27 may. 2008

Visitando Valladolid II

Si en el post anterior hablábamos de la historia de la ciudad, en este queremos proponer un itinerario para visitarlo, la idea sería para realizarla en un día desde primera hora.

Fijaremos el punto de inicio en la Plaza Mayor. La Plaza Mayor se encuentra presidida por el edificio del Ayuntamiento (del siglo XX), es una plaza cuyas casas con soportales y balcones son de color rojo y que están siendo restauradas, lo cual hace que el conjunto sea armonioso. En el centro está la estatua del Conde Ansurez, quien como comentamos, se considera el fundador de la ciudad.

Aprovechando la cercanía y para coger fuerzas para la visita, recomendamos visitar en la calle Pasión que sale de la Plaza Mayor, la Pastelería Cubero que es una de las más renombradas de toda Castilla y León. Aquí podríamos degustar cualquiera de sus muchos pasteles y dulces, por ejemplo un abisinio (para María y sus amigos de Madrid, fue algo curioso descubrir este bollo) es parecido a un pepito pero la masa es más similar a un buñuelo y está relleno de crema, o si es Semana Santa degustar una de sus ricas y originales torrijas. Además de disfrutar de sus manjares, se puede admirar el Museo del Dulce donde el dueño de la pastelería ha elaborado maquetas en azúcar, chocolate... los edificios más representativos de la ciudad.



Desde allí, volveremos a la Plaza Mayor, y paseando por sus soportales camino de Fuente Dorada, veremos el Cristo que preside desde las alturas la Catedral. Fue diseñada por Juan de Herrera hacia 1580 y cuya construcción quedó inacabada, al marchar éste a construir el Escorial. Su fachada es clásica y de líneas severas, y en su interior hay un destacado retablo de Juan de Juni. Cuenta con el valioso Museo Diocesano y Catedralicio (hay que pagar). Lo más atrayente de la Catedral es pensar que si se hubiese terminado, hubiese sido la más grande del mundo después de la del Vaticano, pero sólo se construyó la mitad, lo cual se puede observar a simple vista rodeándola por fuera. La entrada está en el lateral que da a la Plaza de la Universidad, presidida por la estatua de Cervantes.

El antiguo edificio de la Universidad, se construyó en la segunda mitad del s.XV, si bien la actual fachada es barroca. Destaca la portada entre dos pisos de columnas con alegorías de las ciencias y las artes liberales coronadas por la Sabiduría que vence al error y el escudo de la Universidad: “Sapientia aedificavit sibi domum”. Su carácter civil lo marca el gran balcón corrido abierto a la plaza. Sobre la balaustrada del tejado aparecen los reyes patronos de la misma: Alfonso VIII, Enrique III, Juan II y Felipe II. Delante de la fachada aparece un atrio delimitado con columnas que portan leones con el escudo de la Universidad.












Antes de abandonar esta zona, tomaremos la calle lateral de al lado de la Universidad para llegar al colegio de Santa Cruz. Su fachada es el primer elemento renacentista que se construye en España a finales del siglo XV. Destaca el patio interior, su riquísima biblioteca y en la Capilla se halla “El Cristo de la Luz” excelente talla de Gregorio Fernández.

Volviendo a la Plaza de la Univsersidad, bajando por el otro lado de la plaza, se alcanza la iglesia de La Antigua, que en su origen fue capilla del palacio del Conde Ansúrez si bien no queda nada de la construcción del siglo XI. La torre románica es posterior, del s.XIII y el templo ya gótico del s.XIV, en su interior albergaba el magnífico retablo de Juan de Juni, ahora en la Catedral. A nosotros es la que más nos gusta. Su fachada blanca es especialmente hermosa por la noche, donde la iluminación resalta todas sus formas y simplicidad al mismo tiempo. Resulta una imagen muy soñadora, cuando se posan en ella las cigüeñas que habitan la ciudad.

Desde allí, se ve la parte posterior de la Iglesia de las Angustias, nuestros pasos hacia allí se dirigirán ahora. Justo enfrente de la Iglesia, está el Teatro Calderón que es el más importante de Valladolid. La visita al interior de la Iglesia de las Angustias es obligado para admirar la valiosísima talla de la Virgen de las Angustias de Juan de Juani. así como todo el conjunto. De esta iglesia parten procesiones importantes de la Semana Santa vallisoletana.









Subiendo la calle, llegaremos a la Plaza de San Pablo que es una de las más nobles de la ciudad. A ella se asoman varios palacios relacionados con el momento en el que Valladolid fue sede de la Corte. El palacio Real fue residencia de Felipe III y en él nació Felipe IV. En el palacio de Pimentel nació Felipe II en 1527, y es la actual sede de la Excma. Diputación Provincial. Digna de mención es la magnífica ventana de esquina de su fachada, obra relacionada con Diego de Siloé. Otra ventana de forja con cadena señala el lugar por donde según la tradición sacaron a bautizar a Felipe II a la vecina iglesia de San Pablo, colocándose al efecto un efímero pasadizo de madera enguirnaldado de frutos y alegorías renacentistas. El interior cuenta con dos artesonados mudéjares recuperados que adornan el Salón de sesiones de la Diputación Provincial (procede de la iglesia parroquial de Villafuerte de Esgueva) y el Salón de Grados (artesonado del Colegio de San Gregorio). Posee patio porticado castellano y zaguán con azulejería talaverana, obra historicista de 1948, que narra acontecimientos ocurridos en la ciudad en el s.XVI.

Justo al lado de este Palacio, se encuentra la iglesia de San Pablo destaca por su espectacular fachada, buena parte de ella en estilo hispano-flamenco, si bien actualmente está en restauración. Puede resultar interesante para muchos, realizar la visita a las obras de restauración de la fachada (en fines de semana, es recomendable realizar reserva previa para visitarla).

