26 nov. 2007

Manco Capac - Perú

Leyendas Incas:
En las tierras que se encuentran al norte del lago Titicaca, unos hombres vivían como bestias feroces. No tenían religión, ni justicia, ni ciudades. Estos seres no sabían cultivar la tierra y vivían desnudos. Se refugiaban en cavernas y se alimentaban de plantas, de bayas salvajes y de carne cruda. Inti, el dios Sol, decidió que había que civilizar estos seres. Le pidió a su hijo Ayar Manco y a su hija Mama Ocllo descender sobre la tierra para construir un gran imperio. Ellos enseñarían a los hombres las reglas de la vida civilizada y a venerar su dios creador, el Sol.
Pero antes, Ayar Manco y Mama Ocllo debían fundar una capital. Inti les confía un bastón de oro diciéndoles esto:
- Desde el gran lago, adonde llegarán, marchen hacia el norte. Cada vez que se detengan para comer o dormir, planten este bastón de oro en el suelo. Allí donde se hunda sin el menor esfuerzo, ustedes construirán Cuzco y dirigirán el Imperio del sol.
La mañana siguiente, Ayar Manco y Mama Ocllo aparecieron entre las aguas del lago Titicaca. La riqueza de sus vestimentas y el brillo de sus joyas hicieron pronto comprender a los hombres que ellos eran dioses. Temerosos, los hombres los siguieron a escondidas.
Ayar Manco y Mama Ocllo se pusieron en marcha hacia el norte. Los días pasaron sin que el bastón de oro se hundiera en el suelo. Una mañana, al llegar a un bello valle rodeado de montañas majestuosas, el bastón de oro se hundió dulcemente en el suelo. Era ahí que había que construir Cuzco, el "ombligo" del mundo, la capital del Imperio del Sol.
Ayar Manco se dirigió a los hombres que los rodeaban y comenzó a enseñarles a cultivar la tierra, a cazar, a construir casas, etc... Mama Ocllo se dirigió a las mujeres y les enseñó a tejer la lana de las llamas para fabricar vestimentas. Les enseñó también a cocinar y a ocuparse de la casa...
Es así que Ayar Manco, devenido Manco Capac, en compañía de su hermana Mama Ocllo se sentó en el trono del nuevo Imperio del Sol. A partir de este día, todos los emperadores Incas, descendientes de Manco Capac, gobernaron su imperio con su hermana devenida en esposa.

Recetas de nuestros viajes I

Irlanda:
De Irlanda lo que más nos sorprendió fue el Irish Breakfast, que te lo puedes tomar tanto para desayunar, pero hay en sitios que te lo ponen como plato de la carta para comer o cenar y la verdad es que bastante completo.
Se compone de: Huevos Con Bacon (algo distinto al nuestro), puding negro (como morcilla sin arroz) y puding blanco (como butifarra aprox.) y tomate a la parrilla. Se bebe Té negro con o sin leche, café o cacao caliente y zumo de naranja o pomelo.



PERÚ:

En Perú su gastronomía nos sorprendió muy grantamente, y la verdad es que nos gustó mucho todo lo que probamos, invitamos desde aquí a conocerla porque desde luego merece la pena.

ANTICUCHO DE POLLO:

Ingredientes para 4 personas:
1 kilo de pechuga de pollo
1/2 taza de vinagre tinto
2 cucharadas de ají colorado molido
2 cucharadas de aceite1 cucharadita de ajo molido
1 cucharadita de comino molido
sal y pimienta al gusto
Preparación:
Inicialmente, tenemos que cortar la pechuga de pollo en pequeños cuadrados. Luego, colocamos en una fuente el aceite, el vinagre, el ají, los ajos, el comino, la sal y la pimienta. Maceramos la carne en el preparado durante una hora. Por último, ensartamos los pedazos de pollo en cañitas y los cocinamos en un brasero caliente o parrilla. Servir de preferencia acompañado con ají molido, papas sancochadas y rodajas de choclo sancochado.

CEBICHE DE MARISCOS:

Para 12 Porciones:
24 caracoles
24 machas
12 camarones
12 calamares
12 langostinos
12 conchas de abanico
12 conchas negras
12 choros
6 almejas
6 ostras
2 cangrejos
150 gramos de pulpo
150 gramos de pota
24 limones
6 rajas de rocoto
6 choclos
6 camotes
5 cebollas
6 cucharadas de aji amarillo
sal, perejil y culantro
Si no encuentra todos los mariscos, no se preocupe. Basta con la mitad de ellos para hacer un buen cebiche. Claro que es mucho mejor conseguir todas estas delicias. Se pasan por agua caliente: los camarones de rio, los calamares, los caracoles, las almejas, las machas y cualquier otro marisco de este tipo. Los langostinos, en cambio, requieren de tres minutos de cocción. El caso del pulpo es muy especial, debe hervir en una olla un minuto. La pota, se sancocha cinco minutos en agua con sal y luego se orea por una hora. Luego se corta en tiras de tres centimetros de largo. Entre los mariscos que se pueden comer crudos estan las ostras, las conchas de abanico y las conchas negras. Los demas, como los choros y los cangrejos, requieren de un cocimiento de por lo menos 20 minutos.Efectuada la selección y cocción particular de cada grupo, colocamos los mariscos en un plato, o en una fuente. Agregar los limones, la sal, el aji amarillo molido, la cebolla cortada a lo largo, el perejil, un poco de culantro. Remover suave y ligeramente y dejar macerar 10 minutos. Adornar el plato con rajas de rocoto, con choclo tierno cortado en rodajas y camote sancochado. También se puede adornar con las conchas de abanico, un camarón sancochado entero, o un cangrejo.
PICARONES - es un dulce

Para 2 personas:
1/2 taza de zapallo cocido y colado
1/4 taza de agua donde hirvió el zapallo
3 tazas de harina de trigo
1 taza de leche
1 cucharada de levadura
1 cucharada de maicena
1 cucharadita de azúcar
aceite
Miel
500 gramos de chancaca
2 tazas de agua
cáscara de una naranja

En una olla colocamos la chancaca, la cáscara de naranja y el agua (a fuego lento hasta que tome punto). La miel debe poseer una consistencia espesa y oscura. Mezclar en una batidora el puré de zapallo y la leche (agregarla poco a poco). Luego, añadir la harina y la maicena sin dejar de batir En este momento colocar la levadura (previamente disuelta en el agua de zapallo, preparada con azúcar). Luego de formar una masa uniforme, colocamos el preparado en un recipiente (debe estar en el horno por un minuto); cuando apaguemos el horno no retirar la masa (esperar un momento hasta que esté crecida).Por último, en una sartén (con bastante aceite o manteca) freímos la preparación (dar una forma de rosca, ayudándose con la mano o con un palito). Servimos los picarones calientes, bañados con la miel de chancaca.


PISCO SOUR - Bebida típica

Para 8 personas:
2 vasos de pisco
2 vasos de jarabe de goma
2 claras de huevo
el jugo de 4 limones
1 taza de hielo en cubitos
amargo de angostura para decorar
canela en polvo para decorar
Licuar los ingredientes, menos el amargo de angostura y la canela en polvo. Cuando se forme regular espuma y el hielo se haya triturado, servimos en vasos pequeños y decoramos con unas gotas de amargo de angostura y una pizca de canela en polvo. Servir inmediatamente.



ITALIA:

La imagen que se tiene de Italia, es que sólo comen pizzas y pastas, pero si te adentras en su gastronomía descubrirás que eso no es cierto y que ésta varía mucho según la zona del país. Vayan aquí algunos ejemplos y algunos de nuestros platos favoritos, esperamos que os gusten!

RIZZOTTO A LA MILANESA (de la zona de Milán - Norte de Italia)

Ingredientes para 7 personas:
700 gr. de buen arroz.
1 paquete de mantequilla.
150 gr. queso parmesano rallado.
20 gr. de hongos.
1 paquetito de azafrán.
1/4 de cucharadita de pimienta.
2 medias cebollas.
2 cucharadita de sal.
4 piernas de pollo.
caldo de pollo natural.
2 varas de apio.

Método:
Lavar el arroz y ponerlo a secar en un colador por un buen rato. Lavar y sancochar las piernas de pollo en un caldo corto: 4 ó 5 tazas de agua, 1/2 cebolla, apio, 1 cucharadita de sal y pimienta. Cuando esté cocido dejar enfriar el pollo dentro del caldo para que quede jugoso y no latigudo. Una vez que enfríen, retirarlo del caldo. Dorar la otra mitad de la cebolla con los 150 gramos de mantequilla en una olla grande, añadir el azafrán o el palillo. Freír por un minuto. Añadir el arroz y dorarlo por 8 minutos hasta que se ponga durito y transparente. Mientras tanto poner a hervir nuevamente el caldo (sin las presas). Cuando el arroz este bien frito y el caldo hirviendo, añadir el caldo al arroz. Si se desea un arroz asopado (para comer con cuchara en plato hondo) se le debe echar mas caldo. Luego añadir 1 cucharadita de sal, el queso y los hongos (secos y picados). Revolver y tapar. Debe hervir 7 minutos a fuego fuerte y 7 más a fuego lento. Mientras tanto deshuesar las presas y trozar en fibras gruesas. Calentar la mantequilla que sobró y dorar ahí las presas.
El arroz se sirve inmediatamente, vaciándolo sobre una fuente, encima va el pollo y se rocía de queso parmesano.


“CANDERLI" (ñoquis) con “speck” (del Trentino Alto Adige - Norte de Italia)

Ingredientes para 4 personas:
400 g de pan de flor duro
100 g de “speck” (jamón serrano)
80 g de harina
20 g de mantequilla
1,5 l de caldo de carne
1 vaso de leche
3 huevos
1 cucharada de perejil picado
1 cucharada de hojas de cebollino picada
½ cebolla
sal

Cortar el pan en cuadritos y dejarlo en remojo en una terrina con la leche. Cortar en cuadritos pequeñísimos el “speck” e incorporarlo al pan. Añadir la harina, los huevos batidos y el perejil, mezclar y dejar en reposo durante 30 minutos. Transcurrido este tiempo, picar la cebolla y sofreírla a fuego medio lento durante 3-4 minutos en una cazuela con la mantequilla. Añadirla a la terrina, controlar la sal y mezclar; si la preparación no es lo suficientemente seca, se puede añadir 1-2 cucharadas de harina. Con la manos mojadas formar muchas bolitas de 5-6 centímetros de diámetro y cocerlas en el caldo hirviendo durante 20-25 minutos. Si se teme que no soporten la cocción, cocer una sola para probar; si se deshace, será necesario añadir un poco de harina a la preparación. Servir los “canederli” en su caldo, rociados con hojas de cebollino.

