedan en pie varias de las iglesias que había en el pueblo. En una de ella había un grupo de televisión francés que estaban rodando, por lo visto es un sitio que atrae a muchos curiosos de temas relacionados con el espiritismo o del mundo desconocido. Lo cierto es que algunas de estas iglesias ponían los pelos de punta... por nada del mundo nos hubiésemos quedado allí a pasar la noche!















Algunos de los edificios nos trajeron a la cabeza la Iglesia que conservan en Berlín como recuerdo de los bombardeos de la 2º Guerra Mundial, para que no se olvide todo lo que conlleva tanta barbarie. Ojala en Belchite se hiciese algo parecido, y en lugar de tenerla a su suerte, se conservase como museo al aire libre de todo lo que supone una guerra como fue la Guerra Civil.

Desde aquí os animamos a todos a visitarlo, es una visita que marca y que invita al silencio y a la reflexión... Y por supuesto al recuerdo de todos los que allí murieron, y por ende a todos los que sufrieron las consecuencias directas o indirectas de esta parte de la historia reciente española.

Y tras esta visita que no nos dejó para nada indiferentes, recorrimos algunos pueblos pequeñitos cercanos a Alcañiz, disfrutando de su sosiego y su simplicidad. Y ya caído el sol, regresamos a Alcañiz donde compramos algo para cenar en casa de Rubén, donde nos pusimos al día de nuestras vidas. Y tras las risas y las confidencias, descansamos sin quitarnos del todo de la retina todo lo visto ese día... arte mudejar, calles abandonadas...

El domingo nos deparaba un día más bucólico, donde disfrutamos de la belleza de los paisajes de la zona y de su rica gastronomía.

Salimos de Alcañiz con rumbo a Calanda, pueblo famoso por su tamborrada y sus riquísimos melocotones. Sin parar, continuamos cada vez más hacia unos paisajes increíbles donde planeamos pasar en verano un día de campo, disfrutando de una comida cerca del río y de las risas entre amigos (lo tenemos pendiente, eh Rubén?)
Visitamos zonas con un paisaje geológico increíble de la zona del Bajo Aragón, donde las rocas toman formas caprichosas que recuerdan órganos o crestas a los que las visitan... Es una zona para disfrutar de la naturaleza y dejarse atrapar por su silencio, escuchando los sonidos de la naturaleza... sin prisas, sin estrés... tan alejado de las idas y venidas de las ciudades...













Y entre esos paisajes, surgen pueblos pequeñitos pero llenos de encanto, donde recordamos todo lo vivido en nuestro propio pueblo, y donde se puede disfrutar de una gastronomía fabulosa. No olvidar probar el rico jamón de Teruel, los diferentes quesos que hay en la zona, todo regado por el buen aciete de la zona, y María os recomiendo sobre todo los dulcísimos melocotones de Calanda al vino, increíbles!
Y con todo lo vivido en estas zonas turolenses, retornamos a Valladolid, si bien... volveremos! Aún nos queda mucho por descubrir y por compartir con nuestro querido amigo....


2 comentarios:

Luzonero78 dijo...

Muy buenas tardes a todos.

A continuaci´´on explicar´´e la ruta que nos llev´´o a los bellos paisajes que el amigo Alberto supo inmortalizar con su c´´amara y que realmente se asemejan muy mucho a la realidad aunque salvando las distancias de tranquilidad y sosiego que se viven en esos lugares.

Abandonamos Alcañiz por la N-211 en direcci´´on a la localidad de Calanda, famosa por sus melocotones, por su tamborrada de Semana Santa (la ´´unica de la ruta del tambor que se celebra el mediodia de Viernes Santo), y por ser cuna del cineasta Luis Buñuel, en honor al cual no hace mucho tiempo se ha abierto un centro muy digno de visitar, tanto para los amantes de su obra, como para los visitantes en general. Continuamos 15 Kms. m´´as en direcci´´on a Alcorisa (pueblo tambi´´en perteneciente a la ruta del Tambor y en el cual se celebra una representaci´´on del drama de la cruz la tarde de Viernes Santo tambi´´en muy digna de ser visto (¡¡preparar las piernas para la subida al monte Calvario!!) y de ah´´i tras continuar 22 kms. m´´as por la misma carretera que cruza Alcorisa tomamos la desviaci´´on en direcci´´on a la localidad de Ejulve, continuaremos camino hacia Villarluengo (importantes vistas alrededor de la carretera), Cañada de Benatanduz, Cantavieja (¡¡Parada recomendada para coger fuerzas en el Restaurante Balfag´´on. Avda. Maestrazgo 20. 44140 Cantavieja (TE). Tfo 964185076 Fax 964185404 y email mabalgas@arrakis.es!!. Recomendaci´´on del escribe la degustaci´´on del men´´u Aragon a la carta y a la vez mi m´´as sentido p´´esame al conductor por no poder degustar el vino de la tierra.) Ya con el estomago lleno cerramos el circulo por Mirambel, Aguaviva, Mas de las matas para volver a Calanda y de ah´´i de nuevo a Alcañiz. No quiero llegado a este punto pasar por alto otra posibilidad en el viaje de retorno que nos llevaria desde Mirambel por la N-226 hacia Bord´´on, Las planas, Las parras de Castellote, Castellote (pueblo presioso), Mas de las Matas, Calanda y de nuevo retorno a Alcañiz.
Espero haber saciado el ansia de saber a aquel que se decida a hacer este precioso recorrido.
¡¡Gracias a Alberto y a mi prima Peñi por su visita y les espero tantas veces como quieran con las puertas de mi casa abiertas!!.

kaskero dijo...

Ha sido un puntazo el encontrar una entrada sobre Alcañiz, pueblo que pretendo visitar la semana que viene para ir a ver a una amiga, coincidimos en eso, si no fuese porque ellos salieron un día de allí, a nosotros no nos hubiese dado por conocer ese rinconcito tan medievo de España.