14 ene. 2009

Egipto el país de las pirámides

En esta ocasión, nos ocuparemos de Egipto ya que nuestro próximo viaje nos llevará hasta la tierra de los Faraones. Así al tiempo que investigamos para nosotros, compartimos con vosotros toda la información que creemos nos será úti.



Antes de nada, nos gustaría hacer una pequeña aproximación a este país. La República Árabe de Egipto es un país de África, situado en su extremo nordeste, e incluye la península del Sinaí (que pertenece al continente asiático). La mayor parte de su superficie la integra el desierto del Sahara, sólo habitado en torno a los oasis. Su capital es El Cairo. Es uno de los países más populosos de África. La mayor parte de la población se asienta en las riberas del río Nilo y en el delta donde están las zonas de tierra fértil. Casi la mitad de los egipcios viven en áreas urbanas, sobre todo en los centros densamente poblados de El Cairo y Alejandría.


Egipto es famoso por su civilización antigua y sus monumentos, como las pirámides y la gran esfinge; la ciudad meridional de Luxor contiene un gran número de restos antiguos, tales como el templo de Karnak y el Valle de los Reyes. Hoy Egipto es un centro político y cultural importante del Próximo Oriente.


DATOS GENERALES:
- Capital: El Cairo ( con 7.734.334 Hab, es la ciudad más poblada del país)
- Idiomas oficiales: Árabe
- Forma de gobierno: República
- Presidente: Hosni Mubarak / Primer ministro: Ahmed Nazif
- Independencia del Reino Unido en 1922
- Superficie: 1.001.450 km2
- Población: 78.887.000
- Densidad: 75 hab/km2
- Moneda: Libra (LE, £E, EGP) = 100 piastras
- Gentilicio: Egipcio, -a
- Miembro de: Liga Árabe, ONU, UA


DATOS DE INTERES PARA EL VIAJERO:
- Documentación: Es necesario el pasaporte en vigor con una validez mínima de tres meses. También hay que solicitar un visado. Este documento permite permanecer en el país por un periodo máximo de un mes con una sola entrada. Puede gestionarse en la Embajada de Egipto en España o, si se entra por el aeropuerto internacional de El Cairo, en la oficina de Inmigración del aeródromo. El coste del visado es de 15 dólares.

Embajada de Egipto en España
Velázquez, 69. 28006 Madrid
Tfno: 91 577 63 08/09/10
Oficina de Turismo de Egipto en Madrid.
Plaza de España, 18. Edificio Torre de Madrid, 5º piso, Oficina 3. 28008 Madrid.
Tfno: 91 559 21 21.
Embajada de España en Egipto
41, Ismail Mohamed-Zamalek.
Teléfonos: 735 58 13, 735 64 37, 735 36 52 y 735 64 62.
Correo electrónico: mailto:embespeg@mail.mae.es
A TENER EN CUENTA ANTES DE IR:
- Aduana: Está permitido entrar al país con 200 cigarrillos, 250 gramos de tabaco o 50 puros, un litro de alcohol y efectos personales. Si lleva animales, deberán tener una certificado veterinario de vacunación contra la rabia. Los videos hay que declararlos, las cámaras de fotos y ordenadores, no. Hay que declarar el dinero que se introduce en el país; conviene guardar los resguardos del banco con el cambio de la moneda y el importe.
En el aeropuerto internacional de El Cairo existe una tienda libre de impuestos.
- Moneda: La moneda oficial es la libra egipcia, que se divide en 100 piastras; circula con los siguientes valores:
Billetes en libras: 100,50, 20, 10, 5 ,1
Billetes en piastras: 50, 25, 10, 5
Moneda en piastras: 10, 5, 1 ½
No está permitido sacar moneda egipcia fuera del país. Lo más aconsejable es llevar Euros o dólares y cambiarlos en Egipto. El cambio se puede realizar en bancos, oficinas de cambio y hoteles. Pida mucha moneda fraccionaria para propinas y pequeños gastos.
En grandes hoteles, restaurantes, agencias de viajes y multitud de comercios, aceptan tarjetas de crédito y Euros dólares.

