27 ene. 2009

Info sobre el Templo de la Reina Hatsepsut

Las mujeres siempre ocuparon un importante lugar en el gobierno de Egipto. Pero algunas llegaron incluso a ser soberanos de las Dos Tierras con plenos poderes. Una de las más famosas y atractivas de entre estas mujeres, fue la reina Hatshepsut. En realidad, si hubiera nacido varón, había sido la indiscutible heredera del trono, pero el hecho de ser mujer la había destinado a ser solo la trasmisora de la realeza, una Gran Esposa Real.

Su padre, el rey Thutmosis I fue el tercer rey de la gloriosa dinastía XVIII (hacia 1496-1483 a. C.). Todo parece indicar que no estaba destinado a reinar, puesto que su madre, una dama llamada Seni-Seneb no era Gran Esposa Real, ni parece que su antecesor en el trono, Amen-Hotep I, habría sido su padre. Thutmosis I fue uno de los grandes reyes guerreros de la dinastía. Desposó a la reina Ahmes-ta-Sherit, una descendiente directa de la rama más legítima de los reyes egipcios. De la unión con dicha reina, nació Hatshepsut. Sin embargo, de otra esposa secundaria llamada Mut-Nefert, tuvo un también un hijo al que impondrían el nombre de Thutmosis, y que le sucedería a su muerte.

En principio, Hatshepsut fue tratada como la primera esposa de su hermanastro Thutmosis II, más joven que ella, enfermizo y débil. Su reinado fue breve: duró poco más de tres años. No obstante, había engendrado en una concubina llamada Isis un hijo varón al que también se le impondría el nombre de Thutmosis, el tercer rey con ese nombre que vería la dinastía. Cuando el rey Thutmosis II murió, la reina Hatshepsut, se encontró con todo el poder entre sus manos. El sucesor varón de rey difunto era un niño de corta edad, Thutmosis III, y ella era la persona que más legitimidad poseía para ejercer el poder sobre el trono.

Ayudada por dos importantes hombres de la corte, el gran arquitecto real Sen-en-Mut, y el Visir del Alto y del Bajo Egipto, y Sumo Sacerdote de Amón, Hapu-Seneb, se hizo coronar como rey del Alto y Bajo Egipto. Igualmente, se hizo representar con barba, atributo propio de lo reyes y, principalmente, se hizo declarar hija carnal del dios Amón, por tanto un ser de naturaleza divina, y diosa ella misma. Probablemente, la idea era establecer una especial línea dinástica previniendo que su sucesora en el trono sería la princesa Neferu-Ra.

En Deir el-Bahari se encuentra el singular templo de la reina Hatshepsut, el más monumental de los construidos en el valle y único en su género en todo Egipto. La obra fue diseñada por el arquitecto Senmut, construida en forma de amplias terrazas, con edificios porticados y patio de columnas, en perfecta armonía de proporciones que se integran magistralmente con la escarpada ladera de la montaña, situada tras el templo, logrando una espectacular escenografía.

El templo está en parte excavado en la roca y en parte construido externamente, basándose en las construcciones previas realizadas por Montuhotep I. Se construyó entre los años séptimo y vigésimoprimero del reinado de la reina y Tutmosis III.

Constaba de una calzada de 36 metros de anchura rodeada de esfinges que conducía desde el templo de acogida hasta el gran patio, al que se accedía a través de 2 terrazas escalonadas, construidas en la ladera de la montaña y unidas mediante rampas. Las terrazas se apoyan en muros de carga y están separadas por columnatas o pórticos.

Tras la entrada se accede a la primera terraza, un gran patio rodeado de muros bajos y largos con un doble pórtico de cierre. Este se encuentra decorado con relieves que representan barcazas construidas para tranpostar los obeliscos desde Asuán al gran templo de Amón en Karnak y escenas de caza y pesca. En esta primera terraza había 2 estanques con forma de T que contenían plantas ornamentales. En el pórtico existían 2 figuras osiríacas de las que actualmente sólo queda una.

Una rampa ascendente con el león que protege el nombre de la reina da acceso al segundo nivel, con un pórtico formado por 2 filas de 22 pilares cuadrados con escenas del nacimiento, educación y coronación de la reina y una expedición comercial por mar hasta el pais de Punt y la procesión de vuelta al templo de Amón. Estos famosos relieves fueron ya restaurados por Seti I. Existe, además, a la derecha otro pórtico inacabado con columnas y 4 nichos. En el ángulo entre ambos pórticos se encuentra la capilla de Anubis con un vestíbulo y 3 santuarios, decorado con escenas de Tutmosis I y Hatshepsut haciendo ofrendas a Anubis y Amón. En el extremo izquierdo está la capilla de Hathor excavada en la roca y que se compone de 2 salas hipóstilas. Una de las salas consta de columnas hatóricas y la otra de columnas acanaladas. El templo está decorado con escenas de fiestas en honor de Hathor y ofrendas de la reina a los dioses así como decoración del firmamento.

La tercera y última terraza contenía 22 columnas precedidas de pilares osiríacos que fueron destruidos por Tutmosis III cuando asumió los plenos poderes tras la muerte de Hatshepsut. En este nivel, en el lado sur, a la izquierda de la terraza, se encuentra la capilla de Tutmosis I y la cámara de ofrendas de la reina, excavada en la roca. En el lado contrario, norte, están las salas dedicadas a Ra-Horajti, con un vestíbulo con nicho sobreelevado y un patio interior con ara solar, y las de Amón y Amonet.

La última estancia del templo, el santuario, consta de 3 salas con nichos para colocar objetos de culto, la primera de las cuales estaba destinada a albergar la barca sagrada. En esta hay decoraciones de la reina, Tutomosis III y Neferura haciendo ofrendas a Tutmosis I y II y a la reina Ahmes Nefertari. La tercera sala fue excavada por Ptolomeo VIII Evergetes II y está consagrada al culto de funcionarios divinizados como Amenhotep (Hijo de Hapu) e Imhotep.

En el lado occidental de la parte trasera de la sala se encontraban una serie de nichos que contenían estatuas de la reina y una entrada en el muro conducía al santuario. Desde el segundo patio se accedía a unas capillas que estaban dedicadas a Anubis y Hathor.

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