El nombre “canderli” se deriva del alemán “knoedel”, ñoquis de pan muy parecidos a los “canderli”. Esta zona está muy cerca de Austria y es bilingüe de italiano-alemán, de hecho muchos se sienten más austríacos que italianos. El “speck” es un jamón serrano un poco ahumado y curado durante un mínimo de 22 semanas y con un gusto delicado.


PENNE A LA ARRABIATA (Del Lazio - zona Centro de Italia)

Ingredientes para 4 personas:
320 g de “penne” (pasta corta),
300 g de pulpa de tomate,
2 cucharadas de aceite,
½ diente de ajo,
1 cucharada de perejil picado,
1 cucharadita de guindilla [chile] en polvo,
sal

Con el paso del tiempo esta receta ha tenido muchísimas variaciones, de hecho, algunas personas la preparan adicionando la “pancetta” (tocino de la panza del cerdo) y las setas [hongos]; sin embargo, en Roma esta receta se prepara de la siguiente manera: sofreír en un sartén con aceite el ajo. Después de 2 minutos adicionar la pulpa de tomate, la sal y el chile; la dosis ideal no existe, depende del gusto de cada uno, pero debe ser muy abundante si se desea que la pasta sea verdaderamente “arrabiata” (picante). Mientras el tomate se aliña, cocer la pasta, escurrirla y condimentarla con la salsa. Esparcirle el perejil y servir


ESPAGETIS A LA PUTTANESCA (Lazio - Zona centro de Italia)

Ingredientes para 4 personas:
320 g de espaguetis,
200 g de pulpa de tomate,
40 g de aceitunas [olivas] negras deshuesadas,
3 cucharadas de aceite de oliva,
4 filetes de anchoa en aceite [anchovas],
1 diente de ajo,
1 cucharada de alcaparras en salmuera,
1 pedacito de guindilla picante [chile],
1 cucharada de perejil picado,
1 cucharada de orégano,
sal

Picar el ajo y sofreírlo a fuego medio lento durante 3-4 minutos en una cazuela con aceite. Incorporar las alcaparras, las aceitunas trituradas, el orégano y la guindilla desmenuzada y cocer durante 3 minutos. Añadir los filetes de anchoa, estrujarlos con el tenedor y a los 2 minutos, verter la pulpa de tomate. Salar y cocer durante 20 minutos aproximadamente. Apagar el fuego y perfumar con el perejil. Cocer los espaguetis en abundante agua hirviendo con sal, escurrirlos "al dente" y condimentarlos con la salsa.


ACEITUNAS RELLENAS DE ASCOLI (Marche - Zona Centro de Italia)

Ingredientes para 4 personas:
200 g de aceitunas verdes en salmuera (muy grandes y sin semilla),
100 g de pechuga de pollo,
80 g de carne de ternera,
80 g de carne de cerdo,
80 g de harina,
80 g de pan rallado,
40 g de salchichón,
40 g de jamón serrano,
20 g de mantequilla,
½ vaso de Marsala (vino licoroso) seco,
2 cucharadas de aceite de oliva,
aceite vegetal,
2 huevos,
1 cucharada de “pecorino” (queso de oveja) seco rallado,
1 cucharada de concentrado de tomate,
trufa negra,
sal,
pimienta recién molida


Derretir la mantequilla en un sartén antiadherente con aceite de oliva y dorarla con la carne de ternera, de cerdo y la pechuga de pollo a fuego medio alto durante 4 minutos. Salar, bañar con el vino Marsala, dejar que se evapore y luego retirarlo del fuego. Esperar que la carne se enfríe, picarla finamente, luego colocarla en una terrina y trabajarla con el “pecorino” rallado, el salchichón y el jamón finamente picados y finalmente incorporar el concentrado de tomate y las 2 yemas de huevo. Aromatizar con trufa rallada y salpimentar. Mezclar bien la preparación, que debe ser suave y homogénea. Rellenar las aceitunas con ésta, enharinarlas un poco, pasarlas por las claras de huevo batidas y luego por el pan rallado. Calentar abundante aceite en el sartén y freír las aceitunas durante 15 minutos. Escurrirlas, pasarlas por papel absorbente y servirlas muy calientes.

El origen de las aceitunas rellenas se remonta al siglo XVIII, siendo una preparación barroca, debería ser un invento culinario “aristócrata” y no de un plato humilde compuesto de ingredientes que sobraron de otra preparación.


CROQUETAS DE PATATAS (Sicilia - Isla de Italia)

Ingredientes para 4 personas:
1 Kg. de patatas [papas],
50 g de pan rallado,
aceite vegetal,
2 huevos,
1 diente de ajo,
2 cucharadas de perejil picado,
sal,
pimienta recién molida

Hervir las patatas durante 40 minutos, escurrirlos, pelarlos, luego pasarlos por el tamiz y colocar el puré en un bol. Incorporar un picadillo de ajo y perejil y salpimentar. Con la preparación obtenida formar muchas croqueticas de forma ovalada y pasarlas por el huevo batido y luego por el pan rallado; freírlas en el aceite muy caliente. Después de 4 minutos, o cuando estén doradas, escurrirlas, secarlas sobre papel absorbente, colocarlas sobre una fuente y servirlas muy calientes.

Las croquetas representan uno de los acompañamientos y de los antipastos tradicionales de Sicilia.


MASA PARA PIZZA:

Ingredientes para una pizza de 6 personas:
250 gr. de harina,
5 cl. de aceite,
1 pizca de sal fina,
20 gr. de levadura de panadería.

Método: Diluir la levadura en un vaso de agua tibia, se añade una cucharada de harina y se espera 10 minutos. Se dispone la harina formando un volcán, donde se pone la sal, la levadura y el aceite. Se amasa durante 10 minutos, Se reserva al calor para que fermente durante una hora. Se extiende la masa sobre una placa untar con manteca, se riega con aceite de oliva y lista para hacer cualquier pizza.

TIRAMISÚ: es un postre que se hace en toda Italia

Ingredientes:
2 tarrinas de queso mascarpone
bizcochos
4 huevos
Licor de crema catalana
2 cafés
azúcar
cacao en polvo

Elaboración:
En un bol se mezcla bien el mascarpone con las yemas de huevo. Cuando quede como una crema se le añade un buen chorro de licor de crema catalana y azúcar al gusto. En otro bol se montan las claras a punto de nieve debe quedar como merengue. Una vez montadas se le añade azúcar tambien al gusto. Después poco a poco se va añadiendo ese merengue a la crema del mascarpone y se va mezclando hasta que quede como una crema. A medida que se le vaya echando el merengue la crema irá creciendo.

En otro bol se echa el café, dos cafeteras aproximadamente, con azúcar siempre al gusto. Si no gusta mucho el gusto del café se puede rebajar con un buen chorro de leche. Con la crema que hemos hecho anteriormente bañamos el fondo de una fuente a poder ser ancha y rectangular. Reblandecemos los bizcochos uno a uno con el café y los vamos poniendo en bateria hasta llenar un piso. Una vez llenado el piso lo cubrimos con la crema bien lleno y por encima espolvoreamos con cacao.Otro piso igual siempre espolvoreado con cacao y otro y otro... Asi sucesivamente hasta que acabemos con los ingredientes. Sobre el último piso cubrimos bien de cacao. Se limpian bien los bordes de la fuente y al congelador.

Normalmente se hace de un dia para otro. Si es para la noche siguiente debes congelarlo la noche anterior y sacarlo la mañana siguiente a la nevera para que por la noche esté en su punto.


CREMA DE MASCARPONE (Lombardia - Zona de Italia): es un dulce

Ingredientes para 4 personas:
200 g de queso fresco suave o mascarpone,
80 g de azúcar,
2 vasitos de Coñac,
2 huevos,
sal
Batir a punto de nieve bien compacta las claras de huevo con una pizca de sal; añadir, sin dejar de batir, el azúcar, luego las yemas de huevo y el queso. Cuando se obtenga una preparación densa y espumosa, incorporar delicadamente el Coñac, batir durante algunos minutos más, luego colocarla en un lugar fresco durante 1 hora aproximadamente. Servir la crema en vasijitas, acompañada con galletas de Saboya.

Se puede obtener una crema más líquida aumentando la dosis de Coñac; en este caso es una deliciosa salsa para acompañar el panetón o el pandoro.


“PANFORTE” DE SIENA (Toscana - Zona de Italia): es un dulce
Ingredientes para 4 personas:
300 g de fruta confitada,
200 g de piernas de nuez desenvainadas,
200 g de almendras desenvainadas,
150 g de azúcar,
100 g de miel,
100 g de higos secos,
60 g de cacao en polvo,
50 g de harina,
10 g de mantequilla,
30 g de azúcar glasé,
1 cucharada de cilantro finamente picado,
5-6 clavos de olor,
nuez moscada,
pimienta blanca,
2 cucharaditas de canela,
1 barquillo de hostia
Escaldar, pelar y tostar las nueces y las almendras en el horno muy caliente. Posteriormente, triturarlas burdamente y colocarlas en un bol junto con la fruta confitada, los higos secos cortados en pedazos, el cilantro, los clavos de olor, la nuez moscada, la pimienta, la mitad de la canela y el cacao. Amalgamar todo junto con la harina. Derretir la miel y el azúcar en una fuente a baño María, a fuego lento, mezclando continuamente. Cuando se forme una bolita al tomar con los dedos un poco de la preparación, retirar del fuego e incorporar a la mezcla la preparación hecha con la harina y la fruta seca. Mezclar bien todo y, con las manos enharinadas, formar un disco del espesor de 2,5 cm. Engrasar con mantequilla una fuente y colocar el barquillo de hostia, poner encima de éste el disco rociado con un poco de harina. Cocer el “panforte” en el horno a 150°C durante 30 minutos. Antes de servirlo cortar los bordes de la hostia, tamizar el azúcar glasé y la canela restante y rociarlas sobre el panecillo.

Parece ser que los orígenes del “panforte” datan nada menos que del siglo XII; nacen de un verso de La Divina Comedia en el que Dante relata que el comerciante Niccolò Salimbeni de regreso de un viaje en Oriente, llevó a Siena unos panes de miel y pimienta aromatizados con clavos de olor; en los cuales se podría identificar la actual especialidad de Siena. Sin embargo, hoy en día no se utiliza la misma cantidad de especias de una época en parte porque antes servían más que todo para cubrir el desagradable sabor a moho.

LIMONCELLO: es un licor, típico del sur de Italia

Ingredientes:
5-6 limones grandes,
1 litro de alcohol 95°,
500 g azúcar.