Siguiendo por la calle peatonal que hay entre la Iglesia de San Pablo y el Palacio Pimentel, llegamos al palacio de Villena que es otro monumental palacio cortesano que exhibe fondos del Museo Nacional de Escultura, con una gran colección de obras relacionadas con la escultura religiosa de los siglos XIII al XVIII. Enfrente, el colegio de San Gregorio, llama la atención su soberbia fachada hispanoflamenca y renacentista atribuida a Simón de Colonia y Gil de Siloé, y concebida como un gran retablo efímero lleno de motivos y decoración arbórea. Incluso el motivo central con el escudo de los Reyes Católicos refleja el árbol del granado, símbolo de la teología que mana de una fuente humanista. El patio es un bello ejemplo de la arquitectura Reyes Católicos, en la línea de Juan Guas, gótico renacentista. Tradicionalmente ha sido sede del Museo Nacional de Escultura, con obras de calidad mundial de los principales imagineros castellanos: Berruguete, Juni y Gregorio Fernández, así como españoles: Mena, Montañés, Cano, Salvador Carmona, Villabrille, Salzillo... El fondo de pintura expuesto temporalmente es de un gran valor con obras de Rubens, Pedro y Alonso Berruguete, Gregorio Martínez, Gil de Mena, Meléndez... Visitar este Museo, llevará tiempo pero es imprescindible para todo aquel que quiera ver parte de las tallas más impresionantes de la Semana Santa de España (su visita no estaría incluida dentro del itinerario, ya que supondría al menos medio día más).

Desde ahí desandaremos el camino, dirigiéndonos de nuevo hacia la Iglesia de las Angustias con la intención de comer. Para la comida hay varias alternativas, una sería ir de tapas y otra de restaurante


Nosotros lo que proponemos sería ir a disfrutar de la vista y el sabor a un local que para nosotros constituye una visita obligada en la ciudad. Para ello iríamos hacia la Antigua de nuevo y muy cerquita, en la calle Paraíso encontraríamos nuestro objetivo: Taberna el Hidalgo (c/ Paraiso, nº 4). Es un local donde los pinchos son un arte, tanto visual como de sabor, donde además de degustar pinchos elaborados y verdaderas delicatessen, puedes saborear un buen Rivera. Repetimos, imprescindible degustar al menos uno de sus variados pinchos.

Y ya que en Valladolid cada vez es más habitual ir de pinchos, y día a día son mejores, además de ir al Hidalgo, aconsejamos ir de pinchos por otras zonas, ya que ésta es una de las verdaderas experiencias de Pucela. Recomendamos ir de pinchos por :
- zona de San Martín, está muy cerquita de la calle Paraíso. Es un poco más económica. Y es imprescindible si se va allí para nuestro gusto, probar el chorizo a la sidra y los chipis de la Taberna de los Moros y el huevo de fraile y el capricho de monja de la Venta del Fraile.
- zona de Coca, está más cerca de la Plaza Mayor, por detrás y es una zona más "pija" con más estilismo en las tapas. De ahí recomendamos la cecina y el chorizo criollo de Vino Tinto y las diversas tapas y montados de la Tasquita.

En un próximo post, seguiremos con nuestra propuesta de itinerario para la tarde y noche...

Visitando Valladolid I

Desde hace tiempo, y más a raíz de nuestro viaje a Nápoles y conocer el libro de viajes que llevamos (la guía Hertes), pensamos que sería bonito y quizás útil para todo el que venga a visitar Valladolid, idear una pequeña guía sobre la ciudad. Quizás también así, se anime más gente a visitarnos así como a visitar la ciudad!
No pretende ser una guía como tal, sino un posible itinerario que sería el que realizasemos cuando vienen amigos a vernos y conocer la ciudad. Ojala sea útil para alguien y que consiga animar a todo aquel que no conoce esta ciudad tan cercana a Madrid (ahora con el AVE más).
Para empezar, en este post intentaremos plasmar un poco de historia para conocer la ciudad.
Una hipótesis explica el nombre de Valladolid a partir de un topónimo de origen celtorromano: valle tolitum, es decir "valle de aguas", lo cual permite suponer la existencia de una villa durante la romanización que también sobrevivió a la dominación visigoda, si bien con la invasión musulmana quedó casi desierta.
Durante la Reconquista empezó a repoblarse y Alfonso VI (siglo XI) concede en 1072 al Conde D. Pedro Ansúrez el señorío de la villa de Valladolid, que sus herederos, los Condes de Urgel, conservarían hasta el 1208. Este conde fue verdaderamente el impulsor de su desarrollo: su propio palacio, la Colegiata y la iglesia de la Antigua, son muestras, aunque muy transformadas, de su esfuerzo por engrandecerla. De ahí el homenaje permanente que Valladolid dedica a quien considera su fundador.
A partir de esa época, la población continúa creciendo y va siendo escenario de Cortes y Concilios. Los nobles eligen la villa para construir sus palacios y contribuyen así a hacerla más atractiva. Aquí se produjó la coronación de doña Berenguela y lo que sería el germen de la actual universidad empieza a funcionar en el siglo XIII. Más tarde, doña María de Molina, reina regente, fija su residencia en la villa, hecho que supuso ser la Capital del Reino hasta que Felipe II se llevó la capital a Madrid, si bien antes le daría el título de ciudad. Es cuna de reyes y lugar escogido para bodas reales como la de los Reyes Católicos.
Valladolid fue también el centro del movimiento de los Comuneros de Castilla, hasta su derrota en Villalar, en el año 1521 el 23 de Abril, día que pasará a ser el día de la Fiesta de la Comunidad de Castilla y León.
Por primera vez en España se diseña una plaza Mayor de disposición regular que servirá de ejemplo para otras construcciones posteriores. Tras haber sido encumbrada a capital de España de 1601 a 1606, Valladolid irá perdiendo paulatinamente importancia hasta el siglo XIX, en el que nuevas obras dan origen a un hermoso jardín (Campo Grande) y se construyen los ensanches de Recoletos y Miguel Íscar. El siglo XVII está marcado por la decadencia en todos los aspectos.
Los comienzos del s. XIX estarán marcados por la Guerra de la Independencia. Valladolid es una ciudad de gran importancia estratégica, y asimismo conserva un destacado papel administrativo, por lo que se convierte en objetivo para los franceses, quienes tratan de apoderarse de ella, y pasan a controlarla militarmente tras la batalla de Cabezón. A partir de 1813 son expulsados y Valladolid se ve marcada por los sucesivos vaivenes políticos (Trienio Liberal, Restauración...), sucediéndose los cambios de gobierno. A pesar de la fuerte presencia del conservadurismo en la vida local, un grupo social más dinámico, la denominada burguesía harinera, empieza a hacerse notar y se reafirmará con la Restauración. La base del despliegue económico está en la revolución de los transportes, con el Canal de Castilla y la llegada del ferrocarril a la ciudad, que impulsarán fuertemente el comercio y desarrollarán la industria local (harineras).