- Fotografía: Piense en cuántos carretes necesitará y lleve el doble. Tenga en cuenta que Egipto es el paraíso de los fotógrafos. Es mejor utilizar bajas velocidades (por debajo de 100), pero en caso contrario podrá hacer espectaculares fotografías de la luna sobre el Nilo, de la iluminación de las pirámides o de Karnak.
En las zonas al aire libre está permitido hacer fotografías; no así en la mayoría de las tumbas, museos, zonas militares, puentes y áreas de seguridad. Verá letreros en las zonas sujetas a restricciones. No haga fotografías en lugares que no está permitido; en estos casos es mejor comprar una postal, ya que se arriesga a que le confisquen el carrete. En algunos lugares está permitido hacer fotos pagando un importe.
Antes de fotografiar a la gente, pregunte primero, ya que hay personas que se dejan fotografiar a cambio de dinero.
Aquellas personas que estén realizando un proyecto especial, pueden solicitar a la Organización Egipcia de Antigüedades un pase especial para los lugares de difícil acceso. Su obtención lleva algún tiempo. En la visita a los monumento se paga una entrada, pero se beneficiará de los conocimientos de un guía

UN POCO DE HISTORIA:

La regularidad y riqueza que aportaba la inundación anual del río Nilo, junto a la ausencia de grandes pueblos enemigos, por su aislamiento, debido a que el valle del Nilo está situado entre dos amplias zonas desérticas, permitieron el desarrollo de una de las primeras y más deslumbrantes civilizaciones en la historia de la humanidad.

Los primeros pobladores de Egipto alcanzaron las riberas del Nilo, por entonces un conglomerado de marismas y foco de paludismo, escapando de la desertización del Sahara. Las primeras comunidades hicieron habitable el país, y se estructuraron en regiones llamadas nomos. Pasado el tiempo y tras épocas de acuerdos y disputas los nomos se agruparon en dos proto-naciones, el Alto Egipto y el Bajo Egipto. Egipto se unifica alrededor del año 3200 a. C., desde el faraón Menes (Narmer en su nombre egipcio).

La historia del Antiguo Egipto se divide en tres imperios con periodos intermedios de conflictos internos y dominación por gobernantes extranjeros:
-el Imperio Antiguo se caracterizó por el florecimiento de las artes y la construcción de inmensas pirámides.
- durante el Imperio Medio (2050-1800 a. C.), tras una etapa de descentralización, Egipto conoció un período de esplendor en su economía.
- en el Imperio Nuevo (1567-1085 a. C.) la monarquía egipcia alcanzó su edad dorada conquistando a los pueblos vecinos y expandiendo sus dominios bajo la dirección de los faraones de la dinastía XVIII.

La última dinastía fue derrocada por los persas en el año 341 a. C. quienes a su vez fueron reemplazados por gobernantes griegos, y romanos, periodo que comenzó hacia el año 30 a. C. como resultado de la derrota de Marco Antonio en la batalla de Actium, y que trajo siete siglos de paz relativa y estabilidad económica. Desde mediados del siglo IV, Egipto formó parte del Imperio Oriental, que se convirtió en el Imperio bizantino.

Tras la muerte de Mahoma, en 642, se produce la invasión árabe, que asume el gobierno del país con el beneplácito de los cristianos coptos. Los árabes introdujeron el Islam y el idioma árabe en el siglo VII y gobernaron los siguientes seis siglos. A finales del siglo X, durante un breve tiempo los Fatamidas se hicieron con el gobierno. Vendrá a continuación la época de Saladino que supondrá un renacimiento cultural y económico favorecido por el espíritu de la Jihad, guerra santa en respuesta a las cruzadas cristianas. Entre 209 y 1517, los Mamelucos, que eran parte de una casta militar local, tomaron el control del gobierno alrededor del año 1250, derrotaron a los mongoles en su avance imparable por Asia, pero fueron incapaces de impedir la ocupación del país y el control del gobierno por parte de los turcos otomanos en 1517.