Método: La receta es sencilla pero pide por un poco de cuidado. Toma 5-6 limones grandes (posiblemente de Sorrento, si no utiliza 10 pequeños), EN ABSOLUTO NO TRATADOS con pesticidas y posiblemente un poco verditos. Quita la corteza. Solo la parte amarilla porque la blanca da al limoncello un sabor a amargo. Pon en infusión a frío en un litro de alcohol a 95° por 8-10 días en un bote cerrado. Prepara un jarabe con 500 gr de azucar y 1 litro de agua hirviente. Deja enfriar del todo, si no el licor devendrá turbio. Mientras tanto filtra con cuidado el alcohol. Añades el jarabe y deja descansar por unos días. Filtra otra vez y pon en la botella.

San Patricio - Irlanda

A mitad de camino entre la historia y la leyenda, en los siglos oscuros, un britano-romano llamado Patricius llevó la fe cristiana a la Irlanda de los druidas y los clanes celtas. En su honor, durante siglos cada 17 de marzo Irlanda viene celebrando la festividad de San Patricio. Irlandeses de todo el mundo en la actualidad recuperan imágenes de tréboles y leprechauns [duendes irlandeses], entonan sus canciones tradicionales, beben cerveza y se intercambian regalos. Pero ¿quién fue San Patricio?

Existen pocas evidencias históricas de la vida de San Patricio (salvo dos escritos suyos que narran su cautiverio y su misión, aunque sin poner fechas). De hecho sus primeras hagiografías [vidas de santos] datan del siglo VII, un siglo y medio después de su muerte, y hoy hay estudios que concluyen que muchas referencias atribuidas a Patricio corresponderían en realidad a Palladius, un diácono enviado para evangelizar Irlanda. No obstante, suelen darse por buenos los siguientes datos:

Patricio nació alrededor del año 387 en Bennhaven Taberniae, en la isla de Gran Bretaña. Era hijo de un diácono y nieto de un sacerdote cristianos, que a los 16 años cayó prisionero de piratas irlandeses que lo vendieron como esclavo en la isla de Irlanda. Tras varios intentos, logró huir seis años después, regresando con su familia. Su fe había crecido durante el cautiverio y más adelante llegó a ser diácono e incluso obispo de la Iglesia, tras lo que decidió volver a Irlanda como misionero para predicar el Evangelio.
En una isla que en esos tiempos se encontraba dividida en numerosos clanes celtas sometidos a la poderosa autoridad de los druidas, Patricio supo adaptarse muy bien a la sociedad irlandesa, respetando sus tradiciones y costumbres propias, lo que le permitió fundar varias comunidades cristianas y formar un clero local, germen de una Iglesia celta caracterizada por la integración de tradiciones, como la cruz celta (en que se mezcla el crucifijo de Cristo con el sol de los celtas). Hay que tener en cuenta que Irlanda nunca fue romanizada, que las tropas de Roma nunca cruzaron el mar que separaba Britania (Gran Bretaña) de la vecina Hibernia (que era como denominaban a Irlanda). Así la evangelización no la impusieron las legiones como en el resto de Europa, sino la voluntad de este misionero voluntarioso que, según la tradición, supo explicar los misterios de la religión cristiana al pueblo celta de la mejor manera en que podían entenderse. Patricio murió, según distintos estudios, en torno al año 461 ó en el año 493. En el siglo VII se le nombró santo patrón de Irlanda, honor que comparte con Santa Brigida y San Columba.

Numerosas leyendas y tradiciones han elevado a San Patricio al lugar que ocupa. Se le atribuye, por ejemplo, la hazaña de haber librado la isla de serpientes. ¿Cómo explicar, si no, que en Irlanda no existan ofidios silvestres, al contrario que en Gran Bretaña? Aunque la tradición más popular es la que narra cómo San Patricio supo explicar a los nativos irlandeses en qué consistía el misterio de la Santísima Trinidad. Para que todos entendieran eso de que Dios era uno y trino, con tres personas distintas (Padre, Hijo y Espíritu Santo), Patricio utilizó un trébol, tan extendido en la isla, porque un mismo tallo presenta siempre tres hojas.

9 nov. 2007

Alto Tajo, Río Dulce, Hayedo de la Tejera Negra y Barranco de la Hoz

En el apartado anterior ya señalábamos varios sitios, ahora nos gustaría ir desarrollándolos en diferentes apartados según su temática. En este caso, hablaremos de lugares donde lo más relevante es la naturaleza. Entre ellos destacan: el Alto Tajo, Parque Natural del Río Dulce, el Hayedo de la Tejera Negra y el Barranco de la Hoz, todos ellos en la provincia de Guadalajara.


PARQUE NATURAL DEL ALTO TAJO:

- Superficie (Hectáreas) : 176.265
- Término Municipal - Provincia de Guadalajara: Cifuentes, Sacecorbo, Esplegares, Saelices de la Sal, Riba de Saelices, Arbeteta, Valtablado, Ocentejo, Armallones, Huertahernando, Ablanque, Anguita, Cobeta, Olmeda de Cobeta, Selas, Torremocha del Pinar, Corduente, Valhermoso, Tierzo, Terzaga, Pinilla de Molina, Megina, Traid, Alcoroches, Alustante, Orea, Checa, Chequilla, Peralejos de las Truchas, Taravilla, Baños de Tajo, Fuenbellida, Poveda de la Sierra, Peñalén, Zaorejas, Villanueva de Alcorón. Provincia de Cuenca: Cuenca, Beteta
- Localización - En el Sistema Ibérico, entre la parte sur oriental de la provincia de Guadalajara y la nororiental de la provincia de Cuenca

El Alto Tajo presenta la mayoría de las características típicas de la Cordillera Ibérica, algunas de manera muy destacada e incluso produciendo formas y microformas exclusivas de este área. Destacan las formas vinculadas a los cauces tales como cañones, hoces -ambos muy abundantes- y terrazas, así como formas singulares de ladera, es decir, cuchillos, agujas y monolitos. En resumen, conforma la red de cañones y hoces continua más extensa de Castilla-La Mancha. Teléfono de Interés: 949 88 53 00

Es el sistema de hoces fluviales más extenso de la Región, con gran diversidad geológica, climática y topográfica, que se encuentra en un excelente grado de conservación y que constituye una de las cumbres de la biodiversidad castellano-manchega. Nos encontramos también el Monumento Natural del Nacimiento del Río Cuervo (en Cuenca) y la Microrreserva de Torremocha del Pinar.

La variedad de ambientes ecológicos existentes proporciona una gran variedad de hábitats para la fauna. De entre las aves destacan las rapaces: buitres leonados, cernícalos vulgares y gavilanes, seguidos de azores, águilas perdiceras y halcones peregrinos.

Entre los mamíferos se encuentran gatos monteses, rejones, nutrias, comadrejas y turones. De los micromamíferos son los roedores los más abundantes: ratones de campo, caseros, lirones, ardillas, seguidos de los insectívoros.

Es destacable también la presencia de 15 especies de reptiles, entre estos la salamanquesa comúna, el lagarto ocelado, la víbora hocicuda, lagartijas y culebras; nueve clases de anfibios y siete especies autóctonas de peces.

El Parque Natural del Alto Tajo se caracteriza por la gran diversidad florística, dentro de sus límites vegetan cenca de un 20% del total de especies presentes en la flora ibérica.

Son relevantes los extensos pinares de diferentes especies de pino, existiendo grandes masas de pino silvestre, laricio y resinero, superficies más reducidas de pinos carrasco. Las masa de pinares ocupan principalmente las cuestas de los valles fluviales y zonas de mayor altitud. Bajo la cubierta de los pinos encontramos quejigos, encinas y melojos. En la zona central del Parque, en las parameras calizas, se sitúan las masas de sabina albar.


El bosque de ribera está formado por álamos negros y temblones, sauces, olmos, tilos, avellanos, aligustres y abedules entre otras especies.

En el Parque podemos encontrar numerosas especies que han encontrado en salinas, turbera, charcas y laguna, roquedos y angostas gargantas, sus últimos refugios. Como ejemplo citar la Atropa baetica o tabaco basto y el Delphinium fissum subsp. sordium que cuenta en el Parque con una de sus últimas poblaciones y que están catalogadas como especie en peligro de extinción.
Temperaturas frescas y moderadas precipitaciones. Inviernos rigurosos y fríos y veranos cortos y suavizados por los cursos de agua, con una pluviometría relativamente escasa.
COMO LLEGAR:
Desde Guadalajara por la A-2 hasta Alcolea del Pinar (km. 133) para tomar la N-211 hasta Molina de Aragón. Desde aquí este punto podremos acceder a Taravilla, Peralejos de las Truchas, Checa y Orea.
También desde la A-2 hasta Almandrones (km. 103), donde nos desviamos por la CM-204 hasta Gárgoles de Abajo. Desde aquí continuamos por la CM-2115, por Trillo, hasta el cruce con la CM-2105 pasado Peralveche. Tomamos esta carretera y seguimos hasta Zaorejas, Peñalén y Poveda de la Sierra.
Desde Cuenca por la N-320 hasta Cañizares, donde tomamos la CM-202 con dirección Beteta; desde aquí se accede a Poveda, Paralejos y al Monumento Natural del Nacimiento del Río Cuervo.

RUTAS:

1. Una propuesta para pasar un día, sería ir al precioso paraje de la Virgen de Montesinos a pasar allí el día. Es un paraje quizás no de los más conocidos pero tiene mucho encanto, está en el término de Cobeta, sobre el valle del río Arandilla, y en un lugar de extraordinaria belleza, en que las altas rocas de arenisca rojiza se mezclan con la exuberante vegetación, está la ermita de Nuestra Señora de Montesinos.

Es un gran edificio de portón adovelado, con buena guarnición de hierros, y su interior cuajado de recuerdos marianos de esta venerada advocación, de la que se cuenta un origen legendario: se apareció María a una pastorcilla manca, y le ordenó que avisara al capitán moro Montesinos, que guardaba el fuerte castillo de Alpetea para el rey de Valencia, y le anunciara que ante él haría un gran milagro. La Virgen restituyó a la pastorcilla el brazo que le faltaba, y el capitán, impresionado, se convirtió al cristianismo y erigió en aquel lugar una ermita.

En ella se reunen las gentes de todos los lugares del entorno (Cobeta, el Villar, la Olmeda, Torremocha, Torrecilla, Selas, Anquela y Aragoncillo) en alegre romería la víspera de la Asunción. Es lugar que no debe dejar de conocer quien quiera llevar la mejor imagen de la Guadalajara inédita. Pero ha de hacerlo en excursión a pie, desde Arandilla, o desde Cobeta Sabrá mejor el recuerdo.