El s. XX se inicia en Valladolid con una coalición de republicanos, unionistas y liberales, donde las élites políticas controlan sin problemas la gestión ciudadana. Hasta la Dictadura de Primo de Rivera, los alcaldes son designados por el poder central, y reflejan la inestabilidad imperante. Tras el golpe militar de 1923 se disuelve el Ayuntamiento, siendo destituido el alcalde constitucional, y a partir de 1924 entra en vigor el Estatuto Municipal, quedando Ayuntamiento y Diputación en manos de la arbitrariedad del gobierno. Con la 2ª República (1931-1936) se celebran elecciones municipales y se constituye un Ayuntamiento.
Al declararse la Guerra Civil, Valladolid opta por el bando nacionalista. El Ayuntamiento queda convertido en una comisión gestora, y la ciudad estará controlada por el ejército y las fuerzas de orden público, comenzando una persecución de todos aquellos simpatizantes con la izquierda. Posteriormente será sede del gobierno general y alto tribunal de justicia militar. Con el final del conflicto comienzan a manifestarse las dificultades de la postguerra (falta de viviendas, racionamientos...).
Con la apertura del régimen al exterior a finales de los años 50, se produce una mejora en el aspecto económico, finalizando el racionamiento. En la ciudad se produce una profunda transformación socioeconómica, acelerándose el paso de una sociedad rural y agraria a otra urbana e industrial.
Tras la muerte de Franco se inicia un periodo de transición marcado por la convocatoria de elecciones, para lo cual debía producirse la legalización de los partidos políticos. En Valladolid triunfan siempre los socialistas. Tras las primeras elecciones se constituyen dos asambleas regionales en Villalar (socialistas) y Monzón (UCD), y se constituye también la Asamblea del Plenario de Parlamentarios, con la finalidad de obtener el decreto de preautonomía para Castilla y León. Se aprueba el 13 de junio de 1978 con un ámbito territorial que comprendía Cantabria y La Rioja. El 7 de junio de 1981 la Asamblea de parlamentarios y diputados provinciales aprobó en Salamanca el proyecto de Estatuto remitido al Congreso y al Senado, y se le dio luz verde en 1983. Las sedes de la Cortes y de la Junta de Castilla y León se fijan en Valladolid, y el Tribunal de Justicia en Burgos.
En la actualidad, con una población de más de 350.000 habitantes, Valladolid se ha fortalecido como capital regional y se ha convertido en una ciudad moderna y acogedora en continuo desarrollo urbanístico.

16 may. 2008

La conjunción perfecta del hombre y la naturaleza

Cuando pienso en todos los sitios que he visto, en todas las emociones al ver cosas que siempre has soñado ver con tus ojos, en todas esas sensaciones tipo hormigueo en la tripa al ver determinados sitios o cosas... siempre pienso en un lugar. El lugar donde más fuerte sentí la belleza y la magia en su sentido más literal...

En la ciudad oculta en el desierto, en la ciudad que fue escenario de una peli de Indiana Jones, en la ciudad de color rosa... en Petra.

A Jordania fui hace años con motivo de un encuentro juvenil sobre religiones, entre países europeos y árabes. Estuvimos alojados en Amán, ciudad que me sorprendió por sus gentes. Amables, diversas, diferentes del tópico árabe que nos venden... si, había mujeres tapadas y en las mezquitas tuvimos que cubrirnos, pero la mayoría vestía igual que cualquiera de Occidente, incluso más atrevida si cabe...

Impresionante su teatro romano, su diversidad de religiones, sus mezquitas, sus iglesias ortodoxas... toda una ciudad acogedora e interesante que visitar. Quizás lo que más sorprendió de allí, fue cuando fuimos a un café chic, muy occidentalizado pero con vistas a un campo de refugiados palestinos... una imagen de disfrute de los placeres mundanos versus al dolor de abandonar por miedo tu tierra...

Siempre agradeceré infinitamente a la asociación jordana que nos llevó a visitar Petra y el monte Nebó desde donde Moisés divisó la tierra prometida. La sensación de ver esa vasta tierra de tonalidades ocres, donde tantas cosas pasaron siglos atrás.

Entrar a Petra, al menos para mí fue lo más impresionante. Es cierto que el Tesoro, las tumbas reales, el Monasterio y su ascensión son preciosos, pero el Siq que es un desfiladero, es apabullante... te sientes diminuto entre ese pasillo de tonalidades rosáceas tan enorme, insignificante como ser humano ante tanta belleza creada únicamente por la naturaleza, qué... te quedas sin palabras!