Bajo el gobierno otomano, Egipto quedó relegado a una posición marginal dentro del gran Imperio Otomano. Aunque los mamelucos recuperaron el poder por un breve periodo, en 1798 el ejército de Napoleón ocupó el país. Tampoco duró mucho la ocupación francesa, que apenas dejó huella aunque supuso el comienzo de los estudios egiptológicos sobre la cultura antigua.

Tras la salida de las tropas francesas, hubo una serie de guerras civiles entre otomanos, mamelucos y mercenarios albaneses, hasta que en 1805 Egipto consiguió la independencia, siendo nombrado sultán Muhammed Alí (Kavalali Mehmed Ali Pasha), que había llegado al país como virrey para reconquistarlo en nombre del Imperio Turco, y que llevaría una política exterior pro-occidental emprendiendo una serie de reformas que combinaban estrategias tradicionales de centralización del poder con la importación de modelos europeos para la creación de nuevas estructuras militares, educativas, industriales y agrícolas, incluyendo planes de regadío, que fueron continuadas y ampliadas por su nieto y sucesor Ismail Pachá, el primer Jedive.

Tras la apertura del canal de Suez en 1869, Egipto se convirtió en un importante centro de comunicaciones, pero cayó a su vez en una fuerte deuda. Los británicos tomaron el control del gobierno en forma de protectorado hacia 1882, que fue fuertemente protestado declarándose de nuevo la independencia en 1922, con una nueva constitución y un régimen parlamentario. Saad Zaghlul fue elegido como primer ministro de Egipto en 1924, y en 1936 el llamado tratado Anglo-Egipcio de dio por finalizado. Las continuas injerencias británicas mantenían una inestabilidad política hasta que en 1952 un golpe de estado forzó al rey Faruk I a abdicar y llevó al gobierno al coronel Gamal Abdel Nasser, como Presidente del nuevo gobierno.

Nasser declaró la titularidad pública del Canal de Suez lo que supuso una importante mejora para la Tesorería egipcia, aunque para ello tuvo que enfrentarse militarmente en 1956 a las tropas conjuntas francesas, inglesas e israelíes que intentaron derrocar al gobierno sin conseguirlo (Crisis de Suez). Esta victoria militar colocó a Nasser a la cabeza de los líderes de Oriente Medio y como ejemplo a seguir por el mundo árabe para desembarazarse de las injerencias extranjeras.

Entre 1958 y 1961 Egipto, durante la presidencia de Gamal Abdel Nasser, formó parte, junto con Siria, de la República Árabe Unida.

La derrota de las fuerzas árabes por Israel en 1967 durante la Guerra de los Seis Días, privó a Egipto de la península del Sinaí y de la franja de Gaza, sólo recuperado tras la derrota por los Israelíes en la guerra del Yom Kippur de 1973, a lo que siguió la firma, por el sucesor de Nasser, Anwar el-Sadat, del acuerdo de Camp David, en 1979. Este tratado fue repudiado por el mundo árabe, y sus consecuencias fueron la expulsión de Egipto de la Liga árabe y el ascenso del fundamentalismo islámico en el país después de la revolución iraní. En 1981 Sadat fue asesinado y le sucedió Hosni Mubarak, quien mantuvo las políticas de su predecesor. Una política interior adecuada ha conseguido vencer al fundamentalismo, pese a algunos atentados contra turistas extranjeros para dañar la fuente principal de ingresos del país: el turismo.

Tras la Cumbre de Amán en 1987, Egipto inicia la recuperación de sus anteriores relaciones con los países árabes, especialmente con Arabia Saudí, lo que trae consigo la rehabilitación de Mubarak y su gobierno ante los ojos del resto de dirigentes políticos árabes. Desde entonces, Egipto aprovechó su prestigio para mediar entre Israel y Palestina, y en 1993 apoyó la firma de los acuerdos que llevaron al inicio de la autonomía palestina, defendiendo la formación de un futuro Estado Palestino.