2. Otra propuesta, sería también para pasar un día. La ruta comienza en la localidad de Ocentejo, junto a la margen derecha Tajo, con las salinas de la Inesperada, desde donde se puede visitar el Hundido de Armallones. Seguimos camino hacia Sacecorbo, alejándonos del Tajo, para contemplar otro valle fluvial de gran belleza, la desembocadura del río Ablanquejo, donde se conserva una iglesia de estructura románica.


Nuestro siguiente destino es Riba de Saelices, población encaramada en un pequeño cerro que domina la confluencia de tres valles que forman la cabecera del río Linares, afluente del Tajo. Aquí se encuentra el paraje conocido con el nombre de Valle de los Milagros podremos observar curiosas formaciones rocosas monolíticas y también la Cueva de los Casares, declarada monumento histórico desde 1935, que contiene pinturas y grabados rupestres. La visita a la Cueva de los Casares se realiza bajo previa cita con D. Emilio Moreno (tlf: 949 304 006). Los días de visita son de Miércoles a Domingo y existe un límite tanto para el número de visitas diarias realizadas como el tamaño de los grupos.

Volvemos al cauce del Tajo, para llegar a Huertahernando, donde tenemos la oportunidad de acercarnos al pequeño poblado de trazado medieval de Buenafuente del Sistal y poder visitar su monasterio, o acercarnos por la ribera del río hasta el puente de la Tagüenza en una excursión a pie para descubrir uno de los paisajes más asombrosos del Alto Tajo.

Seguimos por la carretera hasta Villar de Cobeta, donde de nuevo encontramos excelentes vistas. Cruzamos a la margen izquierda del Tajo, por el puente de San Pedro, para alcanzar la localidad de Zaorejas, excelente punto de partida para la práctica del piragüismo y otras actividades deportivas.

De Zaorejas a Peñalén nos dirigimos bien por la pista que bordea el Tajo, de acceso restringido, o bien por carretera. Aquí encontramos magníficas áreas recreativas junto al río, con fuentes naturales.Nos dirigimos a Poveda de la Sierra, en cuya parte alta del núcleo urbano, precedido por su recinto amurallado, se encuentra la iglesia románica con una interesante portada con capiteles con decoración vegetal y animales fantásticos.

Por la pista forestal, siguiendo el curso del río, Laguna de Taravilla, escondida en el bosque y desde ahí vistar el pueblo de Taravilla. Pasando por Terzaga, donde encontramos muestras de las típicas casonas molinesas, nos dirigimos a Peralejos de las Truchas, uno de los enclaves más significativo del Alto Tajo, donde se pueden observar los majestuoso vuelos de los buitres.Un poco más adelante merece la pena desviarse a la izquierda para visitar los pueblos serranos regados por el río Cabrillas.
Primero nos encontraremos Chequilla, enclavada en un llamativo paraje, se encuentra entre formas rocosas de arenisca roja este bello conjunto urbano. Una serie de casas aisladas entre sí y su. iglesia parroquial, en la que destaca un retablo barroco y su excepcional plaza de toros, tallada completamente en la roca. Después está Checa, situada a 1373 m. de altitud, cuya La Plaza Mayor es un magnífico conjunto de arquitectura tradicional molinesa. A 9 km. siguiendo el cauce del Cabrillas, llegamos a Orea, el pueblo más alto de la provincia, enclavado entre frondosos pinares.

PARQUE NATURAL DEL RIO DULCE:

A ocho kilómetros de Sigüenza, en dirección hacia la autovía de Aragón, visitamos la villa de Pelegrina, cuyo nombre significa “bella perspectiva”. Entre los siglos XII y XVIII fue residencia veraniega de los Obispos, quienes mandaron construir un castillo en lo alto del espigón que separa los valles del río Dulce. Hoy sus ruinas coronan uno de los más bellos parajes de la zona, convertido en parque natural.
El Parque está recorrido por una hoz del mismo río encañonada a su paso por los pueblos de Jodra, Pelegrina, La Cabrera y Aragosa. El páramo típicamente alcarreño, de edad Jurásica y Cretácica, está cubierto por encinares y quejigales más y menos abiertos y envejecidos, salpicados por pequeños sabinares y rebollares más residuales. Además de zonas arbustivas con cambrones, aliagares, tomillares y esplegares.

La continentalidad climática y los suelos poco evolucionados sobre calizas y dolomías condicionan la existencia de comunidades vegetales especializadas en sobrevivir en ambientes particularmente duros. Además son importantes en estas zonas rocosas las comunidades de plantas rupícolas y glerícolas que ocupan, respectivamente, los numerosos escarpes y gelifractos activos.

Éstos forman una importante área de nidificación para el águila perdicera, la real, el alimoche, el buitre leonado, el halcón peregrino o el búho real. En el fondo del valle los retazos de bosque en galería ensombrecen y dan vida al curso del río. Sauces, chopos, fresnos y arces, y una extensa repoblación de chopo negro de variadas tonalidades a lo largo de las estaciones. Aves riparias como la oropéndola, el mirlo acuático, el martín pescador o las lavanderas revolotean entre los arbustos buscando frutos o tejiendo su nido. Además las aguas claras y rápidas de este río crean un nicho adecuado para la trucha común, la nutria o el desmán de los Pirineos.

En la carretera, un mirador erigido en memoria de Félix Rodriguez de la Fuente, nos permite disfrutar de la belleza de las vistas, sobrevoladas por garzas y buitres. Este impresionante paisaje tiene su continuidad en La Cabrera, situada a escasos kilómetros, donde se dibuja caprichoso un horizonte de altas paredes rocosas bordeando el Río Dulce.

Para más información:
Teléfono 949 88 53 00


EL HAYEDO DE TEJERA NEGRA (CANTALOJAS)

Fue convertido en Parque Natural en 1978, aunque ya cuatro años antes había sido declarado Sitio Natural de Interés Nacional. Durante la Guerra Civil fue prácticamente esquilmado, así que será difícil encontrar esos imponentes ejemplares que en otros parajes más septentrionales del país engrandecen las superficies boscosas y las tintan de un colorido característico. Pese a ello, el tradicional aislamiento de estas tierras y las escasas comunicaciones existentes han convertido al macizo de Ayllón y su hayedo en un enclave natural de un alto interés botánico, animal y paisajístico.

El color del macizo es predominantemente gris, marcado por los lanchares de pizarra. Lo recogen en sus perfiles los pueblos desperdigados de la comarca: estamos en la Guadalajara de la arquitectura negra. Villacadima es hoy un pueblo semi abandonado al borde de la carretera que nos conducirá hasta Cantalojas. Por contra, su Iglesia de San Pedro, del siglo XII, es, junto con la de Campisábalos y Santa Coloma de Albendiego uno de los exponentes más importantes del románico rural de esta serranía.

El emplazamiento del Centro de Interpretación de la Naturaleza se distingue fácilmente en mitad de un pequeño bosque de encinas centenarias. Ahí podremos recoger información sobre la Tejera Negra y recibir explicaciones detalladas acerca de la fauna y la flora del Parque Natural. Quedan unos 20 minutos de conducción por una pista forestal hasta el aparcamiento, junto al cauce del río Lillas, donde se han trazado dos rutas.

Es mejor optar por el itinerario principal, llamado Senda de Carretas, que le llevará por el valle del Lillas hasta el collado del Hornillo. De aproximadamente dos horas y media de duración, ayuda a hacerse una idea precisa de la riqueza del bosque. Está bien señalizada a través de pequeños paneles que informan sobre las distintas especies que habitan este ecosistema. Conviene llenar las cantimploras en la fuente del aparcamiento, ya que no encontraremos otra en todo el recorrido.

Si se va en otoño más vale abrigarse, porque la caminata es larga: casi tres horas a buen paso. El otoño es tiempo de fiesta en este parque natural. Siempre vienen las visitas (en fin de semana hay que reservar) y siempre muestra el traje de los domingos, los tonos ocres, la muda de la piel.
En realidad, el haya es una especie propia de las zonas húmedas, superviviente de los bosques que cubrieron la Península tras las glaciaciones. Verla ahora tan al sur es una rareza, un tesoro al que nos acercamos con tiento y asombro.

La senda de las carretas es el itinerario principal. La salida está en el aparcamiento, y a partir de ahí seguimos la orilla izquierda del Lillas, entre pastizales y pinos.

En el punto en que un arroyo verte sus aguas sobre el Lillas, giramos a la izquierda, hacia el corazón del bosque. El camino se hace entonces empinado. Lo mejor es tomárselo con calma y disfrutar del entorno, del brezal, los robles, los helechos y de la peculiar arquitectura de las carboneras (la obtención del carbón a partir de la madera es un uso recurrente y tradicional).

En Tejera Negra llueve mucho, más que en los alrededores, pero irregularmente. El relente de las primeras horas se nota en los huesos. Afortunadamente, la ascensión termina y deja paso otra vez a la izquierda a una senda ecológica que permite recobrar la respiración y saborear el paisaje: ejemplares de saúco, tejo, mostajo, jara y, por supuesto, de haya.

El regreso, cuesta abajo, nos entrega el último regalo: una vista para enmarcar de la sierra, del valle del río Zarzas, el otro itinerario posible cinco horas con la mochila a cuestas de este corazón verde en el árida Castilla.

CÓMO IR: Por la N-I y luego la N-110 hasta Riaza y Ayllón. Una vez aquí, la C-114 dirección Atienza. Hay que tomar el desvío de Galve de Sorbe, que nos conduce a Cantalojas.
Reservas (imprescindibles en fin de semana). 630367990 636666138 636981323 638317099


EL BARRANCO DE LA HOZ:

LA RUTA Y EL PAISAJE
Desde Molina, ciudad declarada conjunto histórico-artístico, hacia el sudoeste, hay que elegir caminos, el de sabor medieval, por la plaza Mayor con su "Horma" o mirador de carácter renacentista, la Casa Consistorial edificada en el siglo XVI-XVII, conservando aún su puerta principal que resistió al pavoroso incendio de los franceses, la antigua iglesia de Santa María del Conde, hoy reconstruida con su exterior neo-clásico y su torre de similitud mudéjar; desde aquí hacia el barrio de la Soledad, recuerdos de una simbiosis de pueblos, embrujo en el ambiente, el Gallo que se hace caz y río, agua y fantasía con encanto moruno, casas con alerones y fábrica musulmana, anhelos recortando palabras con "suras" del Corán y cánticos que bordean los muros y alminares de un imaginario "almuecín". Más allá, el "Castil de Judíos", adormecido bajo la protección de la ancha muralla del siglo XIII que cerraba la ciudad. Allí la añoranza se recrea, el recuerdo juega entre casas apretujadas y goza la aurora con palabras diáfanas por calles empinadas, y memorias de 'jambas"o "mesusas" que surgían como flechas indicadoras de la desaparecida sinagoga, para poder sentir la lectura de la "Tora".