Y cuando al final, empiezas a entrever el Tesoro, que aparece y desaparece por ese camino creado como por un duende travieso... das gracias a quien creó esa ciudad, por conjugar de una forma tan perfecta, la belleza natural con la belleza del arte... no sé a quien se podrá dar las gracias por tanta belleza, lo que si espero es que los herederos de ese patrimonio, sepan valorarlo y cuidarlo como la joya de la humanidad que es.

MARÍA

III Diario de nuestro Viaje a México, Jun 07

Ver los post anteriores:


DIA 6:

Nos levantamos a las 5.30h ya que sobre las 6h nos vinieron a buscar para hacer la excursión. A la hora exacta estábamos ya esperando en la entrada del hotel, aún era de noche así que no había nada de movimiento, eso sí, había un montón de ruidos... serían los monos aulladores. No nos extrañó nada que los mayas temiesen tanto a los dioses, porque con esos ruidos... era para tener mucho mucho miedo!

Nuestra furgoneta llegó más o menos a la hora con otros 4 españoles, eran de Barcelona. Del primer tramo del viaje casi ni nos enteramos porque nos quedamos medio dormidos. La primera parada fue para desayunar en un sitio bastante chulo donde por las pintas, debían parar todos los tours ya que al rato se lleno con dos buses de italianos (para nosotros que eran viajes de novios). Era tipo buffet así que cogimos un poco de todo lo que nos apetecía más.

Y seguimos de ruta, el paisaje era un verdadera pasada! Lo peor eran los "vibradores" que hay en los pueblos y que hacen que tengan que frenar mucho, son una especie de bandas en el suelo pero muy muy altas (como el padre de María diría, son guardias tumbados, aunque en este caso muy muy panzudos!).

Llegamos al sitio donde íbamos a comer, el guía nos preguntó que queríamos comer de segundo para así dejarlo todo preparado. Y desde allí mismo, cogimos la lancha que en 45 min nos llevaría por el río Usumacinta hasta las ruinas de Yaxchilán, que están en medio de la selva. Al sentarnos nos dieron un chaleco salvavidas y María al ir a ponérselo noto algo que pinchaba! Vaya susto! Tiró el chaleco corriendoy se cayó el bicho (Alberto no quisó decir que era para no agobiarla más), pero era una especie de alacrán... menos mal que todo se quedo en un susto! El viaje se nos hizó un poco largo porque estábamos deseando poder mirar tranquilamente si había hecho algo el bicho... al final todo bien, sólo escozor.

La lancha nos dejó en unas escaleras, desde ahí no se veía nada de las ruinas, pero normal, había muchísima vegetación! Lo primero que se nota al subir es la biodiversidad que hay, dabas un paso y saltaban mil bichos... así que nos sentimos todo el tiempo con la sensación de que nos picaba todo ;-) Había unas mini ranas muy bonitas, unos ciempiés naranjas fosforito y unas polillas enormes, y por supuesto el ruido de los monos aulladores... aunque nunca conseguimos verlos!

Lo primero que se ve de las ruinas, es un edificio llamado el Laberinto que sirve de casa para murciélagos, y después un edificio que creen era una sauna... no tenían calor? Pues nosotros estábamos medio deshechos!
Desde ahí se llega a la Gran Plaza en la que hay varias estelas, casi todas ellas hablan de la dinastía que gobernó esta ciudad, el rey más importante fue el Pájaro Jaguar IV.

El edificio más importante de este yacimiento es el Edificio 33 que tiene muchísimas escaleras, pero claro nos tocó subirlas ya que lo más importante de Yaxchilán es que la crestería está casi intacta de este edificio así como sus dinteles grabados. Subir es toda una aventura, ya que entre que las escaleras no están muy bien conservadas, y encima había llovido... te resbalabas mucho. Pero merece la pena subir, son preciosos los relieves.










Arriba había un grupo de señoras mayores que vimos que bajaban por otro sitio, así que las seguimos, aunque aún así hay que llevar mucho cuidado con los resbalones allí. Fuimos a dar con el Laberinto, y desde allí hacia la salida. De camino vimos un letrero que señalaba hacia la Pequeña Acrópolis, subimos un poco pero como no estábamos seguros de la distancia al final bajamos hacia la salida, donde nos sentamos hasta la hora pactada con el de la lancha.

El camino de regreso estuvó entretenido con unos niños que se marearon, el de la lancha llevándonos al lado de Guatemala para ver los cocodrilos... nada que ver con el viaje de ida. Nada más llegar, nos estaba esperando ya nuestro chófer que nos llevó al restaurante donde comimos una sopa de verduras (María no comió, es tipo Mafalda con la sopa) y después empanizado de pollo y milanesa de ternera, para beber agua de piña (es como zumo rebajado con agua) y de postre melón y piña. Durante la compi nuestro compis de ruta, nos comentaron que ellos venían de San Cristóbal y que allí hacía fresco, qué alegría!

Y de nuevo en ruta hacia Bonampak. Estas ruinas están dentro de la Selva Lacandona, con lo que nos tocó cambiar de furgoneta para poder entrar. Son unas ruinas más pequeñas y están peor conservadas, pero es que las descubrieron hace nada, en 1946.

Ahí ya no había tanta biodiversidad animal, pero hacía mucho calor al ser una explanada. Hay varias estelas alrededor de la Gran Plaza, pero lo más importante de todo el yacimiento es la pirámide que en su segundo nivel tiene el templo de las Pinturas. Por fuera no dice, pero por dentro es increíble! Ya que en sus tres salas tiene pintura al fresco que son las mejores conservadas el mundo maya, y lo que hace que estas ruinas sólo por eso merezcan más que la pena. Cada sala representa una historia y en sus mejores tiempos, tenía que impactar con la vistosidad de sus colores. Las caras siempre las pintan de perfil, aunque cada figura es diferente. Algunas se automutilan como sacrificio a los dioses tras una victoria guerrera.