En 2003 se lanzó el movimiento egipcio para el cambio, conocido popularmente como Kifaya, para buscar una vuelta a la democracia y a mayores libertades civiles.


GEOGRAFIA:

Egipto se encuentra en el extremo noreste del continente africano, recostado sobre el mar Mediterráneo y el mar Rojo. Limita al oeste con Libia, al sur con Sudán, al norte con el Mediterráneo y al este con el mar Rojo e Israel.

Su territorio está ocupado en su inmensa mayoría por el desierto del Sáhara, que es atravesado por un único río, el Nilo, que riega la única tierra fértil del país y que ha sido la principal fuente de riqueza que ha permitido el desarrollo de varias culturas a lo largo de la historia de Egipto. Desemboca en el Mediterráneo formando un delta de unos 200 km de extensión en dirección norte-sur y entre Alejandría y Damieta en dirección este-oeste.

El clima es desértico en la mayoría del territorio, con escasez de lluvias (aunque en los últimos años la humedad ha aumentado considerablemente en El Cairo), noches frías y días muy calurosos. En la costa norte predomina el clima mediterráneo, que se extiende a lo largo del delta del Nilo. El Cairo y los desiertos Libio, Arábigo, del Sinaí y el sur del país son territorios áridos con precipitaciones muy escasas. En invierno las noches son frescas y los días calurosos. En verano, de mayo a octubre, las temperaturas ascienden, según la latitud, alcanzándose una máxima de 50°C en el sur. Junio, julio y agosto son los meses más calurosos. El viento del desierto suroccidental sopla principalmente en los meses de marzo y abril. Provoca repentinas subidas de las temperaturas y grandes tormentas de arena y polvo. En el delta las temperaturas son más suaves pero, debido a la mayor humedad, se soportan peor que en la parte meridional. Durante el invierno se producen lluvias que, en ocasiones, llegan a ser intensas.

La época más agradable para visitar el país es la que va de octubre a marzo. No obstante, el clima seco del desierto hace más llevaderas las altas temperaturas que se registran en los meses de verano. Cabe recomendar que con la llegada del otoño -que coincide con la época de cosecha del arroz en el Delta del Nilo-, el cielo de El Cairo se tiñe con una enorme nube negra de humo, lo que la convierte en una de las ciudades con más polución del planeta.

Dado lo inhóspito del territorio la población se sitúa principalmente a las orillas del Nilo aunque también adquieren una cierta relevancia algunos núcleos ubicados en las costas del Mediterráneo y del mar Rojo.

En Egipto se encuentra el canal de Suez, que conecta el mar Mediterráneo con el Rojo, y separa la parte principal del territorio egipcio de la Península del Sinaí, que limita al este con Israel.

El gobierno egipcio mantiene 21 Parques Naturales con una superficie total de 53 000 km², el 5% del territorio nacional. El mayor de ellos, el Parque Nacional de Elba, al sur, con distintos ecosistemas: manglares del mar Rojo, 22 islas, arrecifes de coral, dunas costeras, pantanos salados costeros, llanuras costeras desérticas y la zona de montañas: Jabal Elba de 1437 m de altitud, Jabal Ebruq y Al Daeeb.


DEMOGRAFIA:

Egipto es el país árabe más poblado, con más de 80 millones personas (estimación de febrero de 2008), 15 000 000 de los cuales residen en El Cairo. Otro núcleo notablemente sobrepoblado es Alejandría, junto al delta del Nilo. Cerca del 98% de la población se concentra a lo largo del Nilo, cuyas orillas fértiles representan el 3,5% de la superficie. La densidad de la población en las dos orillas de El Nilo es una de las más altas del mundo y su crecimiento es considerado uno de los graves problemas del país.