Hay otra salida de la ciudad hacia la ruta en que nos encontramos. Me refiero, al camino a seguir por Santa María la Mayor hacia el "Puente Viejo", de origen romano, remodelado en la Edad Media y más tarde en el siglo XVII; desde aquí, por la conventual de San Francisco, joya valiosa del gótico molinés, construida en 1283 (siglo XIII), con reformas posteriores en los siglos XVI-XVII en el interior y del XIX en el exterior, en donde destaca su torre con la parte superior neoclásica; desde esta típica plaza, la búsqueda del río Gallo se expresa en el camino hacia occidente.

EL BARRANCO DE LA HOZ

Es un devenir de curvas y recodos cincelados por el tiempo, es una armonía de hoces con paredes verticales que llegan a alcanzar hasta 150 m. de altura con cuerpos de piedra rodeno (areniscas), en las que la erosión ha jugado hasta esculpir curiosas y caprichosas formas completando una imaginaria "ciudad encantada". Recordemos: a la entrada del desfiladero, la "Cueva de las Herraduras", extraños símbolos grabados sobre el suelo, que para muchos tienen un significado religioso; la roca de "la Virgen", maravillosa silueta natural representando a María; a la izquierda de la margen del río "el Rey", voluminosa peña que imagina un monarca coronado; de nuevo en la orilla derecha, el "Huso" y la "Tinaja" , formaciones de conglomerados semejando estas figuras; son dignas de mención, la "Corbetera", la "Visera", sombra y monolito sobre el santuario; el "Aljibe", etc.

Torete (966 m.), en el centro de este ramal del futuro "Parque Natural del Alto Tajo", más abajo de la confluencia del Gallo y el Bullones, es rosa de primavera, aliento entre laderas de epopeya y bordados de bosques, refugio de pescadores, capricho del valle con una arquitectura popular y centro de un entorno de paisajes naturales y recurso de excursionistas.

A partir de Torete, lo angosto discurre a través del Lías, las montañas rodeando con sus calizas dolomíticas del Cretácico, con panoramas escarpados, ruiniformes, casi siempre grandiosos y siempre bellos. En el serpentear del río, en rincón bucólico, una necrópolis del periodo de Hallstatt (sin estudiar) y presidiendo en el alto del cerro Cuevas Labradas (1054 m.) con su iglesia de sencilla fundación medieval. Hacia el horizonte un mar verde - azul abrazándose al Gallo-Tajo que poco más abajo se unirán en el lugar conocido como "Las Juntas", en el Puente San Pedro, cuyo trayecto más corto para llegar y de forma más cómoda es siguiendo la carretera de Corduente hacia Zaorejas.

Hay en toda la zona una capa de monte bajo, gris y esmeralda; una fragancia del respirar vegetal, un vergel que une a las Sexmas del Sabinar y la Sierra: desde Torremocha del Pinar a Corduente y Torete una selva de pinos pinaster con sus gruesas cortezas de pizarras y su abundante ramaje surgiendo del tercio superior del árbol, acompañados de otras especies como las gayubas y los níscalos. Desde Ventosa a Cuevas Labradas y a Lebrancón, el pinaster se asocia al pino silvestre y al roble y como rellenando el todo de esta parcela del Señorío de Molina, el boj y la prehistórica sabina.

Acariciando al río, en paralelo ambos con el camino, un séquito de choperas desde Molina al Tajo, una procesión de tilos, sauces y pinos que en el ensanchamiento del lugar elegido se entremezclan, se potencian, se extienden por las laderas y hacen sustancia y cuerpo, vega, montaña y piedra.

En el cobijo peregrino, allí donde el espacio es mayor, murallones de conglomerados granates abren su seno en lo bravío del desfiladero; los árboles prolongándose en inverosímiles posturas, la hierba engendrando aroma, las flores silvestres y zarzamoras crean-do églogas por el sotobosque, el sol forjando destellos y en las noches claras entre rincones y laderas un espejo plateado de lunas y estrellas.

LA LEYENDA
La estatua de Nuestra Señora de la Hoz, es para muchos autores, una pieza de gran antigüedad y valor; y la remontan a la época romana o visigótica.

En el año 1129, Alfonso I de Aragón, conocido como el "Batallador" conquistó Molina y su Tierra. Entre los años 1139-1150 se formó en estas tierras un Estado Independiente bajo el gobierno de D. Manrique de Lara y su esposa Dña. Ermesenda de Narbona. Fue en el rayar de estos años cuando debió ocurrir el sublime milagro.

Ocurrió un día de aquellos años de la primavera molinesa, era cuando el horizonte de la historia se confundía con el ocaso de la leyenda; un vaquero de Ventosa, perdió una mañana una vaca de su rebaño, presto salió en su búsqueda introduciéndose en el espesor del bosque, allí, le sorprendió la noche en lo más abrupto del desfiladero, la inquietud imperó, el temor se apoderó del zagal, hasta que de pronto, de tres pequeñas apófisis que sobresalían de una gran roca surgió un gran resplandor, una luz divina que cegó sus humanos ojos e iluminó la ya adulta noche; acercóse el pastor y con gran asombro descubrió que inmóvil la res, se encontraba bajo la imagen de la Virgen, que sobre un pedestal natural quiso salir de su refugio para gozo del vaquero y suerte del entonces significado Señorío de Molina. Al amanecer, fue el de Ventosa a narrar lo sucedido, pero en la aldea ya conocían los hechos ya que otro pastor del pueblo, que había pernoctado cerca del sitio de los acontecimientos, vio cuanto sucedió. Pronto el milagro se explicó por los pueblos comarcanos, naciendo un amor y devoción por este rincón que desde entonces será venerado por los molineses para siempre.

La talla de la imagen fue llevada a su antiguo templo que según unos era el de San Martín y según otros el de San Miguel, iglesia que desapareció en el año 1924.

Sigue diciendo la tradición que por mandato del Concejo de Molina y por deseo de los fieles molineses, se dio lugar a la traslación con la mayor solemnidad colocando la estatua en la iglesia de San Martín (también se dice en la iglesia de Santa María de San Gil o en la de San Miguel).

Trasladada la talla quedó en Molina aquella noche, pero al día siguiente con gran asombro observaron los feligreses que ya no se encontraba allí, ya que milagrosamente se hallaba de nuevo en el rincón de la aparición. Llevada por segunda vez y colocada en la misma iglesia, la imagen fue velada con el mayor sigilo durante aquella noche, pero de nuevo desapareció para tornar al lugar milagroso.

Estos hechos, llevaron a que los primeros señores de Molina abriesen una vereda y limpiasen la anchura del barranco de malezas y otras hierbas, para poder construir allí una ermita que se llamó entonces de Santa Maria de Molina, para poder en ella meditar y rogar.

Desde entonces los peregrinos del Señorío así como de Aragón y Castilla vinieron y vienen a venerar y orar a la Madre de Dios.

LA HISTORIA
El Santuario de Santa María de Molina, que así se llamó en el siglo XI, aparece documentalmente por primera vez en el año 1168. Más tarde, en 1172 D. Pedro Manrique cambia el cenobio por la mitad de la villa de Beteta al obispo Joscelmo de Sigüenza. En 1176, el mencionado D. Pedro Manrique, hace al lugar unas donaciones de dos molinos que hay bajo el puente que está sobre su palacio, para que sirviese de mantenimiento a la Casa. En 1195, el segundo Señor Molinés, confirma el anterior cambio de la mitad de Beteta por Santa María de Molina. En 1197, el obispo seguntino D. Rodrigo escribe sobre los nombramientos de capellanes de Santa Maria de la Hoz de Molina, documento que por primera vez denomina al santuario de esta forma. El Prelado nombró como capellanes a los sacerdotes Bernardo v Guillermo.

En el año 1230, el tercer señor molinés, D. Gonzalo Pérez y su mujer Dña. Sancha, regalan a la Hoz, los molinos de Entrambasaguas, aumentando las rentas para poder celebrar el culto.

Una serie de acontecimientos socio-económicos de la época, añadidos a serios asuntos internos de Ovila, llevaron a que poco a poco se fuera abandonando este rincón del Gallo.

Alejandro VI, concedió a D. Fernando la administración de la casa, la ermita, y las rentas, limosnas, legados y emolumentos que pertenecieron a esta fundación por diversos títulos. La muerte de Alejandro VI paralizó de momento tan magna obra, pero poco más tarde su sucesor, el Papa Tulio II, confirmó en un documento el de su antecesor.

Se nombró primer "Patrón" de la Hoz a D. Fernando, quien pronto hizo renacer las romerías e incrementó el número de visitantes al rincón sagrado y por ello pensó en crear una Capellanía para que se diera culto en el santuario.

La Capellanía se fundó en 1546 y fue su capellán D. Andrés Pérez.

Tras las Leyes de Mendizabal, se suprime el patronato y el obispo de Sigüenza tuvo que nombrar una "Junta de Administración" constituida por el arcipreste de Molina, el párroco de Ventosa, un tesorero, un capellán del santuario y el sucesor del patronato de Burgos. Al morir éste, el obispo D. Carlos Ramírez de Arellano, formó otro patronato con el cura de la extinguida iglesia de San Miguel de Molina, el arcipreste de Molina, el párroco de Ventosa.

EL TEMPLO

Incrustado bajo una enorme masa rocosa, como San Juan de la Peña y otros monasterios del mismo tiempo, se encuentra el Santuario de la Hoz, en su conjunto de arquitectura gótico -renacentista con fuertes rasgos rurales.

Desde la plazoleta exterior, descanso del Gallo, se introduce el peregrino hacia la iglesia, por un arco de medio punto coronado por dos conocidas décimas dedicadas a María, más adentro, una amplia escalinata nos conduce a la entrada del templo cuya puerta principal, es de estilo gótico primitivo (siglo XIII) sobre su ojiva hay una inscripción en caracteres del mismo estilo bajo un escudo, que representa un águila.

El interior de una sola nave, tiene bellas bóvedas ojivales denunciando claramente en sus arcos y nervaturas una falta de simetría debido a la ampliación efectuada en el siglo XVI, hecho que se incrementa en la antigua capilla. Los arcos fajones en su crucería representan los escudos del Concejo y del Señorío de Molina.
Ingresando en el templo, se aprecia una ventana que da a la roca en la que está incrustada la pared interior de la iglesia y que sirve para señalar el punto exacto en el que estuvo el escenario, según la tradición, de la aparición de la Virgen a los zagales de Ventosa.

