22 ene. 2010

Diario de nuestro Viaje al Valle del Lot (Francia) II

Viene de la Parte 1ª.


DIA 2:


Nos levantamos pronto y tras recoger todo, salimos ya del hotel. Lo primero que hicimos ese día fue echar gasolina en el súper de al lado, y es que en Francia hay mucha diferencia de precio entre echar gasolina en un supermercado o una gasolinera... y listos ya para empezar nuestra visión de esta zona tan bucólica.


Según salimos de Cahors, cogimos la carretera que va al lado del río Lot en dirección a Saint Cirq Lapopie. El camino es una pasada, mires donde mires todo es precioso... La carretera bordeada por árboles, el río al lado, las casas de cuento pegadas a la roca... buff, precioso! Si nuestra intención era ir a un sitio romántico, desde luego que lo habíamos conseguido más que de sobra! Encima, era temporada baja por lo que todo estaba muy tranquilo.


Antes de llegar a Saint Cirq Lapopie, paramos a ver el pueblo de Cabrerets que está en el valle que riega el río Cele. Es un pueblecito muy pequeño pero que tiene mucho encanto, con sus casitas pegadas a la misma montaña. Lo más curioso son las ruinas del Castillo troglodítico del Diablo que están colgadas del acantilado y se creen son del siglo VIII.


Cerca de este pueblecito hay unas cuevas, Pech - Merle, fuimos a verlas pero como era temporada baja nos dijeron que tendríamos que esperar 45 minutos a que hubiese un grupo, así que nos fuimos porque además estaba todo en francés, así que fijo que no entenderíamos nada...


Y ya camino de Saint Cirq Lapopie que está declarado monumento histórico y dicen que es el pueblo más bonito de Francia. No sabemos si será el más bonito, pero de los más bonitos seguro, porque es increíble! Está en una montaña y la primera vista que tuvimos fue justo desde enfrente, no podía ser mejor forma para abrirnos la curiosidad.
Después de aparcar el coche en la carretera, nos metimos por la calle principal del pueblo. Y es que se nota que este pueblecito medieval era de una sola calle, que tenía dos puertas: una abajo de la montaña y otra arriba al lado de las ruinas del castillo.
Las casas son todas preciosas, aunque se nota que muchas eran de artistas y gente bohemia que las había arreglado y reconstruido el pueblo, según los criterios medievales aunque aún había casas por arreglar.

La Iglesia sólo conserva de antiguo su armazón (con torreta incluida) porque el interior está prácticamente vacío, y lo que hay es moderno. Y del Castillo sólo quedan ruinas, si bien desde lo alto hay unas vistas muy bonitas del Valle del Lot.

Y callejeando, buscamos una panadería para poder hacernos unos bocatas pero nada. Entramos en una tienda de foie y nos dejó alucinados la dependienta cuando nos dijó que nos iba a dar a degustar foie una vez que pagaramos! Pues vaya degustación! En cuanto se dió la vuelta, salimos por patas...

Y desde ese pueblo tan bonito, fuimos hacia Cajarc que también está a orillas del Lot. Llevábamos un folleto de la zona del Lot que nos habían enviado desde la oficina de turismo de Francia, así que hicimos lo que indicaba el folleto, y tras cruzar el pueblo, hicimos un "giro" raro y fuimos hacia un paraje que llaman la Mounine y que es muy bonito porque desde allí se ve estupendamente el alcantilado sobre el río y todas las vistas del valle. Nosotros aprovechamos la pausa, para tomar un tentempié mientas contemplábamos tan maravilloso paisaje... y para el coche.





















Nuestra siguiente parada era Figueac, que era una etapa importante en el Camino de Santiago. Dejamos el coche aparcado justo al otro lado del puente que lleva al centro, y a visitarlo! Nos sorprendió mucho, porque ya era una cuidad grande y los edificios también eran de tipo medieval, lo cual impresiona y es digno de admirar que hayan sabido conservar su patrimonio.

Lo primero que visitamos fue la Iglesia de St Sauveur, que era la antigua iglesia de la Abadía benedictina que había, y que sólo conserva la planta y la sala capitular del claustro, que la han convertido en una capilla y lo cierto es que es muy cuca.

En este lugar, nació el egiptólogo J.F. Champollion que fue quien leyó la piedra Rosetta. Fuimos en busca de su casa, porque en ella han hecho un Museo con sus cosas de Egipto. La fachada es muy original. Y por detrás, está la Plaza des Escritures donde han puesto en el suelo una copia gigante de la piedra de Rosetta, muy chulo.
Es muy curioso este pueblo, y tiene unos edificios señoriales muy bonitos y como una especie de ruta guiada por sus calles. En una de ellas, vimos una panadería así que compramos pan y de paso compramos dos quichés pequeños y un pastel de manzana, buenísimos!

Y desde allí, fuimos ya para el coche. Tratamos de ir a un sitio que venía en la guía y que se llamaba algo de las Aguilas y que ponía que eran unas columnas del siglo XII, que no se sabía muy bien para qué estaban, pero no dimos con ellas... Y encima nos hicimos un lío para salir de Figeac con destino a Gramat... lo cual era lógico, porque había que ir hacia Brive que está lejísimos!
De camino a Gramat, paramos a ver Cardillac que también está dentro de los pueblos más bonitos de Francia. Se notaba que ya se estaba haciendo "tarde" para la gente de allí, porque ya no había nadie por la calle y estaba todo cerrado. Este pueblo, nos dió la impresión que estuvó abandonado hasta hace poco, lo que es la parte más antigua, y que lo estaban tratando de recuperar. No estaba mal, pero nos pareció un tanto artificial.


Y de ahí a Gramat, donde habíamos reservado una cabaña. Estaba a unos 3km en dirección al Parc Animalier. Después de pasar por recepción a recoger la llave, fuimos a nuestra cabaña. Era muy chula, de madera, con su porche, su salón-cocina, una habitación de matrimonio y otra con dos camitas, el wc y la ducha. Estaba genial!

Tras acomodarnos y dejar nuestras cosas, fuimos a ver Gramat. Es un pueblo tranquilo, cuando nosotros llegamos era la hora de cierre de las tiendas, así que paseamos un poco por sus vacías calles. Y antes de volver a la cabaña, decidimos ir a ver Rocamadour de noche... la vista era espectacular! Ver ese lugar de peregrinaje, suspendido de la montaña desde el L´Hospitalet con las luces, fue mágico... era como volver a la Edad Media y ser un peregrino en pos de un milagro de la Virgen...

Y nos fuimos a la cabaña, donde nos preparamos la cenita, descansamos y a la cama que estábamos muertos...
CONTINUARÁ...

2 comentarios:

grandes viajes dijo...

Su expriencia me han parecido fantasticas al igual que su blog.

Javier Adán dijo...

Un relato muy interesante. Espero la continuacion