20 ene. 2012

Escapada rural - familiar a Segovia, sept ´11

El pasado mes de Septiembre, fuimos junto con otra pareja de buenos amigos y sus dos peques a una casa rural en la zona de Sépulveda para pasar un fin de semana juntos a medio camino entre nuestras respectivas residencias (Valladolid - Alcala de Henares).

En concreto, fuimos a la Casa de los Pollos en Turrubuelo. Se encuentra muy cerca de Sepúlveda y de las Hoces del Duratón por lo que nos pareció un lugar ideal para pasar el fin de semana tranquilamente y con opciones a ver algo si los peques nos dejaban!

Turrubuelo es un pueblo muy muy pequeño que pertenece a Boceguillas. Baste decir que apenas si tiene un bar y unas cuantas casas más, pero es un sitio muy muy tranquilo para poder descansar y pasar unos días en paz y sin alborotos. Los dueños de la casa rural, tienen también otra al lado más grande. La nuestra constaba de dos habitaciones, salón, cocina, baño y jardín a compartir con la otra casa rural... la suerte es que ese fin de semana no había nadie allí, por lo que nuestros enanos pudieron disfrutar libremente del jardín y nosotros aprovechar a hacer allí una barbacoa y comer tan a gusto..

Lo único malo, es que el propietario de la casa no estaba y no se acordó de quitar los aspersores del jardín... así que cuando estábamos terminando de comer, nos regaron! Menos mal que no nos mojamos mucho... si bien el domingo cuando volvió a "llover", Yáiza y su amiguita Paula, se lo pasaron de vicio jugando luego en la hierba mojada!

El sábado por la tarde, aprovechamos a ir a dar un paseo por Sepúlveda. Un pueblo muy bonito y digno de conocer... aún con sus cuestas! Lo único malo que encontramos en este pueblo, es que no está muy adecuado para ir con sillas de niño por sus estrechas calles por las que pasan también coches... pero es algo muy normal.






Nosotros no visitamos las iglesias ni el resto del patrimonio histórico tan interesante de este pueblo, pero es que en nuestro caso era un poco complicado con los niños... Paseamos por sus calles disfrutando de sus casonas palaciegas, viendo alguna que otra boda, su plaza Mayor tan curiosa, las vistas que se tienen desde un lado de la Plaza, recorriendo algún que otro curioso rincón... Una visita que recomendamos y donde esperamos volver, que nos quedamos con las ganas de comer su típico lechazo asado! Cuando los peques sean algo más grandes, verdad chicos? Y al atardecer para casita, que el horario infantil no perdona!



Al día siguiente, por la mañana fuimos a ver las Hoces del Duratón. Madre mía que vuelta más tonta nos hicieron dar por no tener las cosas bien señaladas!!! Antes de llegar a Sepúlveda viniendo de Bocegillas, hay un desvío que no pone para donde va... ese es el bueno! Sino te toca dar una vuelta de narices, que parece que te estuvieras yendo a saber dónde!

Las Hoces son muy bonitas, pero con dos carros de niño, el camino para llegar a la iglesia y ver el paisaje... como que no está muy habilitado... Así que a duras penas, llegamos hasta ver la hoz del río, y luego los padres y la más mayor fueron a ver la iglesia, y las madres y los dos más peques, iniciaron el duro camino cuesta arriba con los carros... Y de vuelta a Turrubuelo, esta vez si está indicado el camino más directo para llegar, así que el viaje de vuelta lo hicimos súper rápido!

Y tras comer, jugar un rato y echar las últimas confidencias, dijimos adiós al pueblecito y a los amigos, con los que esperamos pasar muchos más findes juntos, y para Valladolid!

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