El altar mayor, es un magnífico retablo dorado barroco de comienzos del siglo XVIII. En este altar se encuentra la talla de la imagen; se trata de una estatua de madera, todo su busto escultura entero, de excelente calidad; el ropaje está formado en el mismo relieve y pintado. El rostro de la Virgen y el Niño son morenos y tienen señales de haber estado encajados en alguna silla o retablo. Se trata de una talla románica del siglo XII, hierática, entronizada como asiento de la divinidad; el divino niño lleva en su mano izquierda un pomo.
Desde el presbiterio, en panorámica desde la sacristía, se aprecian dos altares, (entre la reja y el altar mayor), que son dedicados a la Purísima y a Santa Teresa, ambos coronados hacia lo alto, por bóvedas de las que penden de cautivos liberados de África, como es el caso de las que según la tradición, llevó Pedro Abad en Argel. A los lados del presbiterio, están adosados dos cuadros que representan las rogativas de los vecinos de Tierzo y los de Molina respectivamente.

Fuera de las rejas del presbiterio, a derecha e izquierda de la puerta principal de entrada al templo, existen dos altares consagrados a San Blas obispo y mártir y a San Antonio. El altar de San Antonio, se construyó en el antiguo altar de Santa Ana, que fue ordenado construir por Martín Cortés, tapicero mayor de la Emperatriz de Austria, Dña. María, hermana de Felipe II. Quedan como testimonio de aquel de Santa Ana, dos retratos de bella factura sobre tabla con personajes de los años del monarca citado, el uno y el otro representan una mujer enlutada orando. Esta tabla posiblemente fue pintada a finales del siglo XVI, indicando la sepultura del que allí aparece retratado.

El altar de Santa Teresa posee un precioso cuadro al óleo de la Virgen de Avila, posiblemente donado por la familia de los Rivas.

Detrás del altar principal está la sacristía por la que se accede, a través de una escalera del siglo XIX, a dos habitaciones que sirven de entrada al camerín de la Virgen. En las paredes de estas habitaciones penden numerosos motivos de agradecimiento y exvotos de cera, así como la Bula que S.S. Clemente VIII dió a los miembros de la "Cofradía de Esclavitud de Nuestra Señora de la Hoz", en febrero de 1602. Esta cofradía se extinguió en el siglo XVIII.

En el exterior del templo, existen otros edificios que con él, forman un patio interior; conjunto con gran mérito arquitectónico e inapreciable valor paisajístico: la parra cariñosamente abrazando el oratorio; las flores engendrando ramas de amor; el agua de la fuente en canción eterna; la poesía imaginando vergel del cielo, la roca siendo techo y cobijo, y el silencio de la meditación inundando al pensamiento abarcando el todo.

En el siglo XVI, en la reforma que realizó Fernando de Burgos, se construyó la casa del santero con una sola planta, a la que se entra por puerta con arco de medio punto que recuerda un sabor románico y que guarda armonía con la ermita. También se construyó en esta época una "hospedería" para los peregrinos y ermitaños, hoy muy modificada, por posteriores reconstrucciones no muy bien logradas; aún deja ver en las paredes del patio y en habitaciones de la planta baja, numerosas decoraciones platerescas en yeso, con detalles arquitectónicos y ornamentales del siglo XVI, algunos grotescos, el escudo del Cabildo Eclesiástico y un delicioso friso esgrafiado en yeso, con escenas bíblicas, mitológicas y de caza, típicos del renacimiento.

ROGATIVAS, ROMERÍAS, DANZAS Y LOAS

La rogativa que el Ayuntamiento de Molina y el Cabildo Eclesiástico de esta ciudad, realizan el 1º de Mayo al Santuario de la Hoz, conocida con el nombre de "Butrón", es uno de esos casos, en donde sus principios se remontan a través del tiempo, arrollando siglos.
La causa, una peste o calamidad que se cernió sobre el Señorío molinés, mediante la cual los pueblos del territorio se dirigieron a su patrona Nuestra Señora de la Hoz que realizó el milagro.

¿Cuándo tuvo lugar con exactitud este acontecimiento?: es algo que hoy se desconoce. Documentalmente no existe pergamino o nota que nos aclare este misterio. Unos historiadores se inclinan porque la rogativa se efectúa desde tiempos de la aparición de la Virgen en el siglo XII; otros, creen que comenzó en los años de Dña. Blanca, en el siglo XIII.

En la copia del testamento de Dña. Blanca que realizó Francisco Díaz en 1474, hay una nota que dice: "También en esta villa de muy antiguo tiempo acá tiene prometido y hecho un voto la dicha villa de hacer una procesión a la ermita de Ntra. Sra. de la Hoz el primer día de mayo de cada año en servicio de Dios, nuestro Señor, y de su bendita Madre y en veneración de aquella santa y devota ermita, a la cual suelen acostumbrar ir a la dicha procesión el Cabildo de los Señores clérigos de la dicha villa y muchos vecinos particulares de ella y otras personas".

También del siglo XV, existe un documento, que es una solicitud de Molina al Prelado de Sigüenza, en demanda de que le concedieran la procesión acostumbrada en la fiesta de la rogativa. El documento está fechado en 1654.
En sus principios el "Butrón", era una rogativa en la que todos los vecinos molineses tenían la obligación de enviar a ella un individuo de la familia. Era dirigida por el Cabildo Eclesiástico y por las autoridades civiles y judiciales de la época. Comenzaba la procesión en Molina y sin interrupción llegaba al Santuario. En 1501, se dice, hubo una gran mortandad y el Butrón tomó de nuevo gran pujanza.

En 1762, D. Antonio Moreno en su libro "La Nimpha más celestial en las márgenes del Gallo", describe la rogativa tal como era en su tiempo: "Es costumbre inconclusa, que en este referido día (1º de mayo) a las 6 ó 7 de la mañana, hora en que regularmente se citan, y se convocan ambas comunidades Ayuntamiento y Eclesiástico Cabildo salgan procesionalmente de la Iglesia de Santa María la Mayor de San Gil de esta Villa para el Santuario. Proceden así con la mayor circunspección, y compostura hasta la plazuela del Convento de San Francisco, en donde se separan de ambas Comunidades aquellos individuos que están destinados para ir al Santuario. Va representada esta Noble Villa en su Corregidor, o Alcalde Mayor, dos caballeros Regidores, sus Comisarios, su Procurador Síndico General, Alguacil Mayor, y otros como uno de los Escribanos del Ayuntamiento y el Receptor de Propios de la Villa. Acompaña al Señorío el Ilustre Cabildo Eclesiástico representado en su Abad y dos Capitulares que eligen con cinco capitulares del Cabildo".

Actualmente, se sigue celebrando la tan querida rogativa del Butrón. El mismo día del 1º de mayo, tras reunirse las autoridades municipales y eclesiásticas de Molina, junto al Patronato de la Virgen y a cuantos ciudadanos lo deseen y tras trasladarse en sus vehículos a la entrada del Barranco, hacen procesión hasta la ermita; allí se desarrollan los actos cívico-religiosos, tras los cuales el Ayuntamiento invita a los ciudadanos a pan, sardinas y vino. Más tarde, tiene lugar la procesión final, con la que se despide la rogativa.

Hay otras romerías en el Señorío:
- la que celebra Rueda de la Sierra el primer domingo de mayo;
- la de Tierzo, que en el día que el pueblo señala dentro del mes de junio, salen a la una de la madrugada encapuchados y vestidos de blanco, dirigiéndose a la Hoz. Esta procesión se la conoce con el nombre de "los capirotes".
- Odón, antiguo pueblo que componía el Señorío de Molina, hoy en la Provincia de Teruel, venía a visitar a la Virgen de la Hoz, el segundo día de Pentecostés; ésta romería se ha mantenido hasta 1936, aunque posteriormente ha habido intentos de recuperación, ya es costumbre perdida, y hoy aún se recuerda con cariño a los "danzantes de Odón".

El primer domingo después de Pentecostés, todos los molineses del Señorío se reúnen, tras múltiples romerías, para celebrar la fiesta de la Virgen de la Hoz, la "fiesta de las danzas y la loa".

Las danzas son de procedencia celtíbera y en ellas se aprecia el antiguo significado del rito fertilizante y fecundante:
− La danza del "paloteo", que tiene su origen en las luchas celtíberas;
− la de las "espadas" tiene antecedentes mitológicos,
− la de las "varas" o "cadena", que comienza en un corro, después forman un túnel y termina en una plataforma o torre sobre la que se eleva un "Ángel", es la mitificación del bien sobre el mal, que tomará su verdadera importancia en las "loas".

LA LOA
La Loa es un auto sacramental mezclado con numerosos fragmentos cómicos, pero que declara abiertamente la lucha entre el "Bien" y el "Mal" en un medio claramente pastoril. Las piezas son varias y se procura representar cada año una, hasta completar el ciclo. En todas ellas, de forma simpática y amena, terminan alcanzando el único fin de la representación, la victoria de las fuerzas del bien sobre el mal y la exaltación en honor y loor a la Virgen, y así van desfilando a través del escenario pastores, ermitaños, zagales, mayorales, peregrinos (el gallego, el zamorano), bailarines, diablos y diablillos, la muerte y el Angel; el blanco y resplandeciente rayo representa el bien emanado del Cielo, que para honrar a Nuestra Sra. de la Hoz, llega en defensa de los inocentes, pastores o devotos peregrinos, salvándoles del mal infernal y mandando a los demonios al abismo de los infiernos.

Estas "Loas" emanadas en el Medievo, toman importancia y constancia en sus representaciones a partir del siglo XVI

8 nov. 2007

Molina de Aragón, Sigüenza y Medinaceli

Este apartado pretende dar ideas para posibles excursiones, tanto partiendo de Luzón, como pudiendo ir desde cualquier otro lugar, de hecho animamos a todos aquellos que no conozcan la zona a que empiecen a descubrir esta bella zona de la geografía española tan desconocida para casi todos.... Y aquellos, que sean de la zona o que puedan conocerla, estaremos encantados en recibir vuestras opiniones y comentarios, gracias de antemano!

Para empezar, hablaremos de los tres pueblos principales que más cerca y que han podido influir de un modo u otro en la historia de Luzón: Molina de Aragón, Sigüenza (ambos de Guadalajara) y Medinaceli (Soria).

MOLINA DE ARAGÓN:

Molina cuenta con una importante historia, vaya aquí un breve resumen para aquellos que quieran acercarse a conocerla y adentrarse un poco más en un conocimiento más de esta ciudad.
HISTORIA:
Molina es la capital natural de un extenso señorío, que mantuvo durante siglos su independencia y sus peculiaridades frente al poder de los reinos de Castilla y de Aragón. La villa alcanzó el rango de ciudad por su heroico comportamiento durante la guerra de Independencia.