Lo peor fue subir y bajar, porque hay tramos en los que apenas están conservadas las escaleras. Y de regreso a Palenque...

De camino, admiramos la belleza del paisaje que era totalmente espectacular! Tras dejar a nuestros compis en Palenque ciudad, nos llevaron hasta el Maya Bell.

Nuestra idea era tomarnos la tarde de relax, leyendo y escribiendo nuestro diario, pero vaya tormetón que se preparó! Se fue hasta la luz. Toda una sensación sentir una tormenta en medio de la selva...

No teníamos claro si nos podrían dar de cenar sin luz, pero al final pudimos cenar allí tranquilamente en un ambiente totalmente romántico, con luz de velas, pero por obligación más que nada! Y tras cenar, a dormir como la gente de antes que se acostaba cuando se iba el sol...


DIA 7:

Nos despertamos pronto y tras recoger nuestras cosas, salimos para ir a la ciudad y coger el bus para San Cristobal de las Casas que salía las 9.30h. Cogimos una combi que tenía un rueda que iba perdiendo aire, pero nos dijó que nos llevaba hacia el centro... y menos mal, llegamos sin problemas, aunque creemos que tendría que cambiar la rueda casi al momento, por su bien.

La estación de Palenque, se notaba que era más de pueblo, era mucho más cutre. Nuestro autobús lo suspendieron... pero menos mal que nos dieron otro, aunque salía un poco más tarde.

El trayecto de Palenque a San Cristobal es toda una aventura, ya que es por carretera de montaña y está llena de curvas. Encima el aire acondicionado iba a tope, así que recomendamos llevar encima algo de abrigo o os pasará como a nosotros que casi nos helamos, la gente llevaba mantas y todo.

Uno de los pueblos por los que pasamos, tenía carteles pro-zapatistas e instaban a la huelga general... si bien esa fue una de las pocas alusiones que vimos a este movimiento durante nuestra estancia en esa zona. El bus hizó una parada de unos 20 min. en Ocosingo, para ir al baño, comer, coger y bajar gente... y de nuevo al bus.

San Cristobal parece que está al lado de las nubes, normal que hiciera allí más fresco. En la periferia tiene un cinturón de pobreza, de indígenas y de gente que ha sido expulsada de San Juan de Chamula por haberse hecho protestantes.

Cuando llegamos, estaba lloviendo a mares! Para coger un taxi al principio, estuvó un poco complicado porque de lo que había llovido en la parada del taxi casi que había un río. Pero al final tuvimos suerte y enseguida llegamos al Backpaper´s Hostel que era donde teníamos la reserva.

Este hostal es una casona con patio interior, y nuestra habitación tenía servicio propio, estaba bien aunque se notaba que allí hacia más frío, pero había bastantes mantas. Dejamos las cosas en la habitación, y tras abrigarnos, listos para descubrir la ciudad!

San Cristobal es una ciudad colonial, de amplias calles (que no aceras) y casas bajas de estilo similar. Subiendo por la calle de nuestro hostal, llegamos a la Iglesia de Santo Domingo en cuyos alrededores está el Mercado de las Artesanías, que son puestecillos donde se vende de todo.

La Iglesia de Santo Domingo tiene una fachada preciosa, desde allí parte el Andador Turístico Eclesiástico. En esta ciudad se nota mucho más la pobreza y las desigualdades, con un montón de niños indígenas que te vendían de todo. De esta zona es muy famoso el ámbar, y a lo largo del Andador hay un montón de tiendas donde lo venden, así como los vendedores ambulantes.

Comimos en un local que se llamaba "Maya café" y que estaba en el Andador, se notaba que estaban un poco desbordados porque tardaron bastante en atendernos. Allí fue donde nos aventuramos a probar los tamales, que iban enrollados en hojas, una de maíz y otra parecía de palmera, aunque la verdad es que no nos gustaron mucho. La verdad es que no recomendamos este local, el servicio no era muy bueno y la comida tampoco.



Seguimos andando por el Andador y llegamos a la Catedral que es de color amarillo y rojo, en la Plaza delante hay una cruz. En esta Plaza había muchos indígenas vendiendo cosas, entre ellas muñecas zapatistas con pasamontañas, que daban un poco de cosa. Esta plaza y la Catedral son preciosas.

Según cruzas la Plaza, está la Plaza del 31 de Marzo que es la principal de San Cristobal y es donde está el Ayuntamiento. Enmedio de la Plaza hay un parquecillo con un templete en el centro. En el Ayuntamiento y en el edifcio de enfrente hay soportales, lo que le da un aire con mucho encanto a la plaza.

Y siguiendo el Andador llegas a la Torre del Carmen con su Convento, la torre es de color rojo y era un campanario que servía para comunicar el Convento de clausura con la Iglesia.

Lo malo es que se nos pusó de nuevo a llover, si bien antes de relajarnos nos tocó buscar agencias para ir al día siguiente al Cañón del Sumidero. Vimos una donde contratamos la excursión para el Cañón y Chiapa de Corzo. Queríamos también ir a Agua Azul pero nos dijeron que sería yendo también a Palenque, así que seguimos buscando...

Al lado del Hotel Santa Clara o Casa de la Sirena, por las figuras que tiene en una ventana esta casona imponente, encontramos otra agencia donde contratamos la visita para San Juan de Chamula y Zinacatán, preguntamos también por Agua Azul pero idem que la anterior.

Preguntamos también en otra agencia que había en los soportales de al lado de la Iglesia de San Nicolás, pero nos comentaron también que lo de Agua Azul sería también con Palenque y Misol - ha... así que decidimos pensarlo. Un consejo para quien quiera verlo!!! Para ir a Agua Azul la visita hacerla desde Palenque, sino es casi imposible! Nosotros de hecho al final nos quedamos con las ganas, pero bueno.