Los egipcios son un pueblo bastante homogéneo. Las influencias mediterránea (tales como griegos e italianos) y árabes aparecen en el norte, y poblaciones de nubios en el sur. Se han propuesto diferentes teorías sobre los orígenes de los egipcios, sin embargo, ninguna es concluyente y más ampliamente aceptada es que la sociedad egipcia fue el resultado de una mezcla de gente asiática y africana oriental que se trasladó al valle del Nilo después de la Era del Hielo. La mayor parte de la moderna sociedad egipcia es heterogénea pero mantiene los lazos culturales con la sociedad egipcia antigua, la cual ha sido siempre considerada rural y la más populosa comparada con las demografías vecinas. El pueblo egipcio hablaba solamente cinco idiomas de la familia afroasiática (previamente conocidas como hamito-semíticas).


IDIOMA:
El árabe es el idioma oficial del país. Los profesionales relacionados con el turismo y los hombres de negocios saben hablar habitualmente el inglés y el francés.


RELIGION:
Aproximadamente el 90% de la población es seguidora del Islam suní; del cristianismo (principalmente la fe copta: 9%); también están representadas casi todas las religiones judeo-cristianas y algunas orientales (1%).


CULTURA

La civilización del Antiguo Egipto ha dejado el legado de un arte espectacular que se desarrolló durante tres mil años con una gran unidad de estilo y coherencia. En él son permanentes la simplificación geométrica de los volúmenes, la visión bidimensional sin perspectiva y unos cánones de medida estrictos que regulan las proporciones del cuerpo humano y el adorno de los retratos. La razón de esta pasmosa continuidad se debe a que la mayor parte del arte estaba encaminado a exaltar el poder del faraón, que se mantiene incluso después de la muerte. Precisamente, la más alta expresión del legado artístico egipcio corresponde a los templos y las tumbas.

En el Imperio Antiguo aparecieron primero las mastabas (edificaciones rectangulares de adobe con una parte subterránea que contiene el ajuar fúnebre y la sepultura del faraón). Evolucionaron hacia las pirámides escalonadas (por ejemplo la de Zóser, en Saqqara, que es la primera construcción de piedra) que derivaron en las famosas pirámides. Además, las paredes interiores de las tumbas se decoraban con bajorrelieves pintados con ricos colores que representan escenas de la vida del difunto y su viaje hacia la eternidad. El Imperio Medio no aportó grandes novedades, si bien se enriqueció la pintura. Con el Imperio Nuevo el arte egipcio experimentó un impulso notable con la construcción de los templos de Karnak, Luxor, Abydos y Abu Simbel. La escultura se hizo menos hierática y más refinada. Las artes menores pasaron también por periodos de una gran calidad, basada en el uso de materiales muy refinados, de vistoso colorido y un minucioso cuidado de los detalles. La orfebrería es un buen ejemplo de ese refinamiento que caracteriza el arte del Antiguo Egipto.

En épocas posteriores, incluso con la llegada de griegos y romanos, el arte egipcio evolucionó hacia un lento declive. Entre ambos periodos apareció el arte copto, que alcanzó su etapa de esplendor entre los siglos V y VIII. Fue la expresión de las clases populares y se dio en las pequeñas ciudades y en los conventos. Representa una compleja iconografía religiosa. Las iglesias de piedra o de ladrillo fueron en primer lugar de planta basilical, con numerosas columnas y pilares en su interior. En su fase de madurez estilística adoptaron la planta cruciforme y añadieron una serie de cúpulas que crecieron en tamaño tras la llegada del islam. Su influencia artística en el arte copto quedó patente también en el relieve, el labrado de la madera y en la ornamentación de estucos.