Asentamiento celtibérico, del que existió un castro en el lugar que hoy ocupa el castillo, Molina fue ya independiente en tiempos del dominio árabe. Dividido el califato en reinos taifas, en esta villa reinaron descendientes de los Beni-Hud, procedentes de Zaragoza y Calatayud.

Tras la ofensiva de Alfonso VI en 1085, en la que toma Toledo, Guadalajara y todo el valle del Henares, Molina permanece aún cuatro décadas en poder musulmán, aunque sus reyes pagan tributo a Castilla. Hacia 1129, el rey de Aragón, Alfonso I El Batallador, conquista definitivamente los territorios del alto Jalón, con Medinaceli y Sigüenza, y el enclave de Molina.

No permanece mucho tiempo esta tierra bajo dominio aragonés, pues lo cede el Rey a su esposa, doña Urraca de Castilla, y de ella pasa a su hijo, Alfonso VII, quien lo otorga a su vez a uno de sus nobles, don Manrique de Lara.

Bajo dominio de don Manrique, el señorío de Molina adquiere enorme importancia y llega a convertirse durante dos largos siglos en un pequeño estado propio, que sólo nominalmente rinde vasallaje a Castilla. También reconstruyó el antiguo castillo árabe, fortificó la villa y mando edificar numerosas iglesias.

Modélico es el fuero que, en 1154, otorga don Manrique a la villa; y gracias a él, las antiguas tierras despobladas registran una enorme afluencia de gentes llegadas de muy diversos lugares, que convierten el señorío, ahora con un liberal gobierno comunero, en uno de los más prósperos de la región. Algunas peculiaridades de aquel Común de Villa y Tierra han llegado, como tradición, hasta nuestros días, como es el caso de la Comunidad del Real Señorío de Molina y su Tierra y también la Cofradía Orden Militar de Nuestra Señora del Carmen.

La independencia del señorío llegó a su fin a finales del siglo XIII, cuando la última señora, doña María de Molina, casó con Sancho IV de Castilla.

La transición de los siglos XVII y XIX golpea a Molina como a otros lugares guadalajareños. Primero con los desastres de la guerra de Sucesión, que enfrenta a las Casas Reales de Austria y Francia y más tarde, con la guerra de Independencia.

En 1809, Molina padece un duro saqueo de las tropas napoleónicas al mando del general Suchet. Pero es un año más tarde cuando se provoca el gran incendio que destruyó buena parte de la ciudad y en el que ardieron más de seiscientos edificios. Finalmente, el brigadier Juan Martín El Empecinado logra expulsar a los franceses de la zona, aunque aún volverían a dominar Molina en 1812. Por el heroísmo de la villa y de sus habitantes, las Cortes de Cádiz concedieron el título de Ciudad a Molina.

UN DIA EN MOLINA:

Lo primero sería visitar el Castillo Alcázar que se levanta en la parte alta de la villa. Se puede intentar aparcar cerca de allí, debajo del mismo castillo. Fue edificado sobre un antiguo castro celtibérico utilizado por los árabes en su dominación. Tiene dos recintos, el exterior o albacara es de enormes proporciones y está defendido por numerosas torres cuadradas. En su interior se alza el castillo propiamente dicho con seis altas torres, de las que se conservan cuatro en perfecto estado.

La Torre de Aragón, pentagonal y rodeada de recinto rectangular, hacía las veces de vigía y se unía a la fortaleza por un camino cubierto o coracha. Una muralla más con siete puertas rodeaba la ciudad y la unía al castillo. De ella quedan escasos restos. Todo el recinto amurallado recibe el nombre de cinto . Es un gran conjunto medieval, en piedra de sillería, con arenisca roja en las esquinas de las torres, que fue declarado CONJUNTO HISTÓRICO en 1.965.

El Castillo está edificado sobre una Alcazaba islámica de finales del Siglo X y fue reconstruido en el Siglo XII por D. Manrique de Lara. S erá Dª Blanca la que amplíe los recintos amurallados en el s. XIII y termine la construcción.

Tras la visita del castillo, nuestro consejo sería aparcar en el Paseo de los Adarves y desde ahí ir paseando hasta el Convento de la Orden de San Francisco que estaría hacia en el mismo paseo, hacia el centro de Molina. Antes se podría comprar si se tiene hambre el dulce típico de Molina "las patas de vaca" que venden en una pastelería muy pequeñita cerca de una esquina más o menos enfrente del Bar Madrid en el Paseo de los Adarves, merece la pena!

De camino al Convento, se verán el Palacio de los Garcés de Marcilla que es el actual casino o el Palacio de los Arias, en cuyo escudo nobiliario destacan las calderas y las ruedas de molino, símbolo de los fundadores de Molina. También se encontrarán con el Puente Viejo que es de estilo románico y que es donde en las Fiestas Patronales celebran el famoso Toro.

El Convento de la Orden de San Francisco fue fundado en el s. XII por Doña Blanca , Señora de Molina, y ha sufrido varias reformas que le aportan distintos estilos. La torre, en sillería, es barroca, con dos cuerpos y coronada con una veleta, conocida popularmente como El Giraldo . La capilla de la Orden presenta al exterior un ábside semicircular y una pequeíia portada con rica decoración y molduras barrocas. Actualmente es la Casa de Cultura.

Volviendo por el Paseo de los Adarves, nada más cruzar el río Gallo, coger la c/C.Arenas para ver el Palacio del Marqués de Villel del Siglo XVI, con galería de arquillos de estilo aragonés. Al lado la Antigua Iglesia de San Miguel , y el Palacio de los Montesoro también con escudo nobiliario.

Yendo por la c/ Quemadales llegaremos a la Iglesia de San Gil que es la parroquia principal. De origen Románico del cual no quedan restos, ya que sufrió numerosas reformas y un incendio en 1915. Fue reconstruida en 1924. Desde ahí, ir hacia la Iglesia Covento de San Pedro que está en una plaza, es de origen románico y fue rehecha totalmente en 1.523. La cabecera y el crucero son Góticos (s. XVI) y el cuerpo de la iglesia es de la segunda mitad del s. XVII. El interior es de tres naves con cuatro tramos. El crucero es de bóveda de crucería gótica. En el presbíterio se muestra un retablo barroco del s. XVI.

Y de ahí a la Plaza de España, donde se halla la Iglesia de Santa María del Conde, junto al Ayuntamiento. Fundada en el s. XI es la más antigua de las fundadas por D. Manrique de Lara , primer señor y conde castellano de Molina. Su estructura es románica. Fue completamente reedificada en los siglos XVI y siguientes. Su planta es de cruz latina y en la portada de poniente tiene una severa decoración clásica de pilastras y frisos. Su interior, fuera de culto, está destinado a salón de exposiciones y actos públicos.

Para terminar la visita, nuestra recomendación es pasear por un rincón que han dejado con mucho encanto, a ser posible cuando esté anocheciendo ya que tiene especial magia. Sería el Paseo de los Tilos, reformado en el año 2.005, bordea el Río Gallo con acceso desde el Puente Viejo se extiende hasta la Calle Abajo. Con este paseo, esperamos y deseamos haberos despertado la curiosidad y las ganas de querer conocer este bello rincón del Alto Tajo!


GASTRONOMIA:
Nuestro sitio recomendado para comer sin lugar a dudas es la Marisquería Rafa. Comas lo que comas está buenísimo, y el marisco, rico rico.
c/ Rondalla Sta Cecilia 5. Molina de Aragón. Guadalajara


RINCONES CERCANOS:
1. El Barranco de la Hoz. (desarrollado en el apartado II)
2. El Alto Tajo. (desarrollado en el apartado II)



SIGÜENZA:
VISITA POR SIGÜENZA:
Sigüenza es una ciudad que ha sabido conservar en gran medida su aire medieval y que tiene bastantes cosas que ver y callejuelas por donde perderse.

Os recomendamos si queréis conocer bien la ciudad que participéis en la visita guiada que se hace por la ciudad. Para ello debéis apuntaros en la Oficina de Turismo y es a las 11.30h.

Para aquellos que no dispongan de tanto tiempo o prefieran hacerlo por libre, os citamos los puntos de la ciudad que no deberéis dejar sin ver:
- La Plaza Mayor, con el Ayuntamiento.
- La Catedral, sin olvidar ver el famoso Doncel (está en una capilla lateral)
- El Castillo, o actual Parador.

Tomando de punto de partida la Avenida de Juan Carlos I, subiríamos por la calle Villaviciosa podríamos observar el Palacio Episcopal o Antigua Universidad. Hay que tener en cuenta, que Sigüenza fue y es un importante núcleo religioso (es donde reside el Obispo de Guadalajara).

Subiendo la cuesta, seguiríamos por la calle Cardenal Mendoza (es la calle más comercial y con varias tiendas de recuerdos y regalos) llegando a la Plaza del Obispo don Bernardo. Ahí nos encontraríamos con la Catedral. Antes de entrar en la Catedral para visitarla, podríamos tomarnos un bizcocho borracho o unas yemas del Doncel en la Cafetería de la izquierda (la mejor de todas).

La Catedral se empezó a levantar en el s. XII como fortaleza defensiva en estilo románico, su construcción y decoración se prolongará varios siglos dando lugar a la ejecución de varios estilos arquitectónicos. En su interior destaca además del Altar Mayor y su Coro, la Sacristía de las Cabezas (única en España y joya del Renacimiento). En la Capilla de Sta Catalina se encuentra el símbolo de Sigüenza: el Doncel, estatua funeraria de alabastro.










Tras visitar la Catedral, girar a la izquierda camino dela Plaza Mayor, que fue obra del Cardenal Mendoza que a fines del s XV mandó derruir el lienzo de la muralla y crear un espacio diáfano donde celebrar el mercado semanal, convirtiéndose en el eje de la vida municipal. Aquí se celebraban las festividades taurinas y se administraba justicia. Frente al Ayuntamiento, se sitúa la Catedral, entre ambos, una galería de soportales con las viviendas de los canónigos, al otro lado la Casa de la Contaduría y otra conocida como la Casa del Mirador que durante algunos años fue el ayuntamiento.

Aunque tiene una pendiente pronunciada y puede que aún esté en obras, merece la pena subir por la Calle Mayor en dirección al Castillo. Es una de las calles que mejor guarda el carácter medieval y donde están situadas casi todas las tiendas de artesanos de la localidad, ánimo!

En el camino nos encontraremos con la Puerta del Sol, la iglesia de Santiago (románica), la Casa del Doncel (gótica y actual Archivo Hco Municipal) y la iglesia de San Vicente (románica y con el patrón de Sigüenza).

Así llegaréis hasta el Castillo o actual Parador de Sigüenza desde 1976. En su interior podréis observar en el hall las fotos del antes y después de la restauración, el cambio es notable. Las zonas que pueden verse son la recepción, el patio y la cafetería. Aunque tomarse algo sale un poco más caro que en cualquier otro sitio, la terraza que tienen en el patio hace que se saboree diferente.

