8 ene. 2010

Diario de nuestro Viaje al Valle del Lot (Francia)


Hoy queremos empezar a narrar, el viaje que en otoño del 2007 realizamos por el Sur de Francia, en concreto por el Valle del Lot y sus alrededores. Un viaje que nos acerco a paisajes donde la palabra "bucólico" se hace presente, y donde la gastronomía y los pueblecitos con encanto conquistaron nuestro corazón y paladar... Un viaje a una zona no tan conocida de Francia (aunque el turismo nacional allí en verano, debe ser brutal), pero que es digna de ser conocida y que tampoco está tan lejos como para visitarla... Esperamos que disfrutéis de nuestro viaje!

DIA 1:

Nos levantamos prontito, estábamos en Luzón donde habíamos ido a pasar unos días con los padres de María. Y con el fresco mañanero del pueblo, nos vestimos en un periquete y rápidamente a desayunar. La madre de María, preocupada como siempre por nosotros, nos tenía preparadas unas viandas para que no pasaramos hambre estos días... cómo nos cuidan, así da gusto!

Y tras los besos de despedida y deseos de precaución, ya partíamos a la búsqueda de nuevas aventuras. El día se levantó fresquito, pero nos hizó muy buena mañana y avanzamos sin problemas por la A2 camino de Zaragoza. Pasamos Zaragoza sin problemas y desde allí, llegar a Huesca fue un paseo (70km y todo por autovía). Al llegar a la zona de Jaca, paramos a visitar el servicio y tomarnos un cafecito, y cambiar de conductor (es lo bueno que tiene poder turnarnos!).

A partir de ahí la carretera fue un poco peor... íbamos pensando en comprar pan y repostar gasolina pues en Francia sería más cara, pero como no conocíamos la carretera, pensamos que en Canfranc podríamos hacerlo... y nada más lejos de la realidad, es un pueblo muy pequeño y sin darte ni cuenta, te metes ya en el túnel de Somport y cuando sales, ya estás en Francia! Vaya túnel más largo, encima hay que ir a 80km/h con lo que aún se hace más interminable...

El paisaje es súper bonito y ya se notaba que estabas en otro país. Decidimos parar en Pau a comer en el socorrido McDonald`s, y con los estómagos llenos, seguimos nuestro viaje. Por la autopista, fuimos camino de Tolousse y luego a Cahors, nuestro destino.

Enclavada en un recodo del Lot, con sus piedras bronceadas, sus estrechas callejuelas y sus floridas plazoletas, Cahors fue una importante ciudad romana (prueba de ello son las antiguas termas galorromanas), para convertirse ya en el siglo XIII en una de las mayores plazas financieras de Europa. Esta ciudad, tan agradable hoy día conserva magníficas reminiscencias de su edad de oro, como también de los difíciles años de la guerra de los Cien Años y las guerras religiosas.


Se nos dió bien el viaje, y a las 18h estábamos ya en Cahors. Habíamos reservado por internet antes habitación en el hotel Fórmula 1 de Cahors. que estaba como en una especie de polígono industrial a las afueras de la ciudad. Justo cruzando la carretera, había un super de los Mosqueteros donde compramos pan para hacernos un bocata con las viandas que nos habían dado esa mañana.

Y ya con todo, subimos a nuestra habitación a dejar las cosas. Esta cadena de hoteles tienen habitaciones muy muy básicas, de hecho la ducha y los servicios están en los pasillos, pero la verdad es que estaba todo muy limpio y era muy tranquilo. Nosotros sólo lo queríamos para dormir una noche, así que genial.


Decidimos salir antes de que nos diera pereza, para ver el famoso Puente medieval de Valentré. Lo encontramos sin problemas, así que lo recorrimos e hicimos fotos desde el río... precioso! Sin duda es uno de los monumentos más fotografiados de Francia. Este puente está declarado de interés artístico al patrimonio mundial de la UNESCO, con sus seis arcos y sus tres torres de defensa de 40m de alto sobre el río. Es el palmo de río fortificado más magnífico que ha sobrevivido en Europa y fue comenzado en 1308. La leyenda cuenta que el trabajo de construcción estuvo plagado de problemas y el puente todavía seguía siendo inacabado después de 50 años. Entonces uno de los arquitectos hizo un pacto con el diablo y el puente fue acabado sin ninguna otra complicación. Una figura pequeña del diablo sigue siendo visible en la torre central.



Y se nota que estábamos en Francia, eran las 20h y ya no había nadie por la calle... así que nos fuimos para el hotel, a refrescarnos, cenar unos bocatas de salchichón de la abuela (la perdición de María) y a dormir... al día siguiente, nos esperaban muchas cosas por ver!
CONTINUARA...

4 comentarios:

Aventurer@ dijo...

Un relato apasionante de un lugar bello y no tan conocido como es la región del Lot. Un saludo.
http://diariodeviajesmerche62.blogspot.com/

Javier Adán dijo...

Un buen relato. Interesante y entretenido.

mariapica dijo...

Precioso el lugar
Muy interesante ya que estoy tratando de organizar un viaje para el próximo mes de octubre por la zona

ciudadanos del mundo dijo...

Mariapica, si vas, te aseguramos que no te defraudará... es preciosa esa zona!