Tras desilusionarnos un poco por lo de Agua Azul, callejeamos y nos metimos en un Centro Cultural que tenía como locales para asociaciones y un bar que se llama "Tierra Adentro" donde nos tomamos unos cafés buenísimos. Nos encantó el ambiente relajado y bohemio del sitio, y tras relajarnos un rato, echamos un vistazo a los locales de artesanía que eran pro-zapatistas.

Paseando por la calle Real de Guadalupe, vimos que allí había muchos locales, restaurantes y tiendas de artesanía muy chulas. Es la calle con más vida de este tipo.

Decidimos volver al hostal un rato a descansar, y más tarde salimos a cenar, pero apenas había gente por las calles. Tras vagar un rato, fuimos a un local muy suyo donde nos pedimos una torta, que estaban buenísimas y eran enormes! Y al hostal. De camino sólo se veían indígenas, se te encogía el corazón viendo a los niños así, vagando sin apenas ropa con el frío que hacía, con sus caritas de sueño y cansancio, intentando vender algo para sacar alguna moneda más...

CONTINUARA....

9 may. 2008

Una ciudad soviética - musulmana

Cuando alguien me pregunta los sitios donde he estado, se extraña sobre todo de dos países. Uno de ellos es Azerbaijan al que fui en 2001 con motivo de mi participación en un encuentro entre jóvenes de diferentes países europeos para colaborar en proyectos del Programa Juventud de la Unión Europea.
Recuerdo que cuando me lo propusieron y me dijeron el lugar, casi ni sabía donde situarlo en el mapa y que cuando lo comenté en mi casa pusieron caras largas porque ese nombre como que sonaba a país peligroso... pero decidida, para allá que fui.
Si bien, el tiempo que pasé allí fue básicamente trabajando y reunida en un hotel a las afueras de Baku, si que me hicé un poco idea de esa ciudad en el tiempo que nos dejaron para visitarla.
Mi primera percepción nada más bajar del hotel, es que todo el tema de aduana era un lío y estaba todo lleno de burocracia. Menos mal que estaban los representantes de la asociación de allí esperándonos y nos ayudaron con los de aduanas, porque todo eran pegas y pegas, pero es que para sacar el visado en España tenías casi que contactar con embajadas en otros países porque aquí no había... así que a hacerlo nada más aterrizar.
El trayecto desde el aeropuerto al hotel siempre se me quedará grabado. Se notaba que era un país donde unos vivían bien y el resto mal, pero sobre todo donde el medio ambiente no era ni siquiera tenido mínimamente en cuenta... al lado de la carretera, sobre la tierra había grandes charcos de petróleo, algo ináudito al menos para mí.
Cuando visitamos Baku, me pareció una ciudad con un casco antiguo muy interesante por su pasado persa, calles de estilo europeo con edificios bastante desmantelados, mezquitas modernas (durante la época soviética estuvieron prohibidas) y edificios de claro estilo soviético, en definitiva, una ciudad llena de mezclas y contrastes.
El centro de Bakú está formado por la "ciudad vieja" fortificada que se inscribió, con la torre de la virgen (Qiz Qalasi), y el palacio de Shirvanshahs en el Patrimonio mundial de la UNESCO en diciembre de 2000, y que se ha convertido de este modo en el primer lugar de Azerbaiyán en inscribirse en el Patrimonio mundial. Las calles son irregulares y estrechas; algunas aún no fueron completamente rehabilitadas y reparadas, las que lo están tienen a veces la impronta de una restauración tan enérgica que se vuelve a veces difícil el encontrar a la "ciudad vieja"...
Algo similar a esta mezcla de estilos, es el carácter de sus gentes, los cuales tienen rasgos marcados musulmanes tanto en facciones como en rasgos de su carácter (bastante machistas), pero también guardan rasgos de su pasado comunista como pueden ser la importancia que dan a la burocracia y a la jerarquía.
Baku, un destino al que seguramente nunca pensé ir, pero que realmente me alegro de conocer porque es una de las ciudades más peculiares que creo que he visitado, sobre todo más que por su pasado o atractivos turísticos, por su gente y por su situación actual. Una ciudad que espero que con el tiempo sepan cuidar y potenciar todo su encanto y magia, empezando por cuidar su medio ambiente y su mar, que más que el Caspio parecía el Negro...
MARIA

3 may. 2008

Recetas de nuestros lugares de origen: Madrid

En este post, tratamos de recoger las recetas más típicas o que más nos gustan de Madrid, la ciudad de María. Esperamos que os gusten. Buen provecho!

BERBERECHOS A LA MADRILEÑA:

INGREDIENTES:
Berberecho 500 gramos
Vinagre 2 cucharadas
Aceite de oliva 1 cucharada
Sal, al gusto

PREPARACIÓN:
Poner los berberechos en un recipiente con agua fría y sal durante unas 2 horas para que suelten la arenilla.
Escurrir y colocar en una cacerola u olla con tapadera. Regar con la cucharada de aceite y tapar. Ponerlos al fuego hasta que se abran. Dejar enfriar ligeramente en su jugo.
Separar de las conchas y colocarlos en un plato o fuentecita. Salar ligeramente, regar con el vinagre y servir.


PATATAS BRAVAS:

INGREDIENTES:
4 ó 5 ud. patata mediana
sal (al gusto)
500 c.c. aceite de oliva.

Para la salsa:
1/2 taza salsa de tomate
1/2 taza mahonesa
2 cuchara sopera mostaza
tabasco.

Pelar las patatas y partirlas en cuadros medianos. Lanzarlas al aceite cuando éste ya esté caliente y freírlas con el aceite templado primero, para terminar haciéndolo con el aceite muy caliente consiguiendo que se doren.

Escurrirlas y espolvorearlas con sal al gusto. Mezclar, a parte, el tomate (preferiblemente caliente) con la mostaza y el tabasco, mezclándolos hasta conseguir una emulsión perfecta.

A parte, mezclar la mayonesa con el resto del Tabasco hasta conseguir, también, una emulsión perfecta. Verter las salsas por encima de las patatas en dos hileras, intentando no mezclar los dos sabores.


CALLOS A LA MADRILEÑA:

INGREDIENTES:
Callos, 1 kilo
Manita de ternera, 1/2 unidad
Jamón serrano, 100 gramos
Chorizo, 1 unidad
Morcilla, 1 unidad
Cebolla grande, 1 unidad
Tomate, 1 unidad
Harina, 1 cucharada
Laurel, 1 hoja
Guindilla, 1 al gusto
Ajo, 2 dientes
Perejil, 3 ramitas
Sal, al gusto
Azafrán, al gusto

PREPARACIÓN:
Lavar bien los callos y la mano de ternera, ponerlos en una olla, cubrir con agua, y cocer a fuego lento hasta que estén tiernos. Aproximadamente unas 2 horas.

A continuación, calentar el aceite en una sartén y dorar la cebolla picadita. Añadir el tomate pelado y picado, dar unas vueltas, agregar la harina, sofreír e incorporar parte del caldo de cocer los callos.

Seguidamente, poner el contenido de la sartén en la olla, junto con el jamón, el chorizo, la morcilla, el laurel y la guindilla (si se utiliza), así como un majado hecho con los ajos, la sal, el perejil y el azafrán. Tapar y cocer durante 1/2 hora más (el caldo debe quedar espesito).


COCIDO MADRILEÑO:

INGREDIENTES:
Garbanzo, 400 gramos
Morcillo, 400 gramos
Pollo, 1/4 unidad
Punta de jamón, 1 unidad
Hueso de jamón, 1 unidad
Hueso de rodilla, 1 unidad
Hueso de caña, 1 unidad
Tocino fresco de cerdo, 150 gramos
Chorizo(de guisar), 100 gramos
Morcilla de cebolla, 1 unidad
Repollo (pequeño), 1 unidad
Diente de ajo, 3 unidades
Zanahoria, 2 unidades
Patata, 2 unidades
Sal, al gusto
Aceite de oliva, 4 cucharadas

PREPARACIÓN:
Poner en remojo los garbanzos, la noche anterior, en agua templada con sal. Poner 2 litros de agua en una olla grande y agregar el morcillo, el tocino, todos los huesos y la punta de jamón, previamente lavados. Acercar al fuego y cuando rompa a hervir, retirar la espuma con una espumadera.Escurrir los garbanzos y meterlos en una red; introducirla en la olla. El tiempo de cocción varía según la calidad de la legumbre, entre 2 y 3 horas. Dejarlos cocer a fuego lento. Mientras, lavar, picar el repollo y cocerlo aparte en un poco del caldo del cocido con la morcilla y el chorizo; reservarlo al calor.A mitad de la cocción (1,30 horas) agregar las zanahorias y las patatas, peladas y lavadas pero enteras y el cuarto de pollo o gallina. Continuar la cocción; si hace falta, añadir agua caliente, para que no se encallen los garbanzos.Una vez tiernos los garbanzos, sacar el caldo y hacer la sopa con fideos, sémola o arroz; servirla de primer plato. Hacer un refrito de ajos y agregarlo al repollo. Servir los garbanzos junto con las carnes troceadas y las verduras, como segundo plato


SOPA DE AJO CON HUEVO:

Ingredientes para 4 personas :
4 dientes de Ajos de Chinchón
1 Cucharada sopera de cebolla picada
100 g de jamón picado
4 rebanadas de pan
1 tacita de aceite de oliva virgen.
1 cucharada de pimentón dulce o picante.
4 huevos.
1 cucharadita de comino.
1 litro de agua.

Preparación
En una sartén con aceite se doran los ajos enteros y pelados junto a la cebolla picada.Se corta en dados el magro de jamón y en trozos no muy grandes el pan, a ser posible de hogaza y del día anterior. Se fríen con los ajos unos 2 minutos removiendo para que se dore todo de forma uniforme. Se añade entonces el pimentón, se remueve, se riega con agua y se reparten los cominos. Se sala y se vierte el contenido de la sartén en cazuelas individuales.Se casca un huevo en cada cazuela individual y se introducen las cazuelas en el horno precalentado a temperatura alta durante 3 minutos. Se sirve caliente.


RABO DE BUEY ESTOFADO:

INGREDIENTES:
Rabo De Buey, 1,1/4 Kilo
Jamón Serrano, 50 Gramos
Hueso De Caña, 4 Unidades
Jerez Oloroso, 1/2 Taza
Vino Tinto, 1/2 Taza
Vino Blanco Seco, 1/2 Taza
Aceite, 8 Cucharadas
Tomillo, 1 Ramillete
Pimienta Negra En Grano, 6 Unidades
Sal, Al Gusto
Harina, 20 Gramos

PREPARACIÓN:
Lavar los trozos de rabo y escurrirlos bien. Enharinar la carne y dorarla en el aceite caliente, en la cazuela o cacerola donde se vayan a guisar. Lavar los huesos de caña y agregarlos a la carne. Regar con el vino tinto y con el vino blanco, agregar el jamón picado, las bolas de pimienta, el tomillo y sal. Cubrir con agua y cocer a fuego muy suave durante 40 minutos. Incorporar el jerez y continuar la cocción hasta que la carne esté muy tierna. Servir con su salsa.