El arte musulmán evolucionó en Egipto con las aportaciones de las diferentes monarquías árabes. Su espíritu de refinamiento conectó rápidamente con la sensibilidad oriental egipcia y pronto fue asimilado. La escritura árabe fue el primer motivo utilizado en la decoración de objetos. Desde el primer momento destacó la belleza de sus esculturas de madera. Con los abbasíes, a mediados del siglo IX, apareció el arte tulunida, cuyo máximo exponente es la mezquita de Ibn Tulun. Los fatimíes dieron un brusco giro estilístico y un notable impulso hacia un arte más refinado y lujoso que destacó los ornamentos. Desde la arquitectura a la vestimenta, de las joyas a las armas, todo fue decorado con profusión, obteniendo modelos de gran originalidad y riqueza. La mezquita fue su principal punto de mira en ese intento de magnificar la vida pública y privada. La de El-Azhar, del siglo X, y las murallas cairotas son ejemplos de este periodo. Su maestría en la decoración arquitectónica con motivos geométricos se manifestó también en la ornamentación de la madera y en las obras pictóricas. La dinastía ayubí introdujo en Egipto la madraza, una escuela religiosa de origen persa. Aunque se asignó al arte un papel secundario, en esta etapa destacó la calidad del trabajo del damasquinado de oro y plata sobre cobre. Con los mamelucos se produjo un renacimiento del arte islámico, que vivió entonces su época de máximo apogeo. Un ejemplo de la elegancia y fuerza de este estilo es la madraza del sultán Hasán, austera en su aspecto externo pero con un interior decorado con gran delicadeza. Entre los logros de este periodo figuran el labrado de la madera en puertas y mobiliario religioso, los esmaltes cerámicos y, sobre todo, el trabajo del vidrio.

En la actualidad se puede contemplar la riqueza artística de la mayoría de las mezquitas egipcias, ya que admiten visitas. Los cafés son los sucedáneos populares y mundanos de las mezquitas donde los hombres se reúnen cada tarde. Cada local tiene su público, definido por sus afinidades políticas e intelectuales. La charla se acompaña del tradicional café turco, además de té y otras infusiones. También se fuma, ¡cómo no!, la pipa de agua o «narguileh». Sólo El Cairo cuenta con más de 5.000 cafés.

En las grandes ciudades se puede asistir con facilidad a un espectáculo de la «danza del vientre», la mejor manera de comprobar la sensualidad de la música tradicional egipcia. Este baile tiene su origen en una danza de la fertilidad y sigue ocupando un lugar importante en la cultura egipcia. Tanto la música como la danza clásica egipcias tuvieron su mayor desarrollo en el siglo XIX, cuando llegaron al alcance del gran público.

También existe una tradición muy antigua que perdura sobre todo en las fiestas religiosas y las bodas. Durante estas celebraciones las orquestas tradicionales tocan y los hombres bailan en público, mientras que las mujeres lo hacen entre ellas.


FIESTAS

Los eventos más importantes están relacionados con las festividades religiosas.

Ras as-Sana es la celebración del Año Nuevo islámico que, junto con la fiesta del aniversario del nacimiento del profeta Mahoma –que tiene lugar entre julio y agosto– incluyen solemnes procesiones por las calles de El Cairo.

El Ramadán, que conmemora la revelación del Corán al profeta Mahoma, es la fiesta religiosa más importante para los musulmanes. Su fecha viene determinada por la luna, ya que el calendario musulmán se rige por meses lunares. Por lo que esta festividad va cambiando de fecha cada año. En el transcurso del Ramadán los fieles tienen que ayunar entre la salida y la puesta del sol.

Otros eventos destacados son: el Festival del Caballo Arabe, que tiene lugar en el mes de mayo en Sharkiya. En septiembre Alejandría acoge el Festival Internacional de Cine. El Rally de los Faraones es una competición deportiva de nivel internacional que tiene lugar en octubre en el desierto de El Giza. El Cairo alberga en diciembre su Festival Internacional de Cine. Además, esta ciudad y Luxor amparan durante ese mes el Festival Internacional de Remo.

Por otra parte, recordar que en Egipto el día festivo es el viernes siendo éste como el domingo en España. No obstante, las actividades y lugares turísticos permanecen abiertos. El domingo, por contra, no es un día festivo, todo se encuentra abierto, salvo algunas tiendas.

POLITICA:

Es una república unitaria y presidencialista cuyo presidente, como jefe de Estado y comandante supremo de las fuerzas armadas del país, representa al poder ejecutivo elegido mediante un plebiscito popular para un periodo de seis años, pudiendo ser elegido una única vez.

