17 jul. 2008

Bebidas típicas y licores

Con este post, queremos agrupar todas aquellas bebidas, licores, infusiones... que más nos han gustado y que por tanto, nos gustaría compartir con todos vosotros.
Mate, tan típico de Argentina y toda esa zona.
Aunque cueste creerlo el mate puede variar su gusto dependiendo de la forma en que se lo cebe, y en consecuencia será diferente si cambiamos de cebador, de allí su vital importancia y además, es obvio que el mate solo no se va a cebar...
Primero debemos colocar yerba, supongamos que tenemos un mate clásico del tipo "poro" y lo llenamos hasta la mitad, inclinamos el mate un poco, y del lado que quedo más profundo, humedecemos con el agua caliente, hasta que se hinche un poco la yerba de abajo, cuidando de que no se moje la superficie clavamos la bombilla hasta el fondo, acto denominado "ensillar"; debemos tener en cuenta de no mover la bombilla demasiado, porque lograríamos taparla, a lo sumo la inclinamos en sentido contrario de donde quedó la yerba seca, es decir para el lado del que va a tomar el mate.
Si enderezamos el mate vemos que quedó toda la yerba seca aún en la parte superior, entonces podemos comenzar a mojar justo en el pozo que forma la bombilla, intentando que la yerba se humedezca desde el fondo hacia arriba... y listo !!! ahora si debemos meditar que hacemos: tomamos el primer mate o lo pasamos como acto de gratitud a algún compañero, aquí debemos tener en cuenta que puede estar muy caliente y como es el primero, la yerba está fuerte, amarga y puede tener algún gustito a tierra que el segundo mate seguro no lo va a tener, dependerá de quien tengamos al lado y del afecto que sienta el cebador por esa persona.
Para tener en cuenta también es muy importante que no se moje la totalidad de la yerba desde el arranque, ya que si siempre dejo algo de yerba seca en la superficie opuesta a la bombilla, y cada tanto mojo un poquito más, voy a contribuir a mantener rico y sabroso todo, como el primer mate, además podemos quedarnos tranquilos que va a estar rico siempre que al cebarlo, el agua continue haciendo algo de espuma en el centro.Otro consejo útil puede ser que antes de mojar la yerba por primera vez, tapemos la boca del mate, lo demos vuelta y lo sacudimos un poco, de esta forma logramos que se tamice sola la yerba y lo más fino quede en la superficie, la tierra de la yerba quedará en nuestra mano y los palos con todo el resto de la yerba se acomodará en el fondo del mate, obteniendo el máximo sabor y disminuyendo así las probabilidades que la bombilla se tape.

PISCO SOUR, típico de Perú
Ingredientes para 3 copas:
2 copas de pisco.
1/2 copa de jugo de limón.
1/2 copa de jarabe de goma.
4 cubitos de hielo.
1 clara de huevo.
1 ó 2 gotas amargo de angostura.
Todos estos ingredientes se unen en una licuadora aproximadamente 2 minutos. Recordar que la clara de huevo es al final y luego se le da un golpe mas de licuadora que puede llegar a ser 1 minuto. Si es en coctelera se batir hasta que no se sienta el hielo.
Notas:
Estas medidas son para uno o dos vasos que deberán ser tamaño cóctel.
Si no se tiene jarabe de goma se puede usar azúcar y soda licuado. y si se va a tener que preparar muchos, el día anterior se puede hacer su propio jarabe de goma que consiste en hervir azúcar con agua hasta que se sienta meloso.
Con esta misma receta se puede hacer solamente cambiando el licor; Vodka Sour, Whisky Sour o Gin Sour.
Se licúan o se batir en coctelera todos los ingredientes , se sirve en vasos de 4 onzas y se pulveriza con la canela molida, se toma directo.
Nota importante: Se puede guardar en la refrigeradora hasta una semana siempre y cuando no se le haya echado la yema. El batido o el licuado es hasta que el hielo no se sienta.
IRISH COFEE, como su nombre indica, típico de Irlanda
Ingredientes:
1/2 litro de café negro fuerte
8 c. de azúcar
8 c. de whisky irlandés
1 vasito de nata líquida
canela en polvo
Preparación:
Calentar las copas, llenándolas da agua caliente» Dejarlas así un momento y tirar el agua. Repartir en ellas el café bien caliente y el azúcar, removiendo hasta que se disuelva. Seguidamente verter 2 cucharadas de whisky en cada copa y batir un poco fa nata hasta que se ponga ligeramente espumosa, sin montada. Verterla en las copas, sobre el café, dejándola resbalar por e! dorso de una cuchara para que quede flotando en la superficie. Servirlo enseguida espolvoreando la superficie con canela en polvo.
CAFE FRAPPE, dicen que nació en Grecia, realmente nosotros lo conocimos allí
Para preparar un frappé necesitamos una batidora de vaso. Metemos en el mismo un par de cubitos de hielo, dos cucharaditas de café soluble en polvo, leche, azúcar al gusto y agua muy fría. Batimos hasta que se forma una capa de uno o dos dedos de espuma y servimos en un vaso largo, preferentemente ensanchado por arriba, y siempre con una caña para poder beber sin destruir dicha espuma.
MAI THAI:
Ingredientes:
2 onzas de ron dorado.
1/4 de onza de amaretto.
1/4 de onza de jugo de limón.
4 onzas de jugo de piña.
1 dash de jarabe de granadina.
4 cubos de hielo.