Para la vuelta, podremos bajar por cualquiera de las callejuelas que salen de la plaza. Bajar por ejemplo por la calle de Vigiles hará que veáis la Puerta del Hierro y el Portal Mayor. Pasando por el Portal Mayor y bajando por su calle, podréis continuar por la Bajada de San Jerónimo, donde se encuentra la Iglesia de Sta María.

Para los que queráis ir de tapas o comer, coger la Avda de Juan Carlos I y después la de Pío XII, así llegaréis a la calle de San Roque donde hay varios bares y restaurantes. Esperamos que hayáis disfrutado de la visita!!!

COMER:
La cocina seguntina destaca por su gran calidad, tradición y buenas manos. Basada en productos de la zona, constituye un foco de atracción para aquellos que quieran conocer nuestra gastronomía. Son destacables el asado de cordero o cabrito; las migas acompañadas con chorizo, torrezno y huevo frito; la sopa castellana; los productos de caza o matanza; la trucha escabechada o con jamón y, como postres, no dejar pasar las yemas del Doncel, los bizcochos borrachos y los elaborados con miel. Es de gran interés “el tapeo”, que complacerá al paladar más exigente por su gran variedad.

Nuestros recomendados serían:
- Bares de tapeo: Restaurante el Doncel: Ofrece dos tipos de cocina: la castellana y la creativa. La unión de ambas da como resultado platos como las migas castellanas con huevo y uvas, judías estofadas con chorizo y panceta o los asados de cordero lechal seguntino.
- Para comer: Mesón castilla: Asados en horno de leña de cordero y cabrito, migas castellanas, berenjenas rellenas y pimientos del piquillo.

Si se quiere, se puede ir fuera también de Sigüenza a comer, hay dos muy buenas posibilidades comiendo fuera:

- La Cabaña: está en la carretera que va en dirección a Atienza, no demasiado lejos, y allí por un precio no muy alto se come muy bien y variado, pero conviene ir pronto que suele estar siempre bastante lleno.

- El otro está un poco más lejos, no sabemos el nombre. En Luzón muchos le llamamos cariñosamente el "colesterol" y está en el pueblo de Saúca (carretera dirección Madrid). Está dentro del pueblo, justo al lado de la iglesia románica, es el típico bar de pueblo, donde se come en plan de matanza: chorizo, morcilla, torreznos, lomo... todo muy bueno y de muy buena calidad! Sólo funciona los fines de semana.

Qué aproveche!!!


COMPRAR
La artesanía seguntina se distingue por su tradición familiar y por su gran variedad de productos, destacando las alfombras, botas de vino, cerámica y espejos, así como cincelados, forja y objetos en bronce. En alimentación, la miel con denominación de origen envasada directamente por el apicultor y la repostería conventual.
BOTERIA JESÚS BLASCO
Artesanía de botas de vino en piel de cabra. Taller artesano de tradición familiar desde 1899 en Sigüenza.
Travesía del Puente del Tinte, nave 3. Tel y Fax. 949 391 497
ESPEJOS DOMINGO CAFRAN DIAZ
Espejos de Sigüenza realizados en latón envejecido y enmarcación en general de todo tipo de molduras. Mueble auxiliar.Camino de los Jardines, s/n Tel y Fax. 949 391 510
EL COLMENAR
Productor y envasador de miel de la Alcarria y derivados de la miel: jalea real, polen, cosmética y aguardiente con miel. A la venta en comercios de alimentación de Sigüenza.Ctra. de Soria, s/n
CHURRERIA PASTELERIA IRENE
Especialidad en churros, porras, rosquillas y mantecados caseros y bizcochos borrachosPío XII, s/n Tel. 949 391 717

RINCONES CERCANOS:
1. Atienza.
2. Parque Natural del Río Dulce. (desarrollado en el apartado II)


MEDINACELI:

Asomando a la cuenca del río Jalón desde el río Henares, por cerca de la sierra Ministra, última altura notable de la cordillera Central hacia el Este. Parece una ciudad imaginaria plantada sobre la cima horizontal allá en una altura terrible. Es Medinaceli, la patria del cantor de Mío Cid. La vemos desde tres o cuatro leguas, con su magnífica iglesia en medio, en luminosa y radiante silueta recortando el firmamento.

Por la forma del cerro donde se asienta la Villa, con una altura sobre el nivel del mar de más de 1.200 metros, forma un triángulo con la última estribación de la cordillera Central, y de ese triángulo, se desgajan tres ríos, afluentes respectivamente del Tajo, Duero y Ebro. Por la cara Este del cerro, hay una profunda hendidura por donde discurre el río Jalón, y a lo largo de élla, están trazados la carretera nacional y el ferrocarril de Madrid a Zaragoza; de esta carretera, y al pie del cerro, justo en el barrio de la Estación, arranca la carretera nacional de Medinaceli a Pamplona. La Villa está situada casi a mitad del camino entre Madrid y Zaragoza.

Por su situación estratégica, la villa de Medinaceli, construida al lado de la calzada romana que iba de Zaragoza a Toledo, fue en época romana, una ciudad importante, rodeada de murallas que aún se conservan. Posteriormente los árabes hicieron de ella el cuartel general de sus correrías por el Duero. Su caudillo, Almanzor, herido en la batalla de Calatañazor, murió en Medinaceli, y la tradición señala, que está enterrado en el cerrillo cuarto.

Pudiera ser que este orden se cuente en dirección Sur, hacia el nacimiento del Jalón, pues los puestos árabes de vigilancia existentes en Fuencaliente y Benamira señalan la dirección de los campamentos árabes más importantes, al sur de esta comarca. La Villa fue tomada a los árabes en la Reconquista, por Alfonso VI el Batallador, y un sucesor suyo, Alfonso VIII, creó el Condado de Medinaceli y lo otorgó al Conde de Foix casado con doña Isabel de la Cerda. Este Condado fue cambiado a Ducado por los Reyes Católicos.

Según se desprende del contenido histórico de la Villa, apenas se hurga en su suelo aparecen objetos usados por sus moradores, y así, se han descubierto recientemente, casi a flor de tierra, unos magníficos mosaicos romanos que se conservan en la Villa.

Se asciende a Medinaceli desde el barrio de la Estación por una carretera pintoresca, y al llegar al collado que separa la villa de Medinaceli de otro cerro más amplio (la Villa Vieja), se encuentra la ermita del Humilladero, de gran belleza. En ese punto nace otra carretera que se dirige por el Oeste hasta Barahona. A unos pocos kilómetros de esta carretera y a la izquierda, se halla situado el museo paleontológico de Ambrona.

Se sube a la Villa desde el collado, y al entrar en ella, a la izquierda, nos encontramos con el Arco Romano, de triple arcada, único en España. A la derecha de éste está la Hostería, antiguo Albergue de Turismo y uno de los primeros construidos en nuestro país. Desde el puntal donde se asienta la Hostería, se observa un paisaje impresionante. Por el Este el valle de Arbujuelo, tan nombrado en el poema del Mío Cid, por el Norte el valle del Jalón, y hacia el Oeste el valle de Saincona; todos ellos a más de 200 metros de profundidad bajo la cumbre del cerro de la Villa.

Otro punto importante de visitar es la Plaza Mayor, de unos cinco mil metros de extensión y de forma casi rectangular. En uno de sus lados está situada la antigua Alhóndiga con típica galería y dos series de arcos; los del piso bajo sirven de pórticos y los del piso superior forman un mirador cubierto y están apoyados sobre esbeltas columnas. Otro lado de la plaza lo ocupa totalmente la fachada del palacio de los Duques, obra del siglo XVI con simétricos balcones y ventanas. En época no lejana tuvo el edificio dos torres gemelas en sus lados.

De interés para el visitante es la Colegiata, con esbelta torre cuadrangular de casi cuarenta metros de altura. Es de estilo gótico con una nave central y dos laterales. En una de las naves laterales hay una reproducción del Cristo de Medinaceli. El Altar Mayor es de estilo barroco y merecen especial mención la sillería del Coro, y las verjas que cierran el Coro y la Capilla Mayor.

También es notable en la Villa, el convento franciscano de Santa Isabel que se construyó a expensas de los Duques de Medinaceli, en el que la puerta, sobre todo, es magnífica, adornada con el cordón franciscano. En él tienen su residencia las monjas Clarisas que realizan artesanalmente alfombras de nudo español.
Otros monumentos dignos de mención son, el Arco Árabe, junto a la -ermita del beato Julián de San Agustín, franciscano hijo de Medinaceli, y el Castillo, bajo el cual están las caballerizas árabes, no visitables todavía para el turismo.

Tienen un especial encanto sus plazas, calles y callejas, y merece la pena visitar las tres galerías de arte que hay en la Villa, que son, Arco Romano, Plaza de la Iglesia y Plaza Mayor.

AULA ARQUEOLÓGICA - TALLER DE LA CULTURA
El Taller de la Cultura, o el Aula Arqueológica de Medinaceli se encuentra en la Plaza Mayor y propone acercar el mundo de la arqueología y la historia a todas aquellas personas que deseen conocer de forma sencilla la evolución de nuestros antepasados. Se pretende facilitar una nueva forma de ver y comprender el arte y la historia en base a los yacimientos de la zona. Para ello, en este Aula se ha trazado un recorrido muy concreto que nos guía desde las primeras manifestaciones arqueológicas del valle de Ambrona hasta la Medinaceli del medievo. De ahí que sea un lugar que aconsejamos visitar para tener una idea certera sobre lo que ofrece la villa y su comarca, a fin de poder aprovechar mejor la visita turística a esta zona del sur soriano.
Tfnos: 635 647 666 / 635 647 669
mailto:669medinaceli@aulademedinaceli.com

RINCONES CERCANOS:
1. Ruta Paleontológica: TORRALBA Y AMBRONA
El yacimiento arqueopaleontológico de Ambrona es una de las localidades del Paleolítico Inferior más importantes de Europa, tanto por la calidad de la información que ha aportado, como por la espectacular concentración de restos que ofrece al visitante.

Muy cerca, dos kilómetros al Sur, en Torralba, se conoce otro sitio arqueológico, algo posterior, pero comparable en muchos aspectos con el de Ambrona. La investigación de ambos ha jugado un papel capital en el conocimiento de las primeras etapas de la Prehistoria y en el progreso de estos estudios en España.

YACIMIENTO – MUSEO DE AMBRONA (ANEXO AL MUSEO NUMANTINO)
-DIRECCIÓN: 42230 AMBRONA (SORIA)
-TFNO INFORMACIÓN: 975/ 22. 13. 97