Nombre oficial: República Árabe de Egipto
Sistema legal: basado en la Constitución de 1971.
Legislación nacional: sistema unicámeral (Majlis Al-Shaab o asamblea del pueblo).
Sistema electoral: sufragio universal directo.
Jefe del Estado: el presidente, nominado por mayoría de dos tercios de la asamblea y elegido por referéndum.
El gobierno nacional: consejo de ministros, presidido por el primer ministro.
Principales partidos políticos: el partido Nacional Demócrata, el partido Socialista Laboral, el partido Socialista Liberal, New Wafd, el partido Nacional Progresista Unionista.

Aunque aparentemente el poder se organiza bajo un sistema multipartidista, en la práctica por más de cincuenta años el presidente se ha elegido en elecciones con un solo candidato. Egipto también celebra elecciones parlamentarias multipartidistas de manera regular. En febrero de 2005 el presidente Hosni Mubarak anunció la reforma de la ley para la elección presidencial, de manera que en las elecciones de 2010 habrá varios candidatos, por primera vez desde 1952 y se limita el mandato a siete años con sólo dos legislaturas. En 2007 se celebró un referéndum en el que se aprobó aumentar los poderes presidenciales.

Además señalar que Egipto está dividido en 27 gobernaciones o provincias (muhafazah; en singular muhafazat).


DESPLAZAMIENTOS:

1. En taxi. Es el transporte público más aconsejable, sobre todo en El Cairo, porque es bastante barato y cómodo. La mayoría de los taxis lleva taxímetro, pero normalmente no funciona o no se usa. Por eso le conviene regatear, acordar el precio antes de comenzar el viaje y pagar al final del trayecto. Todos los taxis del país llevan pintado en la puerta un disco. En la capital son blancos y negros con una franja roja. Los taxis colectivos existen en todo Egipto. Pueden utilizarse para las ciudades y en largos recorridos. En Luxor, Esna, Edfu Kom Ombo y Assuán existe la alternativa de los coches de caballos para los recorridos cortos.

2.En autobús. Una red de autocares de empresas privadas y estatales y de varias categorías comunica la capital con las principales urbes, como Alejandría, Ismailía, Port Said y Suez. Es aconsejable sacar el billete por anticipado. En El Cairo los autobuses urbanos están casi siempre abarrotados.

3.En tren. El servicio es confortable, puntual y rápido. Existe primera y segunda clase, ambas con aire acondicionado. El tren une la capital con el valle del Nilo, el delta y las ciudades del canal de Suez. Hay que reservar el billete con antelación a través de una agencia de viajes o en la estación.

4.En avión. El Cairo está unido con las principales ciudades del país por vuelos de la compañía Egyptair. Es un medio rápido y cómodo, aunque más caro. Hasta Luxor y Assuán hay tres o cuatro vuelos diarios, y al Mar Rojo, uno o dos vuelos al día. La compañía Air Sinai enlaza las ciudades de la costa del Mar Rojo y Alto Egipto con las principales ciudades de la península del Sinaí.

5.En coche. Es poco recomendable conducir en Egipto. El tráfico urbano suele ser caótico y fuera de las ciudades la señalización es deficiente. Además, tendrá que recorrer grandes distancias sin posibilidad de asistencia. Asegúrese de que lleva el combustible suficiente. El límite de velocidad es de 90 km/hora fuera de las ciudades. En los hoteles se pueden alquilar vehículos, pero no es barato. Si se realiza una excursión a los oasis conviene alquilar un todoterreno con conductor.

6.En barco. Desde hace unos años se organizan cruceros que recorren el lago Nasser. Zarpan desde Assuán hacia Abu Simbel y realizan paradas para visitar distintos templos nubios. Tienen una duración mínima de cuatro días.Los famosos cruceros por el Nilo parten, por lo general, de Luxor, y finalizan en Assuán. La duración habitual va también de cuatro a ocho días.


GASTRONOMIA

Una comida tradicional comienza por los «mezas», ensaladas que se toman con los dedos, como entrada o como plato único, acompañados de trozos de pan. El elaborado con maíz es muy económico y sabroso. Este alimento es para muchos la base de su dieta, junto con las alubias cocinadas de mil maneras distintas.

Un primer plato puede contar con carne de vaca, cordero, pollo o pichón. En la costa, el pescado y el marisco es exquisito y constituye el plato principal. Las verduras son frescas y muy variadas en todo el país. Al egipcio le gusta el picante en los entremeses. Posiblemente el plato más conocido de la gastronomía egipcia es el «falafel», una sabrosa albóndiga elaborada con judías o garbanzos fritos y condimentada con hierbas aromáticas y ajonjolí. Otros entrantes son el «babaganus», un puré de berenjenas horneadas con tahína (crema de sésamo disuelto en agua y zumo de limón o aceite aromatizado con especias); el ««hummus» o puré de garbanzos con ajo y la «kobeiba», con carne, nueces y pescado frito.

Entre los platos típicos destacan el «kebab» y el «mechoui», con carne de cordero asado a la brasa con perejil; el «kofta» o pincho de albóndigas de cordero a la parrilla; el «cosari», elaborado con lentejas y arroz cubiertas con un sofrito de tomate y cebolla frita, a lo que se añade pasta; el «fattah», capas de pan bañadas en caldo, arroz y trozos de pollo, vaca o cordero, cubiertas con yogur, nueces y pasas y el muy popular «ful», compuesto por pequeñas judías blancas o negras cocidas a fuego lento. Puede condimentarse con un chorrito de aceite y limón, sal, ajo, cebolla, cayena, pimienta y comino al gusto, sirviéndose con queso, yogur o huevo duro.

También se come en bocadillo.

Los postres suelen ser muy dulces. El preferido por la mayoría es el «om alí», una rica mixtura de pan con leche, nueces, coco y pasas que se sirve caliente. Pruebe también el «konafa», masa de hojaldre con miel azúcar o arrope y nueces, con finos fideos horneados; el «baklawa», un pastel de hojaldre con nueces, harina de almendras y jarabe o miel y el «ros bellaban», similar a nuestro arroz con leche, heredado de la cocina árabe de Al-Andalus. En Egipto se le añaden frutos secos, pasas, azúcar y nata montada.

Son exquisitas las más de 20 clases de dátiles existentes y también las naranjas, que abundan todo el año.

Entre las bebidas alcohólicas, la mejor cerveza del país es la «Stella». Las bebidas nacionales son el «ahwa» o café turco, con posos y muy dulce, junto con el «shay», o té que se sirve en vaso, muy caliente. Si lleva poco azúcar se llama «adeb»; el medianamente dulce, «shai ada» y el muy azucarado, «siada». Junto con el té negro, en el Alto Egipto se toma el «karkade», una infusión de color rojo oscuro extraída de la flor del hibisco, que se toma caliente o fría, dulce o más amarga. Otras bebidas son el «erfa», infusión de canela caliente y cubierta por nueces; la «nana» o menta, servida sola o con té oscuro y el «sahlab», leche caliente con copos de avena, azúcar, frutos secos, canela y sésamo.


COMPRAS:

El gran bazar cairota de Khan el-Khalili es uno de los mejores lugares del país para encontrar todo tipo de productos típicos.

En todo Egipto encontrará papiros, uno de los más bonitos y ligeros recuerdos que podrá adquirir. Los auténticos son muy fáciles de reconocer, basta con enrollarlos, y si no recuperan la forma plana original le estarán intentando vender las hojas de otra planta.

Asimismo, en su infinidad de tiendas y bazares encontrará artículos de oro y plata a precios más bajos que en el mercado internacional, joyería beduina y obras de arte étnicas, como bellas alfombras y tapices beduinos tejidos a mano en el desierto que podrá comprar a buen precio.

No hay que olvidar los objetos en cuero y las antigüedades, aunque si no es un experto tiene que ser especialmente precavido.

Además, podrá adquirir objetos de cobre; latón; alabastro; marfil tallado y cristal soplado «muski»; finos trabajos de madera con incrustaciones de nácar o marfil; cerámicas; especias; cestería; esencias de perfumes; chilabas de algodón o seda y trajes beduinos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

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Anónimo dijo...

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