15 sept. 2010

Escapada a Asturias III

Viene de la Parte 1ª y Parte 2ª.

DIA 3:

Hoy nos levantamos súper descansados, y recogimos nuestras cosas, ya que ese día dejábamos esa zona de Asturias y la Casa de Encarna para ir hacia la zona más cercana a Lugo. El desayuno que nos tenía preparada nuestra amiga Yoli volvía a ser una pasada... en lugar de tortos, hoy nos tenía preparados buñuelos con miel... buenísimos también! Charlamos bastante con ella, es una mujer digna de conocer, una mujer valiente que mira cara a cara a la vida y súper acogedora... alguien con quien la charla resulta de lo más agradable e interesante...

Y así dejamos atrás esta zona (esperando volver pronto) y dijimos adiós a este pequeñito pueblo de Riensana, para coger la carretera hacia Llanes y de allí por la carretera de la costa, fuimos hasta la Playa de las Catedrales que ya está en Galicia.

El camino hasta allí fue bastante bonito, la carretera va casi todo al lado de la costa y cerca de pueblos costeros, cuya visita seguro será preciosa, lo único que nosotros íbamos un poco justos de tiempo, por lo que decidimos ir directamente hasta la Playa de las Catedrales, sobre todo porque el visitarla o no, depende de las mareas...

La Playa de las Catedrales como hemos dicho está ya en Lugo, en el municipio de Ribadeo. Es un lugar impresionante y muy muy difícil de describir... Nosotros tuvimos suerte, y llegamos cuando aún la marea permitía visitarla... así que tras dejar el coche en el parking, bajamos a pasear por esta maravilla de la naturaleza...

Tuvimos que cruzar por unas piedras a otra parte de la playa, pero menos mal, porque lo más bonito y por lo que es conocida, estaba justo al otro lado... Como es imposible de contar cómo es... os ponemos un par de fotos para que podáis haceros una idea... y os animamos a que la visitéis en persona, pues es realmente preciosa! Eso sí, muy muy importante que tengáis en cuenta lo de la marea... nosotros cuando terminamos de verla, estaba ya casi aislada por el agua una zona de la otra...




















Y tras admirar semejante belleza de la naturaleza, volvimos al coche. Teníamos pensado haber comido en Ribadeo, pero la verdad es que no vimos ningún sitio, por lo que, decidimos seguir hacia el pueblo donde teníamos reservada la casa rural (Teixois), pensando que por la carretera habría algún sitio para comer, pero nada de nada... Ya nos veíamos haciéndonos algo de comer en la casa...

Pero justo, en Pontenova que era donde salía el desvío a Taramundi, buscamos a ver si había algún sitio para comer. Encontramos la Casa Albino, que es el típico sitio para curritos, pensando en comer alguna ración de lo que tuviesen, pero para nuestra grata sorpresa, tenían menú del día: callos con garbanzos de primero, costillas estofadas de segundo, bebida, café y postre. Todo buenísimo! Casero casero, y sin grandes pretensiones culinarias o de presentación, pero una comida que nunca olvidaremos porque estaba todo buenísimo...

Y ya con el estómago lleno, dejamos atrás la provincia de Lugo, para ir en dirección a Taramundi. El señor de la casa a la que íbamos, nos había dicho que cuando estuviesemos por Taramundi le avisaramos para que fuera el a la casa. Un encanto de hombre! Así lo hicimos, la casa estaba en Teixois que es una aldea que pertenece al concejo de Taramudi, en concreto, teníamos reservada la casa El Molino que es para dos personas.

El camino hasta allí, es precioso, vas entre montañas llenas de vegetación... y para llegar a la casa, tienes que acceder el tramo final por un camino privado. La casa realmente pertenece a un conjunto de casas, todas de turismo rural que tienen capacidad diversa (2 son para dos personas y luego una es para 6 y otra para 4 personas). Antes eran todas de la misma familia, pero ahora el dueño las ha restaurado con mucho gusto y conservando su auténtica impronta, y cada una es una casa rural.

Nosotros íbamos a estar solos, pero al final llegaron otras 4 personas que alquilaron otra casa, pero por lo demás, estábamos totalmente solos... pues justo abajo de estas casas, está el conjunto etnográfico de Os Teixos, pero una vez cierran el museo no vive nadie allí, y en las casas de enfrente tampoco viven normalmente... Genial! En medio de las montañas, rodeados por un paisaje increíble, sin ruidos ni nadie cerca, y ni cobertura! Eso si que es libertad total!!!

Pepe (el dueño de las casas), nos enseño la casa donde íbamos a estar esos días... la verdad es que no escatima en detalles ni en calefacción, lo que se agradece especialmente! Nos comentó un par de cosas que podíamos visitar, así como algunos artesanos donde comprar las típicas navajas de Taramundi. Un hombre súper amable y disponible para todo!

Tras dejar las cosas en la casa, nosotros llevábamos comida para cenar tranquilamente y desayunar allí, y descansar un poco. Decidimos aprovechar la tarde hasta que tuviéramos luz. Lo primero que hicimos, fue visitar el complejo etnográfico de Os Teixois. Fuimos en coche, pero desde nuestra casa se puede ir andando por una senda.

Dejamos el coche en el parking de la entrada, y bajamos andando hasta el conjunto de casas. En una de ellas hay un bar, que lo regenta el mismo que lleva el museo y que es súper amable y acogedor. Tras tomarnos un café allí, visitamos con otra pareja que también estaba esperando el conjunto (la entrada cuesta 2€ por persona). Este conjunto es tan interesante por los ingenios hidráulicos con los que contaba, y que aún siguen funcionando. De lo más interesante ver el Molino, el Batán, el Mazo, la Piedra de Afilar (donde hacían sus cositas los herreros) y ver el funcionamiento de la Tromba de Agua. Además resulta especialmente interesante, por el cariño con el que lo explica el guía, ya que él ha vivido y crecido allí, por lo que habla desde el apego y el saber en persona de lo que habla. Muy recomendada la visita!

Desde allí, fuimos en dirección Taramundi hasta Mazanovo, donde hay un Museo de los Molinos, pero que se encontraba cerrado, por lo que hay que tener en cuenta cuándo se va, para saber que cosas se pueden ver o no. Allí tienen varios modelos de Molinos, por lo que si que tiene que resultar interesante la visita... otra vez será!

Y de ahí a Esquios, donde también puedes culturizarte, visitando su interesante museo etnográfico. Es un museo privado, donde la familia Lombardia muestra diversos objetos antiguos que ha ido poseyendo con el paso del tiempo... desde monedas, planchas, radios, cosas de casa, del campo... muy interesante. Además, la visita cuenta con el plus de poder visitar el taller donde esta familia lleva años haciendo sus famosas navajas. La chica que nos mostró cómo trabaja era todo un encanto, nos explicó desde cómo hacían el mango de madera, hasta cómo trabajaban el hierro de la hoja... Alberto cumplió su sueño de comprarse una de estas míticas navajas y damos fe que corta fenomenal!

Desde allí, fuimos a Taramundi, donde paramos en el lagar de sidra para comprar unas botellas. Menudo susto que nos dió el perro! Tuvimos la gran suerte de ver el lagar por dentro y de catar el mosto que acaban de obtener esa misma tarde. Súper amable el señor, y muy muy rica la sidra! Por lo que nos contaron, hasta que no empezo a funcionar este lagar, no había sidra en condiciones en esta zona de Asturias, ya que la producción se hacía por la zona de Covadonga y al occidente asturiano les mandaban lo peor... ahora ya no les necesitan!

Y para casita, donde descansamos un rato, jugamos una partidita de trivial, nos hicimos un plato de pasta a la boloñesa, y a la camita...
CONTINUARA...

11 sept. 2010

Escapada a Asturias II

Viene de la parte 1ª.


DIA 2:


Nos levantamos más o menos pronto para aprovechar bien el día. El desayuno, aunque no está incluido con la habitación, merece más que la pena hacerlo en Casa Encarna... es una pasada! Cuando bajamos al salón, ya estaba Yoli preparándolo... jamón serrano con tomate, tostadas de pan casero con mermelada, zumo de naranja, café con leche, y ese día nuestra súper señora nos había hecho tortos con miel... buenísimos! Nos dió la receta de los tortos y se partía de risa cuando nos contaba que no podía entender que ahora la gente pagase por comer tortos cuando antes era la comida de los pobres... pero así es la vida!

Tras charlar un rato con Yoli, nos pusimos en marcha camino de Covadonga. El paisaje es increíble y la carretera para llegar hasta allí desde Riensana es casi aún peor que el del otro día, pero eso sí, es precioso.

Se nota que no es temporada alta, porque aunque se ve algo de movimiento no hay tanta gente. En verano o temporada alta, esto se tiene que poner hasta arriba, porque hay parkings para llegar a Covadonga desde muchos kilómetros atrás... y es que en verano, no se puede llegar hasta el Santuario ni los Lagos en coche, sino que hay que coger un bus. Nosotros si que pudimos ir con el coche, y creemos que disfrutar mejor tanto del Santuario como de los Lagos sin tanta masificación de gente.
Lo primero que hicimos fue visitar el Santuario de la Virgen de Covadonga. Cuando vas acercándote, ya ves el majestuoso Santuario sobresaliendo entre los árboles y en medio de las montañas. Este Santuario es de estilo Neorrománico, y choca que sólo sea de principios del siglo pasado. Lo más curioso quizás sea el color de su piedra, rojizo y extraído del cercano monte Auseva. Nosotros cuando llegamos, tuvimos suerte y pudimos aparcar justo en la explanada al lado del Santuario, justo después ya no había nada de sitio. En la explanada cerca del Santuario, hay un edificio donde en los locales hay varias tiendas de regalos y los servicios. Un poco más cerca de la Cueva, hay un edificio que es un museo, muy cerca de la gran campana, conocida como la Campanona.

Lo primero que hicimos fue ir a visitar la Cueva donde está la Santina y donde se dice que apareció la Virgen, se puede acceder a través de un túnel, donde al principio hay varios sitios donde poner velas y un poco más a la mitad están las tres cruces que se pusieron en honor de la visita del Papa Juan Pablo II, desde donde se tiene una vista preciosa del Santuario.

Un dato muy importante a tener en cuenta, los horarios de las misas!!! Nosotros justo cuando llegamos, había una misa rociera por lo que imposible visitar la Cueva y mucho menos ver nada... así que nos tocó dar marcha atrás y volver al Santuario.


Justo al lado del Santuario hay una estatua de Don Pelayo, y es que según cuenta la historia, desde aquí se inició la Reconquista por parte de los reyes cristianos contra la ocupación de los musulmanes de la península. La verdad, es que hay muchas referencias a este hecho y un gran alegato al patriotismo en el lugar.


El Santuario, curiosamente, nos pareció muy acogedor y bastante espiritual teniendo en cuenta toda la gente que lo visita. Y es que lamentablemente por lo que hemos visto en muchos lugares de peregrinaje espiritual, ese valor espiritual está totalmente desvirtuado de tanto merchandising religioso... pero aquí, a nosotros no nos dió esa sensación. Por dentro, es un templo bastante sencillo y austero, con escasa decoración y donde están todas las banderas de Hispanoamérica.

Haciendo un poco más de tiempo para que acabara la misa, visitamos las tiendas de regalos y después fuimos a ver la Fuente de los 7 Caños que está justo debajo de la Cueva en un lugar muy bonito. Según dice la leyenda, la chica que beba de ese agua, al año se casa... por si a alguien le pudiera interesar.

Y ya acabada la misa, visitamos la Cueva esperando la cola correspondiente de devotos que querían ver de cerca a la Virgen. La Cueva en sí, es un espacio muy pequeño, con la Virgen en el altar, una pequeña sacristía y varios bancos... pero un sitio donde resulta fácil sentirse cerca de la espiritualidad.


Y así, dimos por visto este bonito lugar, esperando volver pronto para cumplir una promesa a la Santina... ójala se cumpla pronto nuestro deseo!

Desde allí, de nuevo en coche, nos dirigimos a ver los Lagos de Covadonga. Tuvimos una suerte increíble, hacía un día espectacular y la visibilidad era perfecta! El camino de ascenso, ya merece la pena... vaya paisaje! Es increíble! Aunque hay que llevar cuidado con el coche, pues hay mucho "domingero" suelto... Más o menos a la mitad, está el Mirador de la Reina, desde donde las vistas siempre que el tiempo lo permita, son alucinantes!


Lo mejor del viaje, es que además de tener que llevar cuidado con las curvas y los coches, hay que ir muy pendientes de las vacas y ovejas sueltas que hay... El primer Lago que se ve, es el Lago Enol. Nosotros decidimos continuar, para ver primero el más lejano, el Lago de Ercina. El parking de al lado del Ercina es muy pequeño y cuando llegamos ya estaba completo, así que nos tocó bajar y dejarlo en el parking más cercano al Enol.

Desde allí, tomamos una senda que llevaba hacia el Lago Ercina. Pasando al lado del aula verde que tienen y por otra ruta, que lleva hacia las Minas de Buferrera. Decidimos seguir con nuestro ascenso, el paisaje increíble... y cuando llegamos y vimos el Lago Ercina... sin palabras!

El Lago Ercina comparte con el Enol su origen glaciar. Alrededor de él, ese día, había un montón de personas pasando un día de campo. Así que tras deleitarnos con la vista tan espectacular, rodeamos un poco el Lago, buscando un buen sitio donde comer... allí, en medio de esa naturaleza tan mágica y salvaje, nos hicimos un par de bocadillos, que quizás por el ejercicio o por el entorno privilegiado, nos supieron a gloria! Y tras comer, un rato de descanso y relajo, disfrutando de tanta belleza...




Después, cogimos otra senda para bajar a el Lago Enol. El paisaje impresionante... todo tan verde, las montañas tan majestuosas, la belleza y serenidad de los Lagos, el ganado paciendo tan tranquilo... Ver el Lago Enol es impactante también, tan sereno y tranquilo. No extraña que la leyenda diga que la Virgen de Covadonga, echó una lágrima, y de ella surgió este lago... es majestuoso!

Y ya desde allí, nos fuimos con el coche hacia Cangas de Onís. El paisaje seguía siendo increíble! El lugar más visitado de Cangas sin duda es su famoso puente romano sobre el río Sella, con la cruz de la Victoria suspendida en el centro... quién no ha visto esta imagen mil veces? Pues verlo en persona, la verdad que impresiona... al menos a dos apasionados de la historia como nosotros.

Aprovechamos para visitar un poco este pueblo, tan importante para la historia de España. No pudimos evitar caer en la tentación al visitar la tienda "La barata", donde compramos una mermelada de sidra (buenísima!), y un paquete de judías que no conociamos, así como algún que otro regalo gastronómico para nuestros padres. Podemos decir, que todo buenísimo y que el pote que hicimos con las judías y verdura, sabía para chuparse los dedos!

Y de camino a Llanes, decidimos parar en Ribadesella, no sabíamos muy bien por qué, pero nos sonaba mucho el pueblo... así que paramos para estirar un poco las piernas, si bien el pueblo nos decepcionó un poco y el viento que hacía no era muy grato para pasear. Por lo que, dimos una vuelta por este pueblo costero, donde aun se pueden admirar algunas casas nobles, y seguimos hacia Llanes.

Ya en Llanes, aparcamos el coche y visitamos esta villa tan noble y elegante. Es una villa donde el puerto pesquero ha sido muy relevante e importante para su historia. Su casco antiguo está declarado Conjunto Histórico - Artístico, y cuenta con la curiosa obra "Los cubos de la memoria" que son cubos de colores en el puerto, así como con un montón de casas de Indianos. Lo cierto, es que un sitio para pasearlo sin prisas y disfrutando de la tranquilidad y el pasado de sus calles y edificios. Nosotros aprovechamos para cenar en un restaurante cercano al puerto. Se llama Restaurante el Campanu y cenamos de tapas (chorizo a la sidra, chipirones y calamares) acompañado de sidra, y estaba todo buenísimo! Y ya con el estómago lleno y cansados de todo el día, nos fuimos a nuestra casa rural a descansar... el viaje este día se nos hizó más corto.

CONTINUARA....

8 sept. 2010

Escapada a Asturias

El otoño pasado, decidimos que en lugar de irnos más lejos, necesitábamos cogernos unos días para descansar, desconectar de todo y estar juntos. La situación por la que pasábamos hacía que no estuviésemos para grandes viajes, sino para cosas más sencillas, más tranquilas y relajadas. Así que optamos por pasar unos días conociendo algo más Asturias, perdidos de la mano de Dios en medio de su flamante naturaleza y hacer un cambio radical de aires...

Aunque para muchos Asturias es sobre todo los Lagos de Covadonga, Oviedo y Gijón, nosotros preferíamos conocer esa Asturias quizás más desconocida y auténtica, cercana ya a Galicia, la zona de los Oscos... he aquí nuestro diario de esos días...

DIA 1:

Debido a que uno de nosotros no había estado en los Lagos de Covadonga (María) y a que queríamos pedirle algo muy especial a la "Santina", decidimos que antes de ir para donde teníamos pensado, pasaríamos dos días por la zona de Covadonga. Para ello, cogimos el coche en dirección Santander, aprovechando la reciente inagurada autovía que por fin une Santander con Valladolid... un viaje estupendo, sin apenas tráfico, por lo que llegamos en nada a Cantabria, bonita provincia!
Nuestra primera parada fue en Pesués (Cantabria), donde paramos en el restaurante que hay justo en la glorieta que sales de la autovía, una parada técnica para un café, ir al servicio y donde aprovechamos a comprar unos fabulosos sobaos de mantequilla... tendremos que volver aunque sólo sea para comprar otros!

Desde allí, fuimos ya por carretera nacional hacia la Playa de Andrín, lugar donde Alberto siempre había soñado volver, lo cual es más que normal... es increíble! Es una pequeña playa de esas con las que todos soñamos para nosotros solos.
Una vez que pasas el pueblo, tienes que coger un camino para llegar. Por las pintas, en temporada alta se tiene que poner hasta los topes, pero cuando nosotros fuimos, pudimos aparcar sin problemas en el parking y tener la suerte de que no hubiese mucha gente. Desde el parking, hay que bajar un camino y después pasar como por unas piedras para llegar a la playa, lo comentamos porque para gente con problemas de movilidad, no es nada accesible... Además dependiendo de la pleamar y la bajamar, hay más o menos playa. Nosotros prometimos volver...

Y desde allí, sobre las 14h nos fuimos para Puertas de Vidiago, al restaurante que nos habían recomendado. Se llama "Casa Poli", no reservan y van dando mesa según llegas. Nosotros la verdad es que tuvimos suerte y no nos tocó esperar mucho, pero por las pintas cuando haya mucha gente, es mejor estar allí cuando abren (13.30h) y coger mesa los primeros. Es una casona rehabilitada con un gran patio donde te puedes tomar algo antes de comer. Nosotros nos pedimos para compartir: tortos con picadillo y huevo, chorizo a la sidra, croquetas de cabrales, de segundo Alberto cogió entrecot al cabrales y María escalopines con cabrales, y de postre los dos tarta de queso... buenísimo todo y muy barato (por 42€ todo)! Un sitio muy recomendable y donde esperamos volver a saborear su rica comida...

Con la tripa llena, fuimos a ver el ídolo de Peña Tú que se encuentra justo por la carretera que sale enfrente. El camino de acceso es un poco difícil, pues según vas subiendo está más deteriorado, por lo que es mejor subir andando.

Se trata de una roca que está en lo alto de la montaña, donde en una de sus paredes se hallan represtaciones de arte prehistórico. Son pinturas y grabados que corresponden al período Neolítico, probablemente la tumba de alguien.

Está rodeado por una verja para que nadie pueda estropearlo, y el paisaje desde allí es impresionante! Estaba el guarda allí, quien nos explicó con detalle las pinturas y grabados de la roca. Lo que resulta especialmente curioso, es que el sitio donde lo hicieron resulta ideal ya que está protegido por la propia roca, lo que ha contribuido a que haya llegado más o menos intacto hasta nuestros días al no haberse visto demasiado afectado por el viento o la lluvia.

Y desde allí, nos fuimos hacia la Playa de la Ballota, a disfrutar de las hermosas vistas desde el mirador de la Boriza. La vista es increíble... demasiado hermoso para decir nada... mejor verlo!

Dejando estas hermosas playas atrás, seguimos en dirección hacia Llanés, que es el pueblo principal de la zona y a cuyo concejo pertenecen todos. Ese día preferimos seguir en ruta, pues las playas nos tenían perplejos y preferíamos más naturaleza que núcleos urbanos... otro día lo veríamos más despacio.

Por lo que fuimos hasta la Playa de Barro, donde antes de llegar vimos su curiosa iglesia - cementerio sobre la marisma. Esta playa es de las que vimos la que más fácil acceso tiene para todo tipo de personas. Es increíble y el verla ya al atardecer, le daba un aire más mágico aún si cabe.

Lo que nos gustó como idea, es la ruta de cine que tiene diseñado el Concejo de Llanes. Ya que allí se han rodado muchas películas y series, han hecho una ruta donde te señalan los puntos donde se ha rodado algo... muy interesante y recomendable, no sólo para los amantes del cine, sino porque la mayoría de los sitios elegidos son preciosos.

Y ya desde allí, decidimos ir en busca de la casa rural donde habíamos reservado la habitación. Se encontraba en el pequeño pueblo de Riensana. Para ello, teníamos que ir hasta Nueva y desde allí ya salía la carretera... quien tenga algo de vértigo o miedo a las curvas, quizás no sea el entorno más recomendado... Nos parecía que íbamos hacia la nada... y es que este pequeño pueblo, se halla en un entorno privilegiado, en medio de las montañas, solitario, sin ruidos y con un paisaje inigualable.

El alojamiento se llama "Casa Encarna" y es una casita verde que está al lado de la carretera, lo decimos porque si alguno váis, no está señalizado como tal, de hecho a nosotros nos tocó llamar a la amable señora quien nos dijo donde estaba. La casa es muy grande y amplia, nosotros tuvimos la suerte de ser los únicos alojados por lo que pudimos elegir habitación y después comernos un bocata que llevábamos, en la sala de la televisión. La dueña, Yoli, es súper amable y un encanto de mujer.

Así acababa nuestro día, si la niebla lo permitía, al día siguiente visitaríamos Covadonga!

CONTINUARÁ...