Tomamos y colocamos todos los ingredientes en la coctelera. Batimos muy enérgicamente por unos 20 segundos para mezclar todos los ingredientes. Para servir, decoramos con un triángulo de piña junto con una cereza roja. También podemos colocarle una sombrillita si contamos con ella.
DAIKIRI:
Ron claro 7/10
Zumo de limón 3/10
Azúcar

Agitar los ingredientes en una coctelera con hielo y filtrar sobre una copa martini o similar. Añadir hielo picado a la mezcla si lo queremos más refrescante. Adornar con una rodaja de limón.

MOJITO:

Ingredientes:
½ taza de ron
½ taza de club soda o agua mineral
2 cucharadas de azúcar
1 taza de hielo picado
1 ramita de hierba buena
1 cucharada de jugo de limón

Instrucciones:
Mezcle el jugo del limón, el ron, el azúcar, el hielo picado y la hierbabuena. Usando una cuchara mézclelo bien hasta que el azúcar se disuelva. Añada el club soda o agua mineral. Sírvalo en vasos pequeños y adórnelo con hierva buena.

Este fue el trago preferido de Ernesto Hemingway, famoso escritor americano que tenia su casa en la Isla de Pinos; en La Habana, le servían este trago en la bodeguita del medio su lugar preferido.

CAIPIRINHA:
2 cucharadas de azúcar blanca
2 limas frescas
1 taza
cachaça
( o Ron blanco)
1 taza de hielo picado

ELABORACIÓN
Para la preparación de un vaso de la bebida se corta la lima en taquitos. Después se le añaden una o dos cucharadas de azúcar blanca o refinada, los trozos de la lima son livianamente machacado y exprimido, generalmente con un mortero de madera diseñado para tal función.Después se le vierte a la mezcla el hielo picado, entre 20-50 ml. de cachaça (ron blanco si no se dispone de cachaça) y se agita. La bebida se sirve en vasos y, si se desea, con una o dos pajillas.
En ocasiones se utiliza el azúcar moreno, como ya se comentó también se suele utilizar Ron blanco en vez de cachaça. En otras en vez de lima se utiliza limones (normalmente variedad Tahiti).
LIMONCELLO:
Las variantes de este licor pueden ser infinitas o casi, pero esta es la mas conocida y natural que hay, simplemnte buscando limones no tratados, o sea limones naturales, cultivados de manera natural sin agentes quimicos, fertilizantes etc, etc, etc....
Ingredientes
-1 litro de alcohol al 95%
-1 litro de agua mineral sin gas
-10 limones de tamaño medio (mejor si de entre todos ellos metemos tambien 2 que esten aun verdecillos)
-400 gramos de azucar.
Procedimiento:
Limpiamos y pelamos bien los limones con agua quitando la menor cantidad posible de la parte blanca, cuanto mayor sea la cantidad blanca comprendida, más amargo será el gusto final.
Ahora, en un buena garrafa de vidrio metemos en infusión todas las cáscaras de los limones en todo el alcohol disponible. Cerramos la garrafa y la dejamos a la luz ambiente por 3 semanas, acordandonos cada 2 o 3 dias de agitar la garrafa sin abrirla!!! Eso le hara muuuuy bien a nuestro licor!!!
Una vez que han pasado las 3 semanas tenemos que filtrar el producto y transferirlo en otro garrafon limpio y seco, que pueda contener por lo menos 3 litros de producto. Despues preparar a parte un jarabe con el agua y el azucar, teniendo cuidado que el azucar se derrite completamente y dejarlo hervir por unos 3 o 4 minutos a fuego minimo. Esperar que se enfrie el todo. A jarabe frio o a temperatura ambiente, verter el jarabe en la infusion de alcohol y mezclar ligeramente. Dejarlo "reposar" por unos 10 dias mas o menos, conservando siempre la garrafa cerrada y a la luz , hacer otro filtraje del todo mientre se embotella.

16 jul. 2008

II Diario de nuestro Viaje a Nápoles y Costa Amalfitana, Abril 08

Ver la 1º Parte

DIA 3:

Para hoy teníamos pensado visitar Pompeya y Herculano, así que tras desayunar, paramos en un supermercado para comprar algo con lo que hacernos allí un bocata y agua.

Para llegar a Pompeya, tomamos la "autostrada" A3, y en una media hora, llegamos a la salida que marcaba Pompeya. Cuando llegamos, dejamos el coche en un parking cercano (2,50€/h) y listos para comprar los tickets. Visitar sólo Pompeya costaba 11€ y 20€ para ver Pompeya, Herculano y tres ruinas más, así que compramos éste que nos salía mejor simplemente viendo Herculano.

Nada más entrar, ya se ven restos de edificios impresionantes. Nosotros accedimos or la Puerta Marina que era por donde se salía al mar. Lo primero que se ve, es el Templo de Apolo y el de Venus. El siguiente edificio es la Basílica que es un edificio enorme pegado al costado del Foro y su utilidad estaba vinculada a éste, ya que ahí se impartía justicia en los pleitos de carácter civil y comercial.

Así, llegamos al Foro, el verdadero centro de la vida social, económica y política de Pompeya. Está rodeado por importantes edificios administrativos, y al fondo están los edificios de la administración pública, compuestos de tres amplias salas, las salas laterales para las votaciones de los magistrados y la central donde se guardaba el tabularium o archivo de leyes.

En un lateral, que debió ser el granero, es donde tienen acumulados restos de anforas, vasijas y moldes de gente carbonizada por la erupción del Vesubio. Otro gran edificio es el Macellum, o mercado cubierto de la ciudad que se abría también al Foro. También nos llamó mucho la atención, la mesa de medición. Otra construcción muy interesante, son las Termas del foro que estaban divididas entre las masculinas y las femeninas.


Visitamos las ruinas, subiendo y bajando por distintas calles (algunas cortadas por las obras de restauración), todas bien trazadas, con grandes piedras redondeadas, con sus pasos de cebra característicos y con el ancho para que pudiesen pasar los carros. Quizás las calles no sean lo más espectacular del yacimiento, pero realmente son muy curiosas y muy bien hechas para la época.

Entre las casas más destacadas, se encuentra la "Casa del Fauno", cuyo nombre se debe a la estatua que hay en la entrada y era la casa de mayor tamaño de Pompeya. La "Casa del Poeta Trágico" es famosa por su mosaico de la entrada, que representa a un perro guardián con la inscripción "cave canem" (=cuidado con el perro). La "Casa de Pansa" que era un poderoso comerciante, ocupa toda una ínsula. También destacan, la "Casa del Horno" donde se conservan cuatro muelas de lava y algunos conductos de agua utilizados para la preparación del pan.

También pasamos cerca de la Puerta de Herculano, que era la que pasaba por la carretera que unía Pompeya con Herculano, y desde allí, visitamos la "Villa de los Misterios". Está fuera del recinto y es que era una villa en el campo, alejada del centro de la ciudad. Es muy famosa por sus frescos, gracias a los cuales se ha descubierto cómo pintaban en la época romana.

De camino hacia el centro del yacimiento, en una zona abierta al lateral de la calzada, decidimos parar a comer y descansar un rato, que visitar estas ruinas la verdad es que agota un poco, ya que son muy grandes, hacía mucho calor y en las cosas más importantes estaba hasta arriba de turistas (no nos imaginamos cómo estará esto en verano!). Y tan contentos de disfrutar de una comida tan bucólica viendo estas impresionantes ruinas, proseguimos con la visita.


Volviendo sobre nuestros pasos, pasamos de nuevo por la Puerta de Herculano para visitar algunas casas importantes que nos quedaban, como "la casa del cirujano" porque allí encontraron instrumentos quirúrgicos. La "Casa de los Vettii" que es una de las mejor decoradas, si bien estaba cerrada por restauración, aunque si que pudimos ver uno de los frescos más famosos de Pompeya, "Príapo" el dios de la fertilidad, que está justo en el lateral de la entrada y que muestra al dios, pesando en una balanza sus atributos.

Bajando hacia el Anfiteatro, visitamos el "Lupanar" que era un prostíbulo. En Pompeya se han catalogado más de 25 establecimientos de este tipo, aunque éste fue el único construido para tal fin. En la entrada de cada habitación, hay frescos con distintas posturas que eran las que se practicaban en él. El precio era de entre 2 y 8 ases (un vaso de vino en aquella época costaba 1 as).

Desde allí pasamos por el Teatro Grande, a sus espaldas está el Templo de Isis, que es un edificio de elegantes proporciones, y en el patio hay una escalinata que lleva al altar columnado en forma de templete donde había nichos para las figuras de Anubis y Harpokrotes.

De camino al Anfiteatro, pasamos por la Palestra que era un gimnasio. El Anfiteatro, está ubicado cerca de la muralla sureste y en una posición no muy céntrica para poder regular mejor la afluencia de espectadores. Tenía capacidad para unos 20.000 espectadores y su graderío estaba dividido en tres sectores: "ima cavea" para la gente importante y con gradas de mármol, y la media y summa que estaban invadidas por la vegetación. Allí se celebraban sobre todo, combates de gladiadores.

Subiendo otra vez hacia la Puerta Marina, pasamos por otra Palestra, la más grande, con forma cuadrangular y piscina en el centro. Desde allí y sorteando los numerosos grupos de turistas y escolares, llegamos hasta la salida.

Nos ha dejado alucinados! Ahí si que aprecias cómo debía ser la vida en una ciudad romana y cómo eran por dentro sus calles, casas...

Y tras sacar el coche del parking, por la autostrada en dirección a Herculano. Llegamos en 30 minutos. La zona arqueológica, está frente al mar y hay que atravesar el pueblo. Así que aparcamos el coche en un calle cercana y a visitarlo.

Herculano es un yacimiento más pequeño y menos turístico. Para llegar a las ruinas, atravesamos una pasarela y desde arriba, se pueden ver las casas enteras con dos pisos, balcones, el trazado de las calles... impresionante!

La visita es más breve ya que es más pequeño, pero cuenta con unas Termas decoradas con bonitos dibujos y divididas como siempre en masculinas y femeninas, éstas últimas más pequeñas. Un edificio destacable es el "Colegio de los Augustales" que eran unos exclavos liberados que rendían culto al emperador Augusto. También hay un gran número de casas, todas ellas conservadas de forma increíble.


No es tan turístico ni popular como Pompeya, pero es muy bonito y está menos masificado por lo que la visita es mucho más agradable.

Y cansados ya, decidimos camino de Nápoles, que al ser nuestro último allí, haríamos el esfuerzo de ir a comer una pizza en Di Matteo y una sfogliatella. Así que dejamos el coche cerca del Castillo del Ovo, y caminando por la Plaza del Plebiscito hasta la Via Toledo, donde paramos en Pintauro a comernos unas deliciosas sfogliatella. Las calles estaban muy animadas y eso que era lunes.

Qué de pizzas, casi no sabes cual elegir, pero al final nos decidimos por una Margarita de bufala DOC y por una ripiena (rellena de jamón york y champiñones), qué buenas!!!

De vuelta al coche, las calles ya estaban medio vacías, pero es que aunque parezca increíble, Nápoles también descansa. Cansados pero satisfechos, nos llevamos el mejor de los recuerdos de Nápoles, su vida alocada, su decadencia encantadora y un carácter propio díficil de definir, nosotros diríamos que toda una forma de via especial como es la napolitana...


DIA 4:

Tras levantarnos y desayunar, dijimos adiós al hotel y empezó ya nuestra andadura de nuevo. Dejamos atrás Nápoles y su caótico tráfico, y tomamos dirección ya a la Costa Amalfitana, si bien antes haríamos una parada en el Vesubio.

Para llegar al Vesubio, cogimos la subida que sale de Herculano. La carretera es un poco cutre, pero según íbamos ascendiendo y llegando al Parque Nacional del Vesubio, la carretera iba mejorando y estaba ya como más cuidada. Eso sí, no parábamos de subir y subir!

Antes de llegar al parking, había un atasco de narices, todo porque los autobuses aparcan en la carretera que no es demasiado amplia que digamos... pero bueno, al final llegamos. Por dejar el coche en el parking nos cobraron, pero vamos, muchísimo más barato que en Pompeya.

Y ya con las entradas en la mano, para arriba! Vaya frío y que aire hacía, encima al principio llovió un poco. Si bien lo peor, la cuestecita... para darnos algo! Parecía que nunca llegásemos, pero lo conseguimos.

Desde el primer sitio donde se llega, se ve el cráter más o menos y una pequeña fumarola, pero para verlo mejor decidimos rodear más el cráter. Además el camino parece mucho más tendido, la verdad es que una vez arriba, nuestro consejo es rodearlo todo porque el gran esfuerzo es subir, arriba todo es mucho más tendido, y merece la pena, al fondo hay muchas más fumarolas y las vistas son mejores. Si bien reconocemos que pensábamos que se vería algo más, pe
ro eso es sólo en las películas!

La bajada es mucho más llevadera, de hecho tenemos que ir medio frenándonos. En uno de los puestos que hay al lado del cráter, compramos una botella de vino "Las lágrimas del Vesubio", según cuenta la leyenda, el Diablo cuando se cayó del cielo, cayó en el Vesubio por eso se creo el volcán que es la entrada al infierno. Los ángeles lloraron al ver lo que pasaba, por eso el cráter se apagó y sus lágrimas son las que dieron lugar a las viñas de las que sale dicho vino... muy bonita historia.

Y tras un tentempié, de nuevo al coche con rumbo a la Costa, nuestra primera parada sería Sorrento. Vaya paisajes y vaya color tan bonito que tiene el agua!


En Sorrento aparcamos el coche al lado más o menos del centro, y a visitar la ciudad! Camino del centro ya notamos que había muchísimos turistas, debían estar todos los que echamos en falta en Nápoles.

Lo primero que hicimos por la hora fue comer, lo hicimos en un restaurante que había en la plaza principal, en la terraza. Un sitio correcto, pero más caro que Nápoles y que otros sitios.

Menuda mala suerte que tuvimos, se pusó a llover! Pero aún así visitamos las callejuelas de Sorrento, llenas de souvenirs para los turistas. Se nota que es una ciudad turística, si bien de un turismo más de lujo, vaya hoteles!

Antes de marcharnos de Sorrento, justo enfrente del coche, compramos una cafetera napolitana, toda una manera diversa de tomar el café! Y ya rumbo a la Costa Amalfitana!

Vaya carretera, si bien al principio fuimos entre prados y arbolitos, todos ellos limoneros, normal que hagan tanto limoncello. Cuando llegamos a la costa costa, nos quedamos gratamente sorprendidos, vaya montañas y todo súper verde! Eso sí, vaya curvitas y con el mar justo debajo, quien se maree... mejor con biodramina!

Camino de Praiano que era donde teníamos el hotel, pasamos al lado de Positano que está lleno de coches en la carretera, normal, tiene todas las casas colgando de la montaña! Praiano también tiene las casas medio colgando, para nuestra fortuna, el hotel estaba en llano.

Tras registranos en el Open Gate, dejamos nuestras cosas en la habitación que tenía vistas al mar y decidimos ir a Amalfi para comprarnos algo de cena. Amalfi está un poco más en llano, pero sus casas están también apretujadas. Dejamos el coche en el parking que hay en el puerto, y fuimos a buscar algo que comprarnos de cena.

Pasamos al lado de la Duomo que es impresionante. La primera impresión que tuvimos de Amalfi es que era muy acogedora y con mucho encanto...

Encontramos un súper donde compramos un par de cosillas para cenar, y para el hotel a descansar y coger fuerzas para seguir disfrutando del viaje...

13 jul. 2008

Leyendas de los países visitados: Vlad Tepes - Rumania

En este post, queremos empezar a plasmar nuestro viaje a la bella Rumania. Para ello que mejor que hablar un poco de uno de sus mayores atractivos turísticos: Conde Drácula... Lo que ocurre que éste nunca existió, sino que fue toda una invención de Bram Stoker basándose en la figura del voivoda Vlad Tepes. Vaya ahí una visión de este personaje...




BIOGRAFIA:
Su traumática infancia, fue muy determinante a la hora de formar su futuro como príncipe. A los 13 años, en 1444, fue entregado a los turcos como rehén junto con su hermano Radu, por su padre como muestra de sumisión al Sultán y como garantía. Fue criado por el mismo Murat II padre de Mehmet II, el cual lo tuvo como a un hermano) en ciudades como Adrianópolis, Egniojsor, Ened y Ninfamén, siendo el propósito evitar una nueva traición por parte del padre de Vlad. Lo más seguro es que allí aprendiera de los turcos las torturas y la forma humillante de ejecución del empalamiento, que quedaría grabado en su mente para siempre.
Cuando volvió del exilio habían muerto su padre Vlad Dracul, que fue apaleado, y su hermano Mircea, que fue enterrado vivo, los dos por orden de los boyardos, a los cuales Vlad tuvo desde entonces odio eterno. Los turcos lo apoyaron hasta convertirlo en rey de Valaquia (antes incluso llegó a ser príncipe de Transilvania, pero solo durante unos meses). Esto ocurrió en 1448, pero los húngaros lo expulsaron por culpa de Juan Hunyadi, comandante en jefe de los nobles de Hungría, antiguo aliado de su padre.
Durante ocho años Vlad estuvo viajando por los lugares limítrofes de Valaquia buscando apoyo. Se sabe que en este tiempo contactó y trabó amistad con Esteban de
Moldavia
, quien le ayudaría en el futuro contra los turcos cuando éste se convirtió en voivoda de su país. Además aprendió varias tácticas político-militares.
Principado (1456-1462)
Cuando conoció que los turcos habían sido rechazados por los húngaros se lanzó al ataque del poder que ostentaba Vladislav II, protegido de los turcos. Junto con un contingente de
Transilvania derrotó al voivoda e hizo que lo ejecutaran en la plaza pública de Tirgoviste, justo donde había muerto su hermano. Una vez convertido en príncipe, en 1456
, los reinos cristianos lo reconocieron como tal.
Él fue despiadado y en las ciudades donde no lo aceptaban se realizaban ejecuciones por empalamiento de hombres, mujeres y niños, como en los casos de Kronstadt (
Brasov) y Hermannstadt (Sibiu
), ambas ciudades habitadas por colonos alemanes que no querían comerciar con él o que no querían pagarle tributo.
Con ello iniciaría su carrera de brutales masacres, entre las que se le atribuyen el exterminio de cien mil personas entre 1456 y
1462, hechos detallados en documentos y grabados de la época, que pusieron de manifiesto su gusto por la sangre y empalamiento, por lo que se le comenzó a llamar Ţepeş que significa en rumano: empalador.

Venganza contra los nobles boyardos
Una de sus acciones de empalamiento masivo fue en su venganza contra los
boyardos, asesinos de su padre y de su hermano mayor. Vlad llevó a cabo esta venganza en Pascua de 1459, invitando a los boyardos a una gran cena de Pascua pidiéndoles a estos que se pusieran sus mejores galas. Cuando terminaron de cenar, Vlad mandó empalar a los más viejos, mientras que a los jóvenes les obligó a ir hasta Târgoviste, hasta un castillo en ruinas que había en un monte cercano al río Arges. Los boyardos fueron a pie, y muchos perecieron en el camino, pero los que llegaron aún con vida, fueron obligados a construir el castillo de Dracula, y así, sus preciosas ropas de gala, quedaron convertidas en harapos, mientras, obligados a construir el castillo, iban muriendo de cansancio y agotamiento ante el deleite del Empalador, que pudo realizar su venganza y al mismo tiempo construir su castillo. Otra prueba de la gran astucia de Vlad.
A Vlad le gustaba organizar empalamientos multitudinarios con divertidas formas geométricas. La más común era una serie de anillos concéntricos de empalados alrededor de las ciudades a las que iba a atacar, pour encourager l'esprit. La altitud de la estaca indicaba el rango que la víctima había tenido en vida. Con frecuencia, Vlad los dejaba pudriéndose durante meses. Un ejército turco que pretendía invadir Rumania se volvió atrás, aterrado, cuando encontró a varios miles de empalados descomponiéndose en lo alto de sus estacas, a ambas orillas del Danubio.

Eliminación de pobres y gitanos
Otra de sus actuaciones en su reinado fue cuando la población se quejaba de los continuos robos que sufrían por parte de ladrones y asaltadores en sus territorios, además de los pobres, que según Vlad no aportaban nada al país. Para erradicar esto propuso un gran festín en una gran casa de las afueras de las ciudades para pobres, ladrones, tullidos, leprosos, enfermos, pordioseros, en donde las grandes viandas y el vino estaban por doquier. Cuando ya todos estaban bien servidos de comida y borrachos de vino, Vlad y su guardia se plantaron en la casa y preguntó a todos los allí reunidos si querían una vida sin privaciones ni preocupaciones y que todos los días se dieran festines como aquel, a lo que los mendigos y demás personas respondieron que sí y que había sido el mejor día de sus vidas. Vlad les sonrió y mandó a sus soldados que cerraran todas las puertas de la casa y prendieran fuego sobre ella. Nadie quedó con vida. Eliminó la pobreza acabando con los pobres. Estas atrocidades se fueron repitiendo con todos los mendigos en cada comarca de su principado. Llegaron a morir 3.600.
El siguiente grupo para él improductivo con el que quiso acabar, fue el de los
gitanos. Vlad reunió a los trescientos de una comarca, mandó que asaran a los tres líderes para que los demás los comieran o a cambio se alistaran al frente turco, sino todos serían asados. Los gitanos optaron por lo segundo.

Los bosques de empalados contra sus enemigos
Luchó y descargó toda su brutalidad tanto contra cristianos como contra musulmanes. Dependiendo lo que le convenía en cada momento, luchaba contra aquel que le hiciera pagar tributos. Fue traidor sádico de ambos bandos, inspiración de muchas leyendas.
Tanto musulmanes como cristianos lo tenían por maldito, quedándose él en una posición media, obligando a musulmanes de su país a luchar contra los musulmanes turcos, y a los católicos a matar ortodoxos.
El Día de San Bartolomé de
1459, Vlad hizo empalar a la mayoría de los habitantes sajones de Brasov
, una ciudad transilvana que se había rebelado contra él ya que habían apoyado al pretendiente Dan II, junto con desleales húngaros y rumanos, y a continuación organizó un festín en el centro de este nuevo Bosque de Empalados aún aullantes, frente a la tarima donde un verdugo descuartizaba lentamente a los cabecillas de la sublevación y sus familias. La peculiar celebración duró hasta muy entrada la noche, cuando, para iluminarse, Vlad y su ejército prendieron fuego a la ciudad ante los ojos de sus 30.000 agonizantes ciudadanos. Incluso a los que no mandó empalar los amontonó e hizo que sus soldados los mataran a sangre fría con espadas, picas y cuchillos. Poco después atacó a la ciudad de Tara Birsei, en donde también hubo empalamientos varios.
Al año siguiente arrasó las ciudades de Amlas y Fagaras por rebelión resultando la gran mayoría de sus habitantes empalados, quemados o muertos en combate. Estas ciudades tardaron varias generaciones en recuperar su población, quedando desiertas algunas poblaciones durante un siglo. Vlad al firmar la paz con Transilvania pidió que este principado no debería acoger a ningún enemigo y tenía que pagarle 15.000 florines.
Vlad se vio atacado en
1460
por el anterior voivoda Dan II que quería expulsarlo y recuperar el poder. Para ello se sirvió de un ejército transilvano de poco más de un millar, pero fue derrotado y capturado (sobre su muerte ver el apartado "atrocidades alegadas"). A la muerte de Dan hubo un nuevo pretendiente al principado que fue Vlad Caragarul, hermanastro de Vlad Tepes.
En 1461 derrotó al comandante turco Hanza en una emboscada en la frontera con los turcos (en las orillas del
Danubio
). Al capturar al turco le cortó los pies y las manos y lo dejó en la frontera para que sus compatriotas lo recogieran.
En 1460, 10.000 hombres fueron empalados en Sibiu. En
1461 Mehmed II, el conquistador de Constantinopla, un hombre al que no se le conocía precisamente por su repugnancia ante la efusión de sangre, se volvió a la susodicha ciudad enfermo de violentos vómitos ante la visión del Bosque de los Empalados. Este peculiar "Bosque" era un valle donde se habían talado todos los árboles para obtener estacas. Estacas suficientes para empalar a más de 23.000 prisioneros turcos, húngaros, rumanos, búlgaros y colonos alemanes y sus familias empalados allí mismo, repartidos por todo el valle, en lo alto de los palos. Éste hecho lo dejó escrito el propio Vlad ya que mandó una carta el día 11 de enero de 1462 al rey de Hungría, Matías I Corvinus, en la que escribió que había empalado a más de 20.000 personas y lo sabía bien ya que fueron cortando la cabeza a cada uno para facilitar el recuento. Además de la carta también envió al rey húngaro dos grandes sacos con orejas, narices y cabezas de sus víctimas.

Caída del poder y prisión
Pero después de 1462 los turcos se desquitaron, pues ocuparon Valaquia conquistando su capital Tirgoviste, y Vlad huyó a
Hungría para pedir protección (antes de su huida su mujer se había suicidado tirándose al río, ahora río de la Princesa, por la torre del castillo de la capital y su hijo murió durante la escapada), pero el rey de ese país lo mandó encarcelar durante doce años en el castillo de Visegrád, en la torre de Salomón. Esto ocurre tras una serie de intrigas (falsificación de documentos incluida) muy de la época y del lugar, con lo que Mehmet logra que el Rey ordenara el arresto de Vlad que fue encerrado durante doce años, primero en Visegrado (cerca de Sarajevo, a orillas del Drina) y posteriormente en las inmediaciones de Budapest, donde recibía un trato especial, es decir, era tratado con mayores consideraciones. El rey de Hungría le tenía como si fuera un visitante del castillo y ni siquiera llegó a estar entre rejas. Incluso Matías le ofreció una dama magyar, llamada Ilona Hunyadi, con la que Vlad se casó en 1467. Mientras tanto, entre 1462 y 1475, Radu, hermano menor de Vlad, hombre débil y carente de personalidad, se sentó en el trono de Valaquia casi como un títere de los turcos.
En su estancia penitenciaria hizo de encuadernador de libros y fue exhibido como atracción a las gentes que se acercaban al castillo. Mantuvo su sangriento sadismo matando aves y roedores.
Último ascenso al poder de Valaquia
Más tarde, Vlad recuperó su libertad en 1473 y su trono el 11 de diciembre de 1476, gracias al apoyo real húngaro obtenido. Su última acción fue en diciembre (se dice que fue el día 31) de
1476, cuando Vlad se lanzó a atacar a los turcos. Estos habían preparado otro gran ejército para conquistar Valaquia y poner en el poder a su voivoda, Basarab Laiota. Los turcos estaban apoyados por los nobles boyardos, quienes les dejaron vía libre para penetrar en Valaquia. Y fue Basarab quien se lanzó contra Vlad Draculea en una emboscada en la que murió éste y la mayoría de su guardia personal de moldavos, de los que sólo quedaron diez soldados. Su cabeza fue entregada a los turcos quienes la exhibieron como trofeo colgada de una estaca en el centro de Estambul
.
Aunque no se ha podido confirmar, su supuesta tumba podría estar en un pequeño convento del lago Snagov, cerca de
Bucarest
, en donde hay inscripciones y diferentes retratos sobre él.
Llegó a tener otro hijo, llamado también Vlad, con la príncesa húngara anteriormente referida (que se suicidó al no soportar la vida en el castillo de Visegrád). El hijo no llegó a gobernar y murió en
1500
.
Torturas y condenas
Aunque el empalamiento era, evidentemente, la diversión favorita de Vlad, también gozaba con la aplicación de otros métodos a quienes de un modo u otro le habían hecho enfurecer, normalmente en la intimidad de sus castillos. Entre los métodos de tortura favoritos del Príncipe de Valaquia se contaban también la amputación de miembros, narices y orejas; la extracción de ojos con ganchos al rojo; el estrangulamiento, la hoguera, la castración, el desollamiento, la exposición a los elementos o a fieras salvajes, el vaciado de ojos, la parrilla y la lenta destrucción de pechos y genitales, especialmente de las mujeres.

Anécdotas
Mensajeros turcos
A unos mensajeros turcos que se negaron a descubrirse en su presencia, Vlad los devolvió a Estambul con los turbantes clavados a los cráneos.

El comerciante
Un buen día, un comerciante florentino se presentó en su castillo para denunciar que le habían robado una bolsa de
monedas de oro. El príncipe le dijo que volviera al día siguiente. Cuando el mercader retornó al día siguiente, los ladrones y todos los miembros de sus familias estaban empalados en el patio de castillo. Frente a ellos, Vlad en su trono y la bolsa robada.
Entonces el Empalador le pidió al comerciante que contara las monedas de la bolsa, para comprobar si faltaba alguna. El aterrorizado extranjero las contó cuidadosamente, y probablemente demasiado asustado para mentir, musitó finalmente:
-Sobra una.
Vlad le contestó:
-Tu honradez te ha salvado. Si hubieras intentado quedártela, habrías acabado en la estaca más alta, junto con éstos..

Las caravanas de comerciantes
Ocurrió que unas caravanas de comerciantes alemanes en su ruta desde
Serbia hasta Hungría no llegaron a pararse en Valaquia y comerciar con Vlad. Éste, al enterarse de la falta de respeto hacia él y su pueblo, mandó capturar las caravanas y asesinar a los 600 comerciantes que las componían exceptuando a dos, a uno de ellos le sacó los ojos y a otro le cortó la lengua y les hizo volver con las cabezas de los comerciantes a Serbia.

La amante
Vlad tuvo muchas amantes a lo largo de su vida, probablemente debido al hecho de que le duraban muy poco. Un día que Vlad estaba de mal humor una de sus amantes le dijo para complacerle que estaba embarazada de él. Vlad le envió una matrona para que la examinase y cuando ésta le dijo que no había tal embarazo le rajó literalmente el vientre a su amante gritando que quería ver el fruto de sus entrañas.
Castigó duramente el adulterio y no dudó en empalar a todas aquellas mujeres que fueran acusadas de ello.

El monje empalado
Un día cuando Vlad paseaba con un monje junto a un bosque de empalados, éste le dijo que el hedor era insoportable, pero se lo dijo en tono de sorna. Vlad le miró con ojos incendiarios y ordenó que lo empalaran en el palo más alto que hubiera. Cuando el monje ya estaba empalado el príncipe le preguntó si allí arriba olía mejor.

La mujer holgazana
Vlad se encontró con un hombre trabajando en el campo que parecía falto de mujer por el aspecto de sus ropas. Al preguntarle si no estaba casado éste le dijo que sí. Drácula hizo traer a la mujer y le preguntó qué hacía en sus días, y ésta le dijo que lavar, hacer el pan y coser. Señalando a las ropas de su marido, Drácula no la creyó y decidió empalarla a pesar de que el marido afirmaba estar satisfecho con ella. Luego obligó a otra mujer a casarse con este hombre no sin antes amenazarla con el mismo destino si no cuidaba bien del campesino.
El voivoda Dan
Otra de sus acciones fue la muerte al voivoda usurpador Dan, a causa de que éste quiso derrocar a Vlad del poder de Valaquia, no sin que antes Dan cavara su propia tumba y asistiera a sus propios funerales. Ocurrió en 1460.
Los monjes mendigos
Cuando Vlad fue de visita a un pueblo de Valaquia, vio como dos monjes le pedían limosna. El príncipe les preguntó que por qué pedían limosna si podían vivir sin penurias colaborando en cualquier iglesia y éstos le respondieron que mendigando podrían saber si iban a entrar o no en el reino de los cielos, a lo que Vlad sin más miramientos, les mandó empalar y les dijo que así sus dudas quedaran resueltas de inmediato.

La copa de oro
También puso en la plaza de la capital de Valaquia, Tirgoviste, una copa de oro para que todo el mundo bebiera de ella, pero aquel que la robara se sometería a la justicia del príncipe. Durante los años de su reinado nadie osó robar la copa de oro.

Torturas a animales
Incluso cuando estaba prisionero o en el exilio, se dedicaba a torturar y mutilar pájaros y otros animales pequeños, como ratones y ardillas .

La crueldad del siglo XV
Justicia y sadismo, sangre y tortura, bosques de empalados y valentía sobrehumana. Los historiadores que defienden a Vlad III el Empalador como un héroe nacional destacan que, en aquel tiempo y lugar, el ejercicio del terror total era la única manera de mantener a raya a las fuerzas abrumadoramente superiores que, desde un lado y otro, se disputaban las puertas de Europa y de Asia. Desde esta perspectiva, Vlad Tepes habría sido simplemente un hombre de su tiempo, con la moral de su tiempo e incluso dotado de un sentido de la justicia y el patriotismo poco usual para época tan convulsa, quien hizo estrictamente lo necesario para acobardar a los masivos ejércitos extranjeros y a los desestabilizadores del interior.

8 jul. 2008

Recetas de nuestros viajes IV

RUMANIA:

Nuestro último destino ha sido Rumania, y aunque el tema del idioma hacía un poco complicado el saber que comer, nuestro acercamiento a la comida rumana ha sido bastante grato e interesante. No difiere demasiado de la comida española, si bien se come más pollo y cerdo, apenas pescado o ternera, y las patatas o "cartofi" están siempre presentes. A la hora de comer, normalmente lo que comen es una sopa, una ensalada y después carne.

Ahí ponemos unas cuantas recetas de las cosas que hemos probado y más nos han gustado, si bien estamos en busca de una receta de lo que más nos gustó: los PAPANASI!!! Si alguien sabe la receta, por favor que nos la dé... mil gracias!!!!



SARMALE:

Ingredientes:
1kilo carne picada de cerdo(pavo)
100 gr de arroz
1 cebolla
hojas de col verde (previamente cocidas 2-3minutos en agua)

Elaboración:
La cebolla se corta en trocitos pequeños y se pone a freir. Añadir el arroz y seguir friendo a fuego lento,unos munutos. Se retira del fuego y se mezcla con la carne picada. Añadir una cuchara de tomate frito, sal y pimienta negra molida.
Cada hoja de cole se rellena con la carne preparada, haciéndose como una caracola bien cerrada, para que la carne no salga afuera. En una olla se ponen unas hojas de col para cubrir el fondo de la olla y se ponen los SARMALE,una al lado de otra. Se pone agua para cubrir,unas cucharas de tomate frito, laurel, pimienta nrgra en grano y se hierve a fuego lento, durante una hora y media o bien al horno,una hora.
AH MOVER LA OLLA DE VEZ EN CUANDO SOBRE EL FUEGO, PARA QUE NO SE PEGUE LA COMIDA.


CIORBÃ

1 POLLO TROZEADO
2 PIMIENTOS ROJOS
3 ZANAHORIAS
3 PAPAS MEDIANAS
2 CEBOLLITAS DE VERDEO
1 APIO Y SU RAIZ
PEREJIL (A GUSTO)
HINOJO (LAS HOJITAS, A GUSTO)
2 HUEVOS
VINAGRE O JUGO DE LIMON 2 CHORRITOS
SAL
PIMIENTA

PONER EN UNA OLLA AGUA HASTA LA MITAD O UN POCO MAS, COLOCAR LA CARNE EN ESTE CASO POLLO, CUANDO HIERVA EL AGUA SACAR LA ESPUMA Y CUANDO YA NO HACE MAS AGREGAR LAS PAPAS CORTADAS EN CUADRADITOS, LA ZANAHORIA RALLADA CHIQUITA, LOS DOS PIMIENTOS CORTADOS EN CUADRADITOS PEQUEÑOS, LA CEBOLLA DE VERDEO CORTADA CHIQUITA EL TUBERCULO DEL APIO PELARLO Y RAYARLO. PONER UN PUÑADO DE PEREJIL E HINOJO CORTADO CHICO O PICADO. CUANDO HIERVA BATIR 2 HUEVOS A PARTE E INTRODUCIRLO EN LA SOPA, PONER EL VINAGRE O EL LIMON, PROBAR SI ES QUE GUSTA MAS AMARGO O NO, PONER TAMBIEN A GUSTO SAL Y PIMIENTA......



MITITEI:

Para 4 personas
1 Kg de carne de ternera picada (puede ser mezcla de ternera y cerdo)
2 cucharadas de aceite de oliva
2 cucharadas de agua
3 dientes de ajo picados
2 cucharaditas de bicarbonato
½ cucharadita de tomillo
½ cucharadita de pimienta roja recién molida
½ cucharadita de pimentón húngaro
1 cucharadita de alcaravea
2 cucharaditas de sal
1 cucharadita de pimienta negra recién molida

Preparación:
Poner la carne picada en un bowl y añadir todos los ingredientes según el orden de la lista. Mezclar bien y amasar la carne con las manos no menos de 5 minutos, humedeciendo las manos frecuentemente. Este paso es importante porque el agua se mezcla con la carne y ayuda a mantener las mititei húmedas. Volver a poner la carne en el bol, cubrir con papel de plata y refrigerar durante 5 horas o toda una noche.
Con una cuchara, tomar cantidades semejantes de carne de la mezcla y darles forma de pequeñas salchichas del tamaño de un dedo. Cocinarlas al grill o a la barbacoa, dándoles la vuelta para que se cocinen bien por todos lados (al darles la vuelta, hay que procurar no pincharlas para que no pierdan su jugo).
Recomiendo servir las mititei con puré de patatas y acompañarlas de mostaza.
Las mititei han estado asociadas a la gastronomía rumana desde 1865. En la calle Covaci de Bucarest, existía un popular restaurante llamado La Iordachi reconocido por sus salchichas. Una noche, según cuenta la historia, la cocina se quedó sin existencias de sus famosas salchichas de ternera, por lo que mezclaron varios ingredientes sobrantes, les dieron forma de pequeñas salchichas y las asaron a la brasa. Tal fue el éxito de estas salchichas, que los clientes del establecimiento empezaron a demandar “aquellas pequeñitas sin piel” (en rumano, mititei o mici), por lo que acabaron siendo conocidas con ese nombre