SOLDADITOS MADRILEÑOS:

INGREDIENTES:
Bacalao seco, 400 gramos
Harina, 150 gramos
Limón, zumo, 1/2 unidad
Azafrán, 5 hebras
Levadura en polvo, 1/2 cucharada
Perejil, al gusto
Agua, 3/4 tazas
Sal, al gusto

PREPARACIÓN:
Remojar el bacalao en agua fría durante 48 horas, cambiándola 3 veces. Escurrirlo, quitarle las espinas y secarlo. Colocarlo en un cuenco o plato y regarlo con el zumo de limón.Poner la harina en un cuenco, agregarle la levadura, sal y mezclar. Incorporar el azafrán, perejil picado y el agua, moviendo sin parar para que se integre bien y no le salgan grumos. Calentar abundante aceite y pasar los trozos de pescado por el rebozo, freírlos en el aceite bien caliente hasta que estén dorados por todos lados. Escurrir sobre papel absorbente y servir.


BARTOLILLOS MADRILEÑOS:

Ingredientes para la masa:
1/2 kg de harina
100 gr de azúcar
100 gr de manteca de cerdo
2 huevos
1 dl de leche
1/2l de aceite

Ingredientes para la crema:
75 gr de harina
75 gr de azúcar
25 gr de mantequilla
2 huevos
1/2l de leche
cáscara de limón

Preparación:
Elaboración de la crema : en un bol batimos el huevo y el azúcar hasta que tengamos una mezcla bien hecha. Después se le añade la harina y se va desliando con una pequeña cantidad de leche. El resto de la leche la ponemos a cocer en otro recipiente, incorporándole la cáscara de limón. Cuando la leche comience a hervir le añadimos la mezcla preparada antes y lo dejamos cocer durante unos 6 minutos, removiendo de cuando en cuando. Transcurrido ese tiempo, lo apartamos y le añadimos la mantequilla; seguimos moviendo hasta que todo quede bien mezclado, y después la dejamos en reposo para que se enfríe.

La masa: en un recipiente mezclamos los huevos, la manteca de cerdo y el azúcar, trabajándola bien hasta que nos quede una masa de consistencia regular.

Una vez preparadas la crema y la masa, extendemos esta última con el rodillo, de forma que nos quede una lámina muy fina, pero sin partirse. Una vez extendida la cortamos con algún molde de forma triangular y unimos por las bases los triángulos de dos en dos. Dentro colocamos una cucharada de crema, y tapamos, haciéndo que los bordes queden bien pegados.

En una sartén con aceite bien frito colocamos los bartolillos y los freímos hasta que se doren y se hinchen.

Presentación:
Servir en una fuente plana, espolvoreados con azúcar molida y canela en polvo


CHURROS:

INGREDIENTES:
1 tazón de harina de candeal
1 tazón de agua
1 cucharadita de aceite
1 pellizco de sal
aceite de oliva
azúcar

PREPARACIÓN:
En un cazo al fuego poner el agua, la sal, y una cucharada de aceite. Cuando hierva, añada de golpe la harina y remover rápidamente para que se forme una masa espesa y fina. Esperar a que se enfríe y ponerla en la churrera. Ir formando los churros y freírlos en abundante aceite muy caliente, hasta que estén dorados.

Presentación: Espolvorear con azúcar y servir al momento.


HUESOS DE SANTO:

INGREDIENTES:
Para el mazapán:
200 gr de azúcar
100 agua
150 gr de almendra molida

Para el dulce de yema:
100 gr de azúcar
50 de agua
4 yemas de huevo

PREPARACIÓN:
El mazapán: hacer un almíbar fuerte con el azúcar y el agua. Después añadir la almendra y revolver hasta formar una pasta. Dejar enfriar. El dulce de yema: hacer más almíbar con el azúcar y el agua. Batir las yemas solas, y añadir un chorrito de almíbar mientras se revuelve. Echarlo en la cazuela donde se ha hecho el almíbar y ponerlo al baño maría, revolviendo hasta que se espese mucho. No dejar hervir, porque se podría cortar la crema. Dejar enfriar. Una vez hechos el mazapán y el dulce de yema, amasar el primero y estirarlo en una superficie espolvoreada con azúcar glas. Cortar en tiras de unos 4 centímetros, y luego éstas en cuadrados. Enrollar cada cuadrado, en un tubito de un centímetro de diámetro y pegar la masa formando unos pequeños cilindros. Sacar del tubo, dejar secar y rellenar con el dulce de yema.


ROSQUILLAS DE SAN ISIDRO:

INGREDIENTES:
Harina, 250 gramosAzúcar, 100 gramosHuevo, 4 unidadesLevadura en polvo, 1/2 cucharaditaAnís, 1/2 tazaAnises, 1 cucharaditaPiel de limón, 1 unidadAceite de oliva, 6 cucharadas

PREPARACIÓN:
Poner seis cucharadas de aceite en un sartén, acercar al fuego y cuando comience a estar caliente, incorporar la cáscara de limón y dejarla a fuego suave durante diez minutos. Retirar la cáscara de limón y desecharla. Apartar la sartén del fuego y dejar enfriar el aceite.

A continuación, poner la cucharadita de anises en otra sartén y tostarlos al fuego moviéndolos en el mortero y machacarlos hasta hacerlos polvo. Batir tres huevos con el azúcar hasta que estén espumosos, agregar el aceite frito, los anises, la copa de anís y la harina. Mezclar todo bien hasta obtener una masa homogénea.

Aumentar un poco la cantidad de harina, si fuese necesario. Tapar el cuenco con un paño y dejar reposar la masa una hora en el frigorífico o en un lugar fresco. Engrasar las manos con aceite y dividir la masa en doce partes. Formar bolas con ellas, aplastarlas un poco y hacer un agujero en el centro para darles la forma de rosquillas.

Seguidamente, engrasar la bandeja de horno y colocar las rosquillas de horno de forma que queden separadas unas de otras. Batir el huevo restante como para tortilla y pincelar las rosquillas con él. Calentar el horno y cocer las rosquillas a media potencia hasta que estén cocidas y doradas por la parte superior. (Se pueden pincelar